Overblog
Edit post Seguir este blog Administration + Create my blog
11 junio 2012 1 11 /06 /junio /2012 09:30

sleeping-beauty-cartel.jpg

La "Bella Durmiente" de  la australiana Julia Leigh, con el patrocinio de la también directora Jane Campion (que hace labores de producción y quizá algo más, lo prueba la semejanza de esta película con esa desasosegante frialdad animica que puebla las de la Campion, recordemos "El piano") es una versión perversa, de un erotismo retorcido, del cuento infantil. Creo recordar que hay una costumbre erótica japonesa, en hombres de gran poder económico, que consiste en dormir a las jóvenes con las que se acuestan y hacer con ellas lo quen quieren bajo unas limitaciones. Incluso me parece recordar a un novelista japoinés que lo incluye en un relato (Yasunari Kawabata, en "La casa de las bellas durmientes"). Quizá sea una versión australiana de la novela japonesa; si es asi, no hay rastros de ello en los titulos de crédito, o yo no lo he sabido ver.

Pero volviendo a nuestra película, se nos narra la vida de una joven universitaria (Emily Browning, excelente elección) que se busca la vida como puede para pagarse los estudios. A través de un anuncio de empleo universitario contacta con una sofisticada madame (genial y gélido, el primer encuentro donde la joven es evaluada fisicamente para su tarea, en un amabiente elegante y burgués) que le proporciona un trabajo muy bien remunerado, primero como sirvienta semidesnuda en un banquete de hombres mayores adinerados y después como prostituta de lujo en la modalidad de "bella durmiente". Es decir, es narcotizada antes del encuentro para que el hombre que ha comprado sus servicios a la "madame" pase con ella una noche en la que esta prohibida la penetración vaginal y los golpes o malos tratos, pero todo lo demás está permitido. Cuando despierta de la droga es enviada a casa, muy bien pagada.

De esta manera la joven sale de apuros. Esa anécdota erótica se nos explica con una imagen elegante, unos ambientes lujosos, unos personajes patéticos pero casi todos inteligentes y formados culturalmente y...una frialdad tan exigente que el espectador acaba viviendo los encuentros como pesadillas donde el erotismo queda diluido en la indefensión y vulnerabilidad de la muchacha. Su vida general queda logicamente afectada por las experiencias y las relaciones de la chica con otros hombres y en sus estudios y trabajos, resultan enigmáticas y algo desequilibradas.

Julia Leigh, la directora, es una novelista de cierto prestigio en los paises anglosajones (ignoro si está publicada en España aunque su apellido me resulta familiar) pero su discurso cinematográfico es un poco deshilvanado y en exceso triubutario del estilo de la Campion, a mi parecer.

Recuerda por el ambiente opresivo, lujoso y algo excesivo, a la ultima película del maestro Kubrick ("Eyes Wide Shut") aunque no llega a resolverse con tanta habilidad como en aquella cinta genial y poco comprendida, protagonizada por Tom Cruise y Nicole Kidman.

Emily Browning logra dar a su difícil papel un laconismo y una reserva que parecen aumentar la fuerza erótica de su cuerpo, una especie de ninfa que hubiera enloquecido a Humbert Humbert, el profesor de la "Lolita" de Nabokov. Y así nuestra directora pone a esa niña crecidita a disposición de lujuriosos y seniles clientes en la edad de los metales, oro en la cartera, plata en el cabello y plomo en el sexo. Las imagenes resultantes rozan la escatología y crean un poso de repugnancia y de temor por la "angelical" Emily. Pero al final uno no sabe muy bien de qué pie cojea nuestra ninfa, cuyas relaciones son de una sorprendente falta de solidez (no alguna  aislada, sino todas), con secuencias tan escasamente explicadas como la aportación de la joven al mundo de la ciencia con poco estimulantes escenas de inserción gástrica de globitos para medir algo que desconocemos, en un ambiente entre laboratorio de Frankestein y oficina bancaria.

En la ruptura del ritmo filmico para permitir la extrapolación de discursos de algunos personajes, se nota la raiz literaria de la directora, que no sabe muy bien como resolver la evidente falta de coherencia filmica.

En suma, una película formalmente deslumbrante, realizada e interpretada con una frialdad pasmosa y con muchos altibajos en  el ritmo y el desarrollo argumental. Las tres secuencias dedicadas a los clientes en pleno uso de sus facultades con el cuerpo inanimado de la muchacha, llegan a impresionar (y no precisamente de una forma erótica). La reflexión de la vejez, el deseo y su terminación, la impotencia masculina, queda subsumida en la imagen vulnerable y extrañamente poco sensual del bello cuerpo desnudo de la actriz, cual muñeca erótica de goma zarandeada por el tosco deseo impotente de unos viejos.

 

 

Compartir este post

Repost0

Comentarios

Présentation

  • : El blog de diariodemimochila.over-blog.es
  • : Ventana abierta al mundo de la cultura en general, de los libros en particular, mas un poco de filosofía, otra pizca de psicología y psicoanálisis, unas notas de cine o teatro y, para desengrasar, rutas senderistas y subidas montañeras.
  • Contacto

Recherche

Liens