Overblog
Edit post Seguir este blog Administration + Create my blog
11 julio 2011 1 11 /07 /julio /2011 16:48

andorra1angonella-093.jpg

El primer sendero que he escogido para inaugurar estos cinco días de montañismo en Andorra con mi amigo Jaime ha sido el que nos lleva desde el pueblecito de Llorts por una empenadísima senda hasta la cabecera del valle de La Angonella donde hay tres lagos, cada uno a mayor altitud que su predecesor y un par de picos que tratar de asaltar.

A las 8,30 dejábamos el hotel Marco Polo en La Massana tras un discreto desayuno y cogíamos la carretera que lleva a Ordino y del bellísimo pueblo (donde en verano se suelen celebrar veladas musicales de renombre internacional) la que pasando por La Cortinada (allí se debe visitar la iglesia románica de Sant Marti,  con un  campanario lombardo y unas reformas de los siglos XVII y XVIII, donde aun se pueden admirar un mural del siglo XII dedivcado a San Martin de Tours, amén de retablos barrocos del XVII y un carillón del XVIII) y seguir hasta Llorts, en cuya plaza de la iglesia (románica) arranca el sendero señalizado con barras rojas y blancas del GRP.

Desde el mismo comienzo, el camino se vuelve apriscado, bordea bancales verdes y sube incesantemente con un piso de lajas sueltas y piedras, bajo pinos gigantes, un bosque que va integrando otros árboles de altura como abetos, formando un dosel verde que acompaña y sombrea el sendero, mientras el rio Angonella, que acompañamos por la izquierda, compone un cántico líquido de enorme fuerza y brío, pues baja saltando entre las piedras y los árboles.

El sendero va ganando altura sobre el río, que se encajona en un desfiladero poco practicable, pero siempre presente con el fragor de la caida de sus aguas. A unos 45 minutos superamos las bordas de la Mollera, unas masías que no se ven hasta que ya estás muy encima de ellas, pero si pasamos junto a una cabaña de pastor en perfecto estado, realizada con gran maestria con las piedras planas que abundan en la montaña. El rio forma una serie de cascadas mientras a nuestra derecha vemos bajar las aguas del Aiguarebre que se une al Angonella aportándole sus aguas ferruginosas que dejan un paisaje rojo cobrizo en las piedras por donde pasa.

El sendero, que no abandona su fuerte desnivel en ningun momento sube haciendo lazadas entre rocas y terrazas de hierba, hasta el estrecho de la  Angonella, entre lajas enormes de piedras, una tartera que parece una cascada de gigantescos pedruscos, que nos da acceso - más o menos a las dos horas de estenuante subida - a la Plata de la Angonella, unos bancales de prados formando una gran explanada donde está la casita de piedra gris del refugio sin guarda (pero en un estado de limpieza y útiles que envidiarían todos los del resto de los Pirineos españoles (cosa frecuente en Andorra donde se cuidan mucho todo lo concerniente al senderismo y alta montaña) y la maravilla de los caballos que pastan durante todo el verano en la zona, libres y sin pastores, campando a su aire y ofreciendo al caminante una estampa de belleza natural emocionante. Los animales están relajados y van a lo suyo, entre cauces de aguas más serenas que abajo, que provienen de los lagos de la cabecera del valle, junto a algunas cascadas y retozando por prados de un verde luiminoso.andorra1angonella-078.jpg

A diez minutos estyá el primer lago, el Estany de Mes Avall, casi un aguamoll, donde dejamos el GRP a la izquierda que va a subir al Pic de les Fonts (una alternativa muy buena si el tiempo acompaña y no estás derrengado por los mil metros de desnivel superados en solo dos horitas), pero nosotros seguimos por la derecha bordeando el lago para subir al Estany del Mig, una masa azul rodeada de montañas que se alzan desde la orilla como murallas pétreas, y en un último esfuerzo, hasta el Estany de Mes Amunt, a 2.436  m, que muestra sus aguas trasparentes (y muy frias) en el centro de un circo de grandes cumbres, los picos de Arcalis, Cataperdis, L'Angonella y Les Fonts, todos acercandose muicho a los 3000 m, donde aun quedan manchas blanas de neveros no derretidos.

Alli, junto a la orilla, resguardados tras unas piedras grandes de un viento helado que azota el lugar, en un silencio casi sagrado, tomamos algo de fruta y agua para reponer fuerzas.

La bajada es preciso realizarla con cautela, dada la inclinación es fácil resbalar, pero en unas dos horas se puede volver al pueblo. Dejamos con un suspiro de fastidio la subida al Pic de les Fonts debido a la mala catadura de las nubes que avanzan desde el norte y muestran vientres casi negros (incluso los caballos parece que se van reuniendo en torno al refugio). Luego, como a veces sucede, se irá deshaciendo la amenaza y al llegar al pueblo reina el sol, aunque un aire fresco circula entre las viejas calles (estamos a 1430 m).

En total, contando paradas para hacer fotos y tomar algo, son seis horas de verdadero -y algo cansador-- asombro natural.- Ha sido un buen comienzo de semana y ante dos cervezas heladas en una terraza de Llorts, ambos susurramos al unisono "Esto es vida".

 

 

 

 

Compartir este post

Repost0

Comentarios

Présentation

  • : El blog de diariodemimochila.over-blog.es
  • : Ventana abierta al mundo de la cultura en general, de los libros en particular, mas un poco de filosofía, otra pizca de psicología y psicoanálisis, unas notas de cine o teatro y, para desengrasar, rutas senderistas y subidas montañeras.
  • Contacto

Recherche

Liens