Overblog
Edit post Seguir este blog Administration + Create my blog
19 agosto 2020 3 19 /08 /agosto /2020 17:56

A ESA IGNORADA MAYORÍA

(Artículo publicado en Heraldo el 15082020)

El ensayista norteamericano Jared Diamond dedica su último libro  a la crisis y a cómo reaccionan los países a los momentos decisivos.  Nos recuerda que la crisis –como la actual, que es, parodiando a Saddam Hussein, “la madre de todas las crisis”-, requiere de los países que la sufren “saber gestionar satisfactoriamente las presiones externas e internas e implantar los cambios selectivos... determinar cuáles son los elementos que funcionan bien y cuáles han dejado de funcionar y deben modificarse… es preciso hacer un balance honesto de competencias y valores…y la valentía suficiente para  reconocer lo que deben cambiar…y hacer compatibles esas nuevas soluciones con sus capacidades y circunstancias”. Nuevos desafíos requieren nuevas respuestas,  más eficaces que las antiguas ya caducas.

Si miramos en torno nuestro, hacia el páramo político que nos aflige (y el que decide en apariencia el camino a seguir), lo único que oímos son “voces agudas que regañan/se burlan o sólo parlotean/ asaltan continuamente/la Palabra en el desierto/atacada sobre todo por voces de tentación” (T.S. Eliot). Y quizá deberíamos añadir  a ese escenario un inconcebible rumor de  aplausos. ¿De qué estamos tan satisfechos?  Entre el estruendo  de la voces y los gritos no es posible pensar con ecuanimidad; hay que pedir el respeto del silencio y la palabra reposada y eficiente;  adoptar, con humildad y la mayor concordia posible, el punto de partida de la realidad: adaptarse a las circunstancias para salvar la situación y eso sólo se puede hacer desde la unión, siquiera sea crítica (palabra que en griego deriva de krino, “decidir”, “distinguir”,  “escoger”). ¿Dónde está el balance honesto de competencias y valores? ¿Dónde el arrojo y la valentía de cambiar lo que no es útil, lo que sobra y empezar los ajustes por arriba? ¿Dónde la capacidad de comprender que ya no es viable hacer pagar más a los que siempre pagan y preservar los grandes capitales y las grandes corruptelas políticas?

No es casual (más bien causal) que nuestra sociedad haya experimentado un 6,8% de aumento de los delitos de odio y que en el Congreso y en los medios, (no hablemos de ese dislate generalizado e incontrolable que son las “redes sociales”), se haga ostentación pública de un discurso insultante, rupturista, preñado de amenazas y,  tan ajeno a la situación que agobia al país, que resulta inconcebible.  Por todas partes recibimos “inputs” supurantes de odio. Parece haberse convertido en el líquido amniótico  del españolito del siglo XXI, te guarde Dios, cuyo corazón se está helando por la acción de las “varias Españas” que naufragan entre insultos, inmunes al anticuerpo de los esenciales “acuerdos de Estado”.  Pasaremos a la historia como la generación que trataba de superar un virus mortífero global- humano y económico- con descalificaciones políticas y personales y amenazas de exterminio del contrario como método de “unificación”. ¿De verdad piensan que la ruina total tiene otros frutos, además de las ratas?

La lógica del amigo-enemigo, del “cuanto peor, mejor”, del “estar conmigo o estás contra mí”,  del “nos conviene que haya tensión”, está silenciando a los buenos hombres de gobierno, políticos o intelectuales, poetas, escritores, científicos y ciudadanos razonables y asustados que reflejan las palabras de Mary Ann Evans (George Eliot), “que el bien siga creciendo en el mundo…se debe en parte a aquellos que vivieron fielmente una vida oculta y descansan en tumbas que nadie visita”. A ellos está dedicado este artículo. Esa tercera fuerza de la mayoría silenciosa e ignorada que debería hacerse escuchar antes de que sea demasiado tarde.

ALBERTO DÍAZ RUEDA, escritor y periodista

Compartir este post

Repost0

Comentarios

Présentation

  • : El blog de diariodemimochila.over-blog.es
  • : Ventana abierta al mundo de la cultura en general, de los libros en particular, mas un poco de filosofía, otra pizca de psicología y psicoanálisis, unas notas de cine o teatro y, para desengrasar, rutas senderistas y subidas montañeras.
  • Contacto

Recherche

Liens