Overblog
Edit post Seguir este blog Administration + Create my blog
11 abril 2020 6 11 /04 /abril /2020 09:03

Hace un mes. En marzo, el dia 11, miércoles a primera hora de la mañana, llamaba al presidente de La Comarca para hablar sobre la suspensión de la Marcha Senderista que había de celebrarse el domingo 15. Todo estaba preparado, pero había algo que ya estaba más que preparado, estaba dando muestras de actividad incesante: el virus. No había orden ni concierto en los niveles altos del poder político. Desconcierto, falta de información fiable, exceso de bulos, noticias alarmantes, líderes que se reían de las alarmas, países que no acababan de tomarse en serio las noticias ya confirmadas del avance brutal del virus en Italia: uno de los más viejos recursos psicológicos del ser humano (y de los más peligrosos para la supervivencia), la negación de lo evidente, la fórmula absurda y mágica que dice que si niegas algo con la suficiente persistencia, ese algo no te afectará, no existirá. Un recurso típico de mentalidades infantiles o aterrorizadas. Trump, Johnson, Bolsonaro, Macron fueron negacionistas contumaces.

Después vino el desamparo ante la imprevisibilidad relativa de la pandemia, la inseguridad de la población ante Gobiernos superados por un desastre que no tenía precedentes, el miedo, las medidas contradictorias, ineficaces, el comienzo de la toma de conciencia de la gravedad, el conteo inmisericorde de contagios y de víctimas, pero también las muestras de solidaridad, de apoyo, la heroicidad de muchos, la hora de los aplausos. Un juego de contradicciones donde destacaban los irresponsables que trataban de burlar el confinamiento  (única medida realmente eficaz que está amansando la curva ominosa de la catástrofe), los que se aprovechaban económicamente de la falta de medios, la lamentable actitud de algunos políticos preservando su pesebre y su ideología y sus intereses bastardos por encima de la tragedia global, la concreción de medidas a través del ensayo-error, los primeros descubrimientos de la hecatombe geriátrica...y rodeándolo todo como una cúpula negra de tormenta, la amenaza de una crisis económica global de consecuencias difíciles de imaginar unido al egoísmo, el nacionalismo miope, la insolidaridad entre Estados.

Nunca como ahora son tan oportunos los versos de Mario Benedetti de "Cuando la tormenta pase":

Cuando la tormenta pase/ Y se amansen los caminos/y seamos sobrevivientes de un naufragio colectivo...nos sentiremos dichosos/  tan solo por estar vivos/... le daremos un abrazo al primer desconocido/ y alabaremos la suerte de conservar un amigo.

Y entonces recordaremos /todo aquello que perdimos/ y de una vez aprenderemos/ todo lo que no aprendimos.../ Valdrá más lo que es de todos
Que lo jamas conseguido/ Seremos más generosos/ Y mucho más comprometidos.

Entenderemos lo frágil/ que significa estar vivos/ Sudaremos empatía
por quien está y quien se ha ido.../ Y todo será un milagro/ Y todo será un legado /Y se respetará la vida,/ la vida que hemos ganado.

Cuando la tormenta pase/ te pido Dios, apenado,/ que nos devuelvas mejores,
como nos habías soñado

Compartir este post

Repost0

Comentarios

Présentation

  • : El blog de diariodemimochila.over-blog.es
  • : Ventana abierta al mundo de la cultura en general, de los libros en particular, mas un poco de filosofía, otra pizca de psicología y psicoanálisis, unas notas de cine o teatro y, para desengrasar, rutas senderistas y subidas montañeras.
  • Contacto

Recherche

Liens