Overblog
Edit post Seguir este blog Administration + Create my blog
6 febrero 2012 1 06 /02 /febrero /2012 08:51

albert-nobbs-cartel1.jpgUna película irregular pero apreciable en líneas generales, no sólo por el trabajo de Glenn Close. La composición del travestido Albert Nobbs, parece haber sido diseñada para avalar la sexta candidatura a un oscar de interpretación de esta actriz (sería injusto que no lo recibiera, aunque no tanto por esta película cuanto por la ductilidad de la que ha hecho gala durante su carrera).

Glenn Close, protagonista, productora y guionista (la película se basa en una novela del irlandés George Moore) se ha metido en la piel del pobre Nobbs, una mujer disfrazada trabajando como criado varón en un hotel de cierta categoría en Dublin en la mitad del siglo XIX, en plena época victoriana. Aunque Close no hace el papel por primera vez ya que la actriz lo interpretó en los escenarios del Off-Broadway durantelos años 80. Por tanto la película, dirigida con cierta eficacia artesanal, fría pero correcta, por Rodrigo García, suena más a empeño personal de la actriz que a un intento de desvelar la inhumana dureza de una época y la vida miserable de una clase social y en particular la situación de las mujeres.

El rostro estólido de Close, como cincelado por un embalsamador, domina ampliamente la pantalla con la vida reprimida de sus expresivos ojos azules y los labios firmemente cerrados en una expresión permanentemente congelada, que en pocas ocasiones se permite la distensión de una sonrisa o fugaces momentos de felicidad. Hay en ese rostro la constatación de que Albert Nobbs jamás logrará cumplir sus modestos sueños de independencia y de afectos. Como contrapunto del tenso y envarado Albert, la actriz Janet Mc Teer, otra mujer trasvestida que asume con propiedad el rol masculino y ha formado una  familia con una mujer, muy femenina, logra robar cámara en la mayoría de las escenas que ruedan juntas (sería una justa candidata a actriz de reparto en la carrera de los Oscar de este año, si el mundo del cine fuera justo) y nos muestra un dominio del papel verdaderamente espectacular, ofreciéndonos una actuación dotada de una humanidad y fortaleza apabullantes.

La Close se queda a medio camino entre la extrañeza de la caracterización masculina de Julie Andrews en "Victor o Victoria" de Blake Edwards y la contenida frialdad, reserva y congelada educación de Anthony Hopkins en "Lo que queda del día" de James Ivory. Su amor insensato y absurdo por la cada vez más sólida Mia Wasikowska y el otro vertice del triángulo interpretado por Aaron Johnson en un papel casi de melodrama, forma la trama esencial de la película, en la que el resto de los criados del hotel, la ridícula dueña y los clientes, hacen una propuesta coral que da una idea de la dureza de las diferencias sociales y el ambiente irlandés de la época con una clase baja reducida a la humillación, el paro y el hambre.

Pero no logra la cinta mostrarnos el cerrado, oscuro y deprimente Dublin que tan magistralmente pinta Houston en "Los muertos", todo queda en pinceladas anecdóticas que apenas pesan en el conjunto de la película, rodada para lucimiento de la protagonista, aunque secuencias como la de los paseos de Nobbs por las barrios humildes donde encuentra un local para cumplir su sueño de abrir un estanco (para lo cual lleva toda su vida ahorrando avaramente penique a penique como un mister Scrooge que cada dia cuenta sus ganancias) y vivir en él con una mujer que haga el rol propio de su sexo, tienen fuerza de convicción. Pese a que el espectador nunca acaba de creer en ese sueño que, efectivamente,  desbaratará un lamentable  accidente.

Con una factura  técnica impecable, creo que la película se queda en las puertas de ser un realización magnífica, para terminar siendo un ejercicio de interpretación de Close (superada a mi entender por Janet Mc Teer) que deja una sensación de obra bien hecha pero sin ambición, con una superficialidad que evita la posibilidad de dar un aldabonazo en las conciencias contra un tipo de vida, históricamente real, que fue una maldición para muchísimas personas. Como dice otro de los  intérpretes secundarios, el doctor del hotel, un magnífico Brendan Gleeson, al final de la película, cuando clama contra un dios que permite el vaciado de tanta miseria en las vidas de muchas personas, la película deja en el espectador un poso de amargura que no evita el final esperanzador antre la travestida Janet y la joven Mia.

Close, que recibió el gran premio de Donostia por el conjunto de su carrera trata aquí de robar un poco de brillo a Meryl Streep, a cuya sombra ha tenido que vivir y ambas aportan dos caracterizaciones de Oscar, la primera con su Albert Nobbs y la segunda con su retrato de la Thatcher. Las dos están un pelín excesivas, pero ambas rivalizan en su entrega a su personaje. La cosa está difícil. Los personajes citados son pesos pesados desde un punto de vista dramático (Y la premier británica, histórico también), ambas han sido dirigidas a mayor gloria de ellas, sin demasiada personalidad en la dirección, pero en todo caso lo que queda son dos películas sumamente interesantes y el buen hacer de dos mujeres que hacen cine sobre mujeres muy especiales.

 

 

 

 

 

 

Compartir este post

Repost0

Comentarios

Présentation

  • : El blog de diariodemimochila.over-blog.es
  • : Ventana abierta al mundo de la cultura en general, de los libros en particular, mas un poco de filosofía, otra pizca de psicología y psicoanálisis, unas notas de cine o teatro y, para desengrasar, rutas senderistas y subidas montañeras.
  • Contacto

Recherche

Liens