Quantcast
Saturday 20 august 2011 6 20 /08 /Ago /2011 08:25

 

Retrum2.jpg“Hermanarse con los muertos para recibir de ellos sabiduría y consejo”, aquí tienen los objetivos de un grupo joven, los "pálidos", que ya triunfó en el mundillo de la literatura juvenil con “Retrum” de Francesc Miralles. Ahora edita “Retrum 2”, donde recoge el testigo de la primera novela y busca la resolución argumental de ciertos misterios acumulados y no resueltos en la primera. A los jóvenes, y no tan jóvenes, devotos de la primera “Retrum” su continuación no les defraudará, supongo. Pero para un lector adulto que disfrutó con el “Drácula” de Bram Stoker y Le Fanu, y el “Frankenstein” de Mary Shelley, pero le dejan frío los ”Crepúsculos” y las sagas vampíricas, que ama la literatura gótica de los Lautremont y Poe, emparentados con el terror como la policíaca bebe de los Chandler y los Hammet, los Conan Doyle y los Wallace y aún se estremece con el “Soy leyenda” de  Matheson, la novela de Miralles le produce una sensación de “dejà vu”, de algo ya leído y sentido en otros tiempos, otros libros, otras lecturas.

Sin embargo para los jóvenes, a los que va dirigida sin duda, Miralles les hace una oferta difícil de rechazar: una novela de amor donde la estética “gótica”, las vestimentas negras, los cementerios, el culto a los muertos y a los seres desencajados que creen y viven oscuras realidades paralelas, ese “malditismo” tan gustoso para una cierta edad y una cierta caladura social y cultural, crean una atmósfera romántica de rostros maquillados de blanco y sentimientos que oscilan entre el amor de instituto y el asesinato ritual. Todo como vestidura de una historia de amor, celos y venganza entre chicos de secundaria, a los que se les va de las manos lo que alguien llamó “la atracción del abismo”.

Esta estética negra tiene su reflejo en el libro, un alarde editorial que encantará a los amantes de la “negritud” (no étnica sino estética). A destacar los dibujos que ilustran algunas páginas y, cómo no, la habilidad de Miralles para reflejar el mundo juvenil, con sus emociones incendiarias y su aletargamiento (casi simultáneos) su manera de comunicarse y los rituales y descubrimientos que van dando sabor a esas existencias en desarrollo hormonal, físico y mental. Y, para que no falte la guinda al pastel, Miralles –que también es músico—da muestras de su erudición en un tipo de música bastante “a la page” de su público, con lo que miel sobre hojuelas.

“Retrum 2” está muy bien editado por La Galera, SAU editorial en su colección Luna Roja y  tiene 323 páginas.

 

Por nullediesinelinea.over-blog.es //charlus03 - Publicado en: comentario literario - Comunidad: Pluma, tinta y papel
Escribir un comentario - Ver los 0 comentarios
Friday 19 august 2011 5 19 /08 /Ago /2011 09:49

el_truco_del_manco633.jpgDirigida por Santiago A. Zannov, hace un par de años, llega a mis manos una película española  que parece un cruce actualísimo entre el Saura más desgarrado y socialmente crítico (el de "Deprisa, deprisa", por ejemplo) y un desmesurado Eloy de la Iglesia, con el asesoramiento de Joaquin Sabina. Se trata de "El truco del manco", obra primeriza, llena de entusiasmo y también de defectos como cabía esperar. Nos narra la vida arrastrada y heroica de un disminuido físico que trata de escaparse de la ciénaga donde le ha tocado vivir y al que la gente y el ambiente de trapicheo, mercadillo de éticas sin ley, robo, drogras y violencia van cortando las alas hasta el desastre final.

La historia, narrada con un ritmo febril con ciertos momentos deshilvanados y unos diálogos del más arrastrado cheli, abundante en "tronco", "buten", mascullaciones y acoso y derribo del castellano, es un documento antropológico-social de primera mano sobre eso que alguien con mucha retranca ha llamado "los nuevos españoles", es decir, marroquíes, lumpen autóctono, gitanos, subsaharianos, latinos. hacinados en un barrio periférico de gran ciudad, territorio apache donde rige otra ley, la de la supervivencia y el mercadeo de todo, los paraísos artificiales que regala la droga y la miseria adinerada de los que roban y matan por un quítame allá un móvil o una motillo trucada.

La historia del pobre cantante de hip-hop que supera cada día las limitaciones angustiosas de su enfermedad con una moral de luchador y fajador sin autocompasión, con la exigencia heroica de no rendirse jamás, alcanza tonos de arquetipo y eso no acaba de ser bueno para el conjunto de lo que se nos narra. Pero bueno, nuestro hombre, interpretado por José Manuel Montilla, un paralítico real, nos arrastra y nos convence, como también el realismo candente del ambiente familiar, los amigos (un inexpresivo Ovono Candela como el amigo drogata y técnico de sonido que le ayuda y acompaña como un escudero de un improbable don Quijote) y hasta la humanidad del "Gordo" un gitano que continuamente hace de fe de amar y respetar al inválido, a pesar de todos los errores y horrores que acompañan su patética existencia.

Esta muestra de cine español socialmente comprometido, con todos sus defectos y la triste autenticidad de sus personajes, hacen de "El truco del manco" una película apreciable aunque no fácil de ver.

Por nullediesinelinea.over-blog.es //charlus03 - Publicado en: cine, teatro, opera - Comunidad: Pluma, tinta y papel
Escribir un comentario - Ver los 0 comentarios
Thursday 18 august 2011 4 18 /08 /Ago /2011 10:13

Els somriures de la penaDe vez en cuando, la suerte o una recomendación certera e inesperada (más por lo de certera que por su carácter de recomendación), proporciona al lector "profesional" uno de esos libros que uno coloca, pleno de subrayados, cruces de atención en la cabecera de la página, recuadros torpes enmarcando una feliz descripción o un toque literario de altura, en uno de los estantes de los libros a conservar (y por tanto a recomendar viva voce a amigos y solicitantes literarios). Bueno, pues "Els somriures de la pena" de Manel Alonso i Català, editado por Onada edicions, al que conocí o mejor dicho saludé en la librería del amigo Octavi Serret de Valderrobres, es uno de esos libros.

No presté atención al rostro o la mirada de Manel al ser presentados -- un acto de firma de libros en una librería maravillosamente ocupada a rebosar por los libros con escaso espacio libre y éste lleno de público, no da lugar para más de una sonrisa y un apretón de manos--  cosa que lamento ahora que le "conozco" un poco, porque su narrativa me es particularmente familiar y gustosa, principalmente por la temática que trata en su libro y, también, por la forma y el estilo con que la trata. ¿Cuál es esa temática? La memoria, los recuerdos, esos fantasmas que surgen de las imágenes del pasado, de inesperados detalles vividos que surgen de pronto hiriendo algo en nuestra mente, evocando sombras, emociones y sentimientos, es decir, la materia prima del escritor de raza, el que filtra todo su mundo a través de su propia historia intima, de su pasado, de las gentes que constituyeron su existencia.

Como él mismo escribe en el último relato de su libro: "on van a parar els nostres records, las nostres coses quan ens morim?" y nos muestra el leith motiv de su narrativa, "eixos habitants que viuen en les nostres velles fotografies familiars van tindre un dia una vida, una vida i també una mort; eresn individus que possiblement amaguen una historia secreta sota la seua mirada de paper". La muerte, omnipresente, la nostalgia de un pasado, de una tierra y un país encerrado en su historia, con sus dificultades y sus costumbres, sus personajes y sus circunstancias, dolosas unas, tristes otras, con un cierto humor (el que levanta esa sonrisa con amagos de pena del título), un aroma entrañable a cosa antigua, un mundo perdido de la infancia, apenas revivido por las migas de magdalena proustiana que Manel Alonsio evoca tan gozosamente con una prosa certera, irónica y evocadora.

Dividido en tres partes, "Qui no té tall rosega els ossos", donde la muerte va rondando en los sueños y las evocaciones de un pasado cercano pero no compartido seguramente por el escritor, "Memòries sense cistell? Té les plantes al clatell" , quizá donde los relatos tengan una raiz en la niñez  y un reclamo aparentemente más nostálgico y "Maleita la dent que es menja la sement", en el que el presente ronda y condiciona los recuerdos y las vivencias relatadas.

Al terminar de leer este libro --lamento no tener el catalán como lengua materna-- uno forma en su mente la figura del narrador, con su sensibilidad literaria y poética, sus defectos y carencias, sus nostalgias y esa visión ligeramente escéptica y crítica, amansada por un fino sentido del humor y una sorna no agresiva.Todos los relatos que lo conforman van dibujando en la sensibilidad del lector una figura completa y compleja, con su pasado y su presente Y esa figura, como este libro que he leido con placer, tiene atractivo.  Por eso pasa a mis estantes preferidos.

 

Por nullediesinelinea.over-blog.es //charlus03 - Publicado en: comentario literario - Comunidad: Pluma, tinta y papel
Escribir un comentario - Ver los 0 comentarios
Wednesday 17 august 2011 3 17 /08 /Ago /2011 09:25

simios.jpgEl verdadero origen del Planeta de los simios es la novela que escribió Pierre Boulle en 1936, convertida en impactantes imágenes en 1968 por Franklin J. Schaffner, con el inexpresivo pero efectivo Charlton Heston como protagonista absoluto. Ya entonces el planeta donde se subvierte la entronización supuesta del ser humano como rey de la creación y monarca del mundo y se le convierte en un animal maloliente, ladrón y dañino en un planeta donde la cumbre de la creación son monos inteligentes, orangutanes dotados para la política, chimpancés dedicados a las artes y las ciencias y gorilas como brazo armado del Estado, constituyó un reto para la vanidad del espectador como ser humano y un estímulo para la reflexión sobre nuestro comportamiento con los animales.

La idea, prescindiendo de su contundente final donde se nos descubre que el planeta de los simios es, en realidad, nuestro planeta tras ser devastado por una guerra nuclear, era inquietante y subversiva, aunque apuntaba que los simios se habían convertido en copias nuestras, con defectos, vicios y comportamientos muy semejantes, excepto en el tema de la subordinación a la ciencia y el papel de esta en la destrucción. Un consejo de ancianos origenplaneta--253x200.jpgsimios sabios velaba por evitar que la ciencia llegara demasiado lejos (simplificando el papel enorme de la ciencia en el desarrollo, el progreso, la salud, las comodidades de la vida, etcétera y reduciéndola a su poder apocalíptico unicamente) con lo que se nos mostraba una sociedad medio idílica, agrícola, de vida sencilla y ajustada a la naturaleza.

Algo que conviene recordar es que tampoco Boulle fue estrictamente original en su creación literaria, ya que siglos antes un escritor inglés llamado Jonathan Swift imaginó un mundo dominado por los caballos y en los que los humanos eran bestias despreciables a los que llamaban, ojo al dato, "yahoos".

La precuela que firma Rupert Wyatt, cambia con habilidad e inteligencia la óptica con la que observamos esta historia. El protagonista absoluto no es un humano (como lo era en la película de Schaffner y relativamente en las cuatro secuelas estrenadas que no lograron superar el original y en el 2001 la versión bastante sólida de Tim Burton) sino César, un primate de ojos verdes e inquietante humanidad en los rasgos y los gestos, al que una medicación (que James Franco, el "protagonista" humano, un científico, ha usado con su propio padre, enfermo de alzheimer, observen el detalle) permite un crecimiento neuronal que lo hace incluso superior a los humanos en desarrollo mental.El_origen_del_planeta_de_los_simios-793766-full.jpg

El guión de Rick Jaffter y Amanda Silva, es una hábil vuelta de tuerca al tema original, lleno de guiños al espectador enterado y conocedor de las versiones anteriores. Recuerden que el grito del César al ser empujado por un vigilante, "Hombre, quita tus cochinas manos de mí" con lo que descubre a todos que está dotado del habla, es una copia exacta de Charlton Heston que grita casi lo mismo ante un gorila soldado (cambia "hombre" por "mono")  provocando el terror y el estupor en la sociedad simia que le rodea (en su planeta los humanos han perdido el uso del habla).

La película está muy bien realizada, formalmente es magnífica, con unos efectos especiales muy cuidados y un ritmo trepidante, los personajes están bien perfilados y definidos (maravilloso recital del gran John Lithgow haciendo de padre enfermo de Alzheimer del cientifico Franco) y César es totalmente convincente --tras su máscara está Andy Serkis, que dio vida y expresión a Gollum en El señor de los anillos--. Pero su fuerza como obra de arte filmica estriba en la carga profunda que deja caer junto al espectador, los matices alegóricos, la complejidad de las emociones que despìerta, la relatividad del sistema de valores sociales y éticos en los que vivimos, cuestionados por ese Espartaco peludo. Un Espartaco o un Moisés simio que lleva a su pueblo, tras pasar el rio "Jordán" que separa la civilizada San Francisco del bosque primigenio, a un lugar que será un desafío a la humanidad, que tendrá el patio trasero de su pretendido hogar planetario ocupado por seres diferentes y despreciados con posibilidad potencial de ser superiores. Y que, además, se debe enfrentar a un reto apocalíptico, un virus mortal que amenaza su supervivencia. El conflicto está servido y es un conflicto a muerte y contrareloj, ya que la soberbia humana no concibe que se pueda parlamentar y negociar con un simio y las circunstanias están a favor de los primates.

Pero tampoco se ve claro cómo mantener una civilización que se está desgastando y hundiendo en sus errores, al margen del virus que la diezmará.. Esa es la carga de profundidad de la película, muy pertinente en un año, este, en el que se están rompiendo cauces y esquemas obsoletos, desde los levantamientos en los paises arabes hasta nuestro 15-M o la crisis patológica que sufrimos sin remedios... Reflexionemos...

Por nullediesinelinea.over-blog.es //charlus03 - Publicado en: cine, teatro, opera - Comunidad: Pluma, tinta y papel
Escribir un comentario - Ver los 0 comentarios
Tuesday 16 august 2011 2 16 /08 /Ago /2011 09:45

el-caso-farewell-cartel.jpgEl sistema (cualquiera sea el color que tenga) acaba devorando al individuo, a sus ideales y a sus sueños. El coronel Vladimir Vetrov, de la KGB, un personaje real de la época de la decadencia final de la Unión Soviética, con un Gorbachev iniciando la perestroika y un Reagan mirandose su ombligo bélico de cowboy, cree que podría ayudar a cambiar un régimen corrupto que da sus últimas boqueadas y lo hace de la única manera que tiene a mano: facilitando el "enemigo occidental", representado por un ingeniero francés que trabaja en Moscú, una serie de documentos de Estado que muestran a los norteamericanos que tienen su propio sistema minado por el espionaje soviético.

La película de Christian Carion consigue aportar convicción a este extraño trhiller en el que la falta de profesionalidad, la chapucera actividad de espionaje del coronel y el ingeniero francés resulta tan increíble que pasa totalmente inadvertida para los profesionales que tan bien dibujara Le Carré o Greene (a años luz de los James Bond y Bourne, tan de moda). La tensión entre la actividad de espionaje del coronel (magnificamente interpretado por el director Emir Kusturica -ver "Gato blanco, gato negro") y su vida personal envuelta en las mentiras y las apariencias o la del ingeniero (con un Guillaume Caret, ajustado a su papel), temeroso y pusilánime obligado también a mentir a su familia, imprime cierta irregularidad melodramática a la película. Sin embargo la redención del coronel gracias a lo que considera su deber y su misión (realmente sus actos abren la puerta para el final del espionaje soviético y de la propia existencia de la Unión Soviética) lo que le cuesta su propia vida aunque logra el amor y el respeto de su hijo y la decisión de implicarse del francés, conmovido por el sacrificio del coronel, dan la vuelta a la valoración del filme.Farewell.jpg

El mapa geopolítico de aquellos años ya habia entrado en una dinámica de cambio drástico, la guerra fría daba sus ultimas boqueadas y el desencanto y el ansia de reformas radicales del sistema de relaciones entre las potencias, estaba posicionándolas en otro esquema, no mejor pero si distinto.

"El caso Farewell" es una buena película, con algunos fallos, como los enunciados, pero con un indudable valor testimonial y una cierta nostalgia de aquella realidad tan lejana al mundo maniqueo de los Bond y los Bourne. Breve pero sustanciosa intervención del generalmente excelente Willem Dafoe como jefe de la CIA, auténtico responsable del descubrimiento por las autoridades soviéticas de la auténtica personalidad del espía Farewell, es decir del coronel Vetrov. Su parlamento final, cínico y deshumanizado, ante el asombrado y asqueado ingeniero francés pone el sello ético final a una película que hace pensar. ¿Sirvió de algo el sacrificio de Vetrov o era un ejemplo más de la ineficacia del idealismo para funcionar en este mundo sin un sistema de valores respetable?

Por nullediesinelinea.over-blog.es //charlus03 - Publicado en: cine, teatro, opera - Comunidad: Pluma, tinta y papel
Escribir un comentario - Ver los 0 comentarios

Présentation

Créer un Blog

Recherche

Calendrier

May 2013
M T W T F S S
    1 2 3 4 5
6 7 8 9 10 11 12
13 14 15 16 17 18 19
20 21 22 23 24 25 26
27 28 29 30 31    
<< < > >>
Crear un blog en OverBlog - Contacto - C.G.U - Remuneración por el programa "Gana con tu Blog" - Reportar un abuso - Artículos más comentados