Overblog
Edit post Seguir este blog Administration + Create my blog
18 abril 2012 3 18 /04 /abril /2012 16:10

villa-amalia-cartel.jpg

Renacer en la propia vida. La mujer que interpreta, con su economía de gestos habitual Isabelle Huppert, decide tras una presunta infidelidad de su marido, cambiar totalmente de vida. Es decir acabar con el pasado en su integridad y nacer a otra vida que se va realizando a través de los actos cotidianos, en los que lo físico es una llave maestra indudable. La mujer, concertista de exito, abandona su profesión, de un día para otro, cancela sus cuentas, elimina los móviles, vende su casa y sus pianos y solo conserva a un amigo de la infancia que ha aparecido en el momento y el sitio adecuados, de una forma inesperada y providencial.

Mas de la mitad del metraje de la cinta nos va narrando los pequeños eventos de la huida, paisajes, soledades, alguna compañía sexual eventual y en el silencio y la imperturbabilidad de una mirada o una sonrisa desvaida y ausente, la película nos lleva al encuentro casual de la protagonista con el lugar ansiado, una casita roja en una isla italiana, frente al Mediterráneo, solitaria y de difícil acceso, en lo alto de un acantilado.

La película se demora, se vuelve lenta y un poco reiterativa, la musica compone un fondo vital permanente, un aire de ansiedad y al tiempo vitalidad. La mujer encuentra a otra muchacha que viene a vivir con ella y con la que comparte algo, no sabemos qué. El amigo unico viene a visitarla, todo es bastante lineal, sereno, pero uno percibe el oleaje tras la superficie aparentemente en calma. Aunque no sabemos qué es lo que conmueve a la protagonista. Si es que hay algo. Asi que la película acabará con un plano lejano en el que la pianista vuelve a su soledad isleña, a la casa frente al mar, ha enterrado a su madre y sabe que su amigo no tardará en morir, pero ella vuelve a "Villa Amalia" y contempla la majestuosa puesta de sol, nuevamente sola.

Benoit Jacquot, el director, no se atreve a indagar demasiado en la frialdad expresiva de la Huppert, a quien la suspensión voluntaria de la memoria y el alejamiento emocional parecen haber dado una paz estólida y poco empática. No nos conmueve ese itinerario de huidas y hallazgos, pero gozamos del tempo comtemplativo que la mujer no deja de buscar, aunque rechaza los brazos de su amigo Georges (un muy herido y sensible Jean-Hugues Anglade). Todo se queda en la superficie, un edén idílico en el que no hay ninguna pareja primigenia, solo una mujer cuyas corrientes y tempestades internas nos son ajenas. Hay una enorme fortaleza, una obstinación salvaje, una soledad irredenta en ese personaje que la Huppert borda con su sabiduría de actriz y esa potencialidad salvaje que hay en su cuerpo y en su mirada. En el fondo no está tan lejor de su papel brutal en "La pianista" de Michael Haneke, uno podría pensar que esta concertista huidiza de "Villa Amalia" será en cualquier momento la enloquecida bacante de la dura cinta de Haneke.El empeño auto destructivo de nuestra protagonista no logra blindarla contra algunas, pocas, señales de carencias sentimentales, de fragilidad emocional. Esas son las únicas que permiten al espectador intuir el enorme calado interno del sufrimiento y la amargura de esa mujer. Desconcierta esta película con su paradójica luminosidad y la oscuridad que se barrunta en su personaje principal.

 

 

 

Compartir este post

Repost0

Comentarios

Présentation

  • : El blog de diariodemimochila.over-blog.es
  • : Ventana abierta al mundo de la cultura en general, de los libros en particular, mas un poco de filosofía, otra pizca de psicología y psicoanálisis, unas notas de cine o teatro y, para desengrasar, rutas senderistas y subidas montañeras.
  • Contacto

Recherche

Liens