Overblog
Seguir este blog Administration + Create my blog
31 diciembre 2011 6 31 /12 /diciembre /2011 08:50

el-gato-con-botas-cartel-2.jpgBueno, el mercado tiene sus leyes. Lo malo es que a veces nos suele sorprender o lo que es igual, siempre se nos escapa algo que cambia las previsiones. Así los realizadores de "Sherk" han estado exprimiendo el limón de la franquicia con mayor o menos éxito y siempre con grandes beneficios, con lo que era de esperar que a alguien --Chris Miller-- le diera por sacarle partido a uno de los personajes mas encantadores de la saga, el gato-Banderas- con botas.

Vaya por delante una aseveración: no está mal. El producto está realizado con dignidad, con gracia y con bastante inventiva, a pesar de la previsibilidad de la mayoría del argumento. Pero hay secuencias con garra, desde la infancia del gato en el horfanato hasta la relación con Kitty, la gata ladrona --Helma Sayeck-- solo que aún así no logramos enganchar con el trepidante ritmo de la cinta ni logramos que el huevo-malo-traidor-bueno reconvertido- Humpty Dumpty, robado de "Alicia", nos acabe de caer simpático en ningún momento. Por esta causa o por otra, terminamos de ver la pelicula sin ninguna sensación memorable, como las que suelen regalar otras joyas animadas desde Toy Story a los mismos Shrek, "Up" y el primer "Car" (el 2 ha pinchado también en taquilla) o el ya lejano pero inolvidable robot Wall-e.

El gato logra su objetivo con el inmarchitable gracejo simpático de Antonio Banderas, pero se queda bastante solo en su propuesta, animado de vez en cuando con el desparpajo de la gata, que da pie a numerosos guiños destinados al publico adulto, un acierto habitual en las animaciones de Dream Works (entre ellos los destinados a recordar a los cinéfilos el "sello" épico de Banderas-Zorro). Pero si la técnicas y las "interpretaciones" dan lo necesario, ¿qué es lo que falla". Quizá el argumento.

Veremos en la próxima --seguro que iniciamos franquicia-- si se esmeran más los guionistas, porque el personaje tiene cuerda para rato. Quizá Dream Works debería robarle --o pedirles prestado-- un par de guionistas a Pixar.

 

 

 

Compartir este post

Repost0
30 diciembre 2011 5 30 /12 /diciembre /2011 08:35

libertad-franzen.png

 

Por Dios, déjenme ustedes de otra "gran novela americana" o, peor, de "la" gran novela americana. Una buena novela, con algunos defectos y algunos excesos y algunos aciertos. Nada que te haga pensar que Melville, Twain, Scott Fitzgerald, Hemingway, Faulkner, Philip Roth, Pynchon, Steinbeck, Bellow, DeLillo o Updike deben dejar su puesto a Jonathan Franzen (Chicago 1959). Por mucho que los departamentos de marketing de las editoriales, la revista Time o el New York Times se empeñen y nuestros medios, casi en su totalidad, hagan delirante caja de resonancia hagiográfica, la novela de Franzen, estimable sin duda, no está destinada a hacerse un hueco entre las que han sido honradas por ese calificativo grandilocuente que, por cierto, inventó un escritor y periodista sin mucha suerte, John William De Forest, en 1898, el año de nuestro "gran desastre español".

En el gran país americano se aprovecha todo para favorecer las ventas. Y así el hecho de que el presidente Obama la recomendara (¿quién ha nombrado a Obama crítico literario?) le dio tal espaldarazo que nadie se preguntó por qué "Libertad" no ganó ninguno de los grandes premios literarios del país, ni el Pullitzer, ni el Nacional, ni el de la Crítica.

Eso, evidentemente no quiere decir que la novela no merezca atención y esté bastante por encima de la mayoría de las que se publican allí y nos llegan aquí enaltecidas para alimentar el papanatismo cultural de muchos. Permítanme: la novela de Franzen es una excelente, y demasiado larga, novela en la que se busca y casi se consigue, extrapolar las características vivenciales y de carácter de los miembros de una familia de clase media norteamericana a algo que se repite en esa misma clase social en la mayoría de los países de occidente. Es decir, Franzen hace que las insensateces, penurias, defectos y virtudes de un grupo de personas unidas por vínculos más o menos directos sean fácilmente reconocibles en la aldea global, como algo muy cercano a nosotros sus lectores, aunque vivamos en Madrid, Lisboa, Paris, Londres, Berlin…o el Matarraña.

Franzen ya había dado muestras de su ambición y regular factura literaria con "Las correcciones" (2001). Luego, tras ser mimado en exceso por los medios de su país (y área de influencia), nueve años de silencio hasta "Libertad", que de inmediato fue elevada a la categoría de "obra maestra" (otro de los calificativos más excesivos y ridículos que se prodiga en todas partes) por el NYT y "Time" le dedicó su portada (gran fanfarria de timbales victoriosos).

"Libertad" nos narra la saga familiar de los Berglung, Walter y Patty, un matrimonio de jóvenes universitarios, él ecologista, ella deportista y ama de casa vocacional confesa, dinámicos, superficiales e idealistas a lo largo de varias decenas de años. La vida va haciendo mella en los bien perfilados caracteres de nuestra pareja (a la que hay que añadir un amigo de él, Richard, impenitente mujeriego, que servirá de revulsivo moral y físico al matrimonio ya desde su época de novios) y hará que la coherencia personal e ideológica se vaya al traste, provocando depresiones y hundimientos en los tres personajes.

La aventura personal va encuadrándose dentro de los avatares nacionales, políticos y sociales, y es aquí donde resuena esa "libertad" individual y social que es el desiderátum de todos ellos y que está constantemente cuestionada y limitada por una forma de vida, las necesidades que uno se crea y el impacto de los sucesos globales (así el 11-S). En este contexto, las miserias personales también se inscriben en un cuadro general en el que prima la crisis económica, la corrupción financiera, los grandes escándalos y como correlato, la imparable crisis de los valores y los principios que caracteriza nuestro mundo actual. Contra eso, nos dice Franzen, hay que buscar un punto de solidez y eso en definitiva solo lo puede hallar uno en la familia. Esta moraleja, edificante y muy norteamericana, es la que acaba imponiéndose allá por las últimas y emocionales páginas de las 667 que consta la edición en castellano de "Salamandra".

Para llegar a esa conclusión salvadora, Franzen, nos sumerge en una corriente muy dinámica y a veces deslumbrante de hechos, personajes (demasiado tópicos y esquemáticos, como si nos dieran una ficha para que los reconozcamos) y diálogos, que lo dejan a uno literalmente sin aliento. Todo escrito con un estilo ágil, impactante e incisivo –casi de crónica periodística o de texto publicitario- que nos muestra con meticulosidad de entomólogo los motivos auténticos de las acciones y actitudes de los personajes, gracias a Dios con bastante sentido del humor. Y es que Franzen no puede evitar, a pesar de su humor o gracias a él, ponerse "estupendo" (como diría Max Estrella) y recordarnos a todos sus humildes lectores que el amor mueve el mundo y como la bebida de las burbujitas "es la ilusión de la vida".

Con el amor, nos viene a decir, la libertad es más libre. Aunque claro hay que pasar por los requisitos de rigor, la libertad no es gratis, hay que ganársela y hay multitud de trampas y obstáculos en todos los niveles, desde el individual, al familiar y al social, en los que por motivos políticos o humanos, se la reduce a poco más que una palabra retórica.

El universo humano de la novela, Walter y Patty, el amigo en discordia Richard Katz, Joey y Jessica, los hijos del matrimonio, los padres de Walter y Patty, sus hermanos, va interactuando con el proceso de deterioro o de afirmación que la vida imprime a cada persona y Franzen nos lo cuenta con humor y con amor, haciéndonos eco de los problemas que se crean, los malentendidos, los fracasos y los abusos, las miserias y las mezquindades de unos u otros (con el fantasma de la libertad como núcleo duro, entre el deseo y la limitación) y cuando todo parece irse al garete, intervendrá el amor… el gran héroe norteamericano de la clase media logra vencer y se retira a la paz del hogar. En la lucha se ha dejado media vida y heridas sin cuento, pero como en las películas de Frank Capra, Juan Nadie se recompone y sigue adelante…

Compartir este post

Repost0
30 diciembre 2011 5 30 /12 /diciembre /2011 08:12

Acantilado, la magnifica editorial barcelonesa, ha estado preparando durante mucho tiempo la edición de una de las grandes obras de la literatura mundial, "Gargantúa y Pantagruel" de Francois Rabelais. Como es una obra que ya no está protegida por derechos debido a su venerable antiguedad (1542) y es de dominio público, los de Acantilado han tenido buen cuidado en mantener en secreto su edición (tanto es así, que me comenta una amiga relacionada con la editorial que a todos les obligaban a firmar un documento comprometiéndose a no revelar que se estaba trabajando en esta edición  de Rabelais).

Ya tengo sobre la mesa el volumen de los cinco libros del clásico rabelesiano, magnificamente editado, con sus tapas duras de cartoné con el bicolor tradicional en Acantilado y una portada que reproduce una obra de Santi Moix, cobalto sobre vidrio glaseado en terracotta de barro y que muestra a un niño desnudo gigantesco devorando los animales que afanosos pigmeos le llevan con escaleras, a su alcance (se trata de la infancia del gigante Gargantúa, padre de Pantagruel).

Traducido por Gabriel Hormaechea y con prefacio del erudito francés Guy Demerson, la presente edición basada en la última revisada por Rabelais en 1542,  es uno de los libros más ilustrativos -- y divertidos-- de un enfoque humanista de la vida, cálido  e incluso desvergonzado, una sátira de las estrecheces de miras escolásticas y de los excesos hipócritas de las religiones y sociedades, un juego escandaloso y procaz en el que no queda títere con cabeza, soez, escatológico, de una vulgaridad libertina, una comicidad de taberna y burdel, pero todo presentado con tal trazo grueso de exageración provocativa que uno rapidamente adquiere el alejamiento preciso para entender las intenciones del autor, su burlona pericia critica y entrar en el juego que nos propone entre las sutilezas de la parodia y la ironía. Como dice el autor en su libro IV, el pantagruelismo es "una cierta alegría de espíritu adobada con desprecio de las cosas fortuitas".

Como Rabelais escribe en su dedicatoria a los lectores: "despojaos de toda afección // y leyéndolo no os escandaliceis// no contiene ninguna infección// verdad es que aqui poca perfección// aprendereis, si no en caso de reir//...pues más vale de risa que de lágrimas escribir".

Verdaderamente, es así. Gocemos con Rabelais. No en vano es uno de los mas geniales precursores de las novela picaresca española, desde el  Lazarillo (1554), Marcos de Obregón o las Novelas ejemplares de Cervantes. Sólo la Celestina (1499) es anterior. Y es una tragicomedia.

Compartir este post

Repost0
29 diciembre 2011 4 29 /12 /diciembre /2011 08:08

the-artist-cartel1.jpg

Tiene naturalmente sus detractores y los que tratan de minimizar un éxito a todas luces merecido, pero la impresión general que deja este filme, incluso o sobre todo a los cinéfilos, es que se trata de una gran película y que tanto el director Hazanavicius como el protagonista Jean Dujardin (una de las más perfectas y creativas creaciones miméticas, uno cree estar viendo al bailarín y actor norteamericano Gene Kelly redivivo) han rizado el rizo de la excelencia.

El director no ha tratado de "copiar" el cine de los años veinte, sino de realizar una propuesta muy inteligente sobre ese cine pionero pero con el reto del silencio como un inesperado y nada gratuito homenaje a aquél cine irrepetible. Es decir, planteamientos de hoy para un cine de ayer, aunando la actuación de actores en estado de gracia (con especial mención al citado Dujardin y en menor medida a Berenice Bejo y al siempre eficaz y sobrio John Goodman) con una puesta en escena magnífica y respetuosa, pero no con  afán de copia, insisto, sino de re-creación. Y esa voluntad de no imitar sino trascender es lo que hace de esta película un reto y un logro. Reto porque la apuesta era demasiado alta y corría peligro de quedarse en una silente nostalgia al estilo de "Cantando bajo la lluvia", "Inserts" o "El crepúsculo de los dioses" y tantas otras. Y un logro porque logra entretenernos con fuerza y conmovernos con profundidad usando una herramienta obsoleta, el silencio y la musica omnipresente.

Uno ve en el drama de ese actor que lucha contra el progreso y la realidad la historia de los Chaplin, Keaton, Fairbanks y tantos otros que quedaron en la cuneta del tiempo pasado mientras el cine pasaba a su lado en un incesante viaje hacia la modernidad.

La historia de amor entre el histórico actor maduro y la joven actriz que crece a tenor con el nuevo cine es el símbolo de una lucha incruenta que produjo muchas víctimas, aunque aquí se nos compense con un final feliz que debe haber puesto los dientes largos a Hollywood, una industria que ve como la vieja Europa se le adelanta en un homenaje sensacional al cine que ella inventó. Y Hazanavicius lo hace más difícil todavía, ya que evita las negruras éticas de Wilder y nos regala un drama vestido con el disfraz de la comedia, del humor y de la ternura. Hay mucho talento en ese director y mucho entusiasmo en todo el equipo que ha hecho posible esta película absolutamente necesaria.

No se pierdan, pues esta película, oberven con atención todas y cada una de sus secuencias, la pulcritud técnica, la fotografía en blanco y negro que recuerda la luminosidad del nitrato de plata, la excelente banda sonora... elementos todos que tampoco hacen olvidar, aunque si perdonar, el excesivo metraje, la previsibilidad argumental y algun que otro exceso de actuación.

Sin embargo la presencia mágica de Jean Dujardin, con su interpretación alucinante del gran actor del cine mudo, merece por si sola el visionado de este filme que, a pesar de haber conformado un hito en el cine de hoy, por su propia esencia creo que es irrepetible. Ha abierto una puerta efímera. Cualquier otro intento en este camino, sería reiteración.

  

 

Compartir este post

Repost0
28 diciembre 2011 3 28 /12 /diciembre /2011 08:24

Desde "El hombre que confundió a su mujer con un sombrero" o "Con una sola pierna" o "Despertares" (del que hay una versión cinematográfica dirigida por Penny Marshall -1990- interpretada por Robert de Niro y Robin Williams y que narra el descubrimiento realizado por Sacks del uso de la droga L-dopa en el estado de pacientes de encefalitis letárgica, provocando unos "despertares" de sus estados catatónicos pero, desgraciadamnente, con una duración limitada), los libros del neurólogo  Oliver Sacks me han impresionado, no sólo por versar sobre cuestiones patológicas o no, del funcionamiento del cerebro y la mente --ese mundo detrás del espejo que tiene infinitas posibilidades--. Ello constituye una de las temáticas que me han atraido más durante toda mi vida y ha motivado los muchos años dedicados al estudio de la psicología y el psicoanálisis y a una también dilatada, aunque selectiva práctica clínica. Pero es que además son libros extraordinariamente bien escritos y con rasgos poéticos e imaginativos que los convierten en lecturas apasionantes.

Ahora leo de Sacks su ultimo libro, "Los ojos de la mente". Parte de la fuerza y el interés que despierta Sacks en mi se debe al hecho realmente sorprendente de que el escritor es, él mismo, una persona que tiene unos problemas neurológicos --y al parecer de otros tipos-- de manual, con lo que se convierte en un autoinvestigador que con una lucidez e inteligencia extremas rastrea en sus propios males para analizar y describir los males ajenos y los casos --verdaderamente impresionantes-- que nos cuenta entre sus pacientes.

En este libro recoge sus investigaciones sobre pacientes y él mismo, que presentan alteraciones neurológicas de la facultad de ver, de la imaginación visual, de todos los parámetros personales, sociales y neurológicos que supone la visión -y sus fallos o carencias patológicas-- en la vida de las personas, mostrando hasta qué punto esa facultad CONFORMA NUESTRA PERSONALIDAD.

Llama la atención cómo esas deficiencias suelen atacar a personas que dependen especialmente de esas facultades, así la concertista que pierde la facultad de leer las pautas musicales o el escritor que de un dia para otro pierde la facultad de reconocer las letras o el mismo Sacks, que va perdiendo la facultad de reconocer las caras de las personas, aun las mas cercanas (prosopoagnosia) y los curiosos efectos que tuvo sobre su visión y su vida cotidiana el tumor que le hallaron en el ojo derecho. Todas esas personas cuyos apasionantes casos Sacks nos describe con emoción y claridad, empezando por el suyo propio, tienen una característica edificante: la lucha incesante y sin desmayo por  recuperar sus dones artísticos o sus actividades castigadas por la enfermedad, su entereza y la fuerza y dignidad que les lleva a recuperarse sino al completo lo suficiente para mantener una cierta calidad de vida. Y el propio Sacks es un brillante ejemplo de esa determinación heroica, ya que castigado desde muy  joven por enfermedades y problemas neurológicos de importancia, el doctor ha logrado mantener una apasionante vida de creación literaria y científica de primer orden, aparte de ser una persona con  numerosos y muy variados intereses culturales y artísticos que le convierten en un hombre del Renacimiento en pleno siglo XXI, ya que transita con igual soltura por la neurología, la  literatura, la poesía, el teatro, la música y el arte.

Maravilloso ejemplar humano. Un ejemplo para todos.

Compartir este post

Repost0
27 diciembre 2011 2 27 /12 /diciembre /2011 10:00

in-time-cartel2.jpg

 

 Una nueva vuelta de tuerca al tema de la juventud eterna y el precio que hay que pagar por acceder a ese privilegio. Ya en "La fuga de Logan" dirigida en 1977 por Michael Anderson, los supervivientes de una catástrofe que ha diezmado la Tierra viven en una ciudad situada en el interior de una cúpula gigantesca. Allí, la edad está limitada a los 30 años. Logan 5 es miembro de una unidad especial de policía. Su misión consiste en capturar a los ciudadanos que en un intento desesperado de vivir más tiempo, tratan de escapar como sea de la ciudad. Cuando los ciudadanos pasan de los treinta años son eliminados en una ceremonia comunitaria de apariencias religiosas. Michael York la protagoniza y está basada en una novela de Nolan y Clayton.  

El film obtuvo el Oscar a los mejores efectos visuales en 1978. También en "Zardoz" la revolucionaria cinta dirigida en 1974 por John Boorman  e interpretada por Sean Connery y Charlotte Rempling, la cuestión de la eterna juventud de  unos pocos motiva la rebelión de la mayoría. A finales del siglo XXIII, en la tierra sólo sobreviven dos razas humanas: los inmortales contituyen una casta privilegiada, no envejecen y llevan una vida placentera; la otra raza vive primitivamente y sólo confía en Zardoz, el dios que veneran. Zardoz elige a unos cuantos hombres, les entrega armas y los adiestra para enfrentarse a los Inmortales (una especie de versión apocalíptica de "El mago de Oz").
Zardoz-842694-full.jpg
En cuanto a "In time", titulada muy apropiadamente en Hispanoamérica "El precio del mañana", los seres humanos dejan de envejecer a los 25 años. A partir de esa edad, el poder interviene y programa todos los cuerpos-mediante un reloj incrustado en el antebrazo- para vivir sólo un año más, a menos que el individuo compre, gane,herede o robe tiempo. Todo se paga con tiempo, segundos, minutos, horas, semanas, meses... Esa es la moneda, la economía global, las finanzas, de ese angustioso mundo, donde sólo los privilegiados de siempre disponen de tiempo a su placer, décadas y hasta siglos. Y siempre con 25 años. Mientras la mayoría, los ciudadanos del montón, trabajan desesperadamente para ganar sus salarios... en tiempo, aunque necesariamente el fin siempre les alcanza o les roban el tiempo que tienen. 
El actor-cantante Justin Timberlake (de momento no he logrado ver sus dotes de lo primero) interpreta a uno de esos pobres condenados --con un aspecto copiado de Jason Statman-- a la muerte después de los 25 años, que tiene la suerte de recibir de regalo cientos de años de un millonario hastiado de vivir que decide suicidarse. A partir de ese momento la trama se hace cada vez más previsible y disparatada, pero al mismo tiempo de una fuerza visual dinámica y ritmo endiablado, en el que no se nos deja tiempo para pensar ni resquicio alguno para la critica filosófica de la propuesta. Lo malo es que tampoco la trama permite que se presente una mínima conclusión digna de la calidad de la propuesta inicial. Todo se diluye en la acción, la arbitrariedad y la falta de coherencia intelectual con la premisa. Se convierte en un ejercicio de  -mal- estilo que sólo divierte a los que le piden solo diversión al cine. En el escaparate, unos actores y actrices muy "fashion", elegantes, jóvenes y hermosos, pero que actúan como maniquíes articulados.
Dirige Andrew Niccol, que mostró mucho mejor sus brillantes capacidades en cintas como "Gattaca" (1997), "El show de Truman" (1998) o "El señor de la guerra" (2005), todas ellas planteadas de una forma eficaz y elegante sobre temas tan interesantes como la invasión de los medios en la vida privada, el control y manipulación genética de nacimientos o el armamentismo como negocio global. Demosle un voto de confianza, con esos antecedentes.

Compartir este post

Repost0
27 diciembre 2011 2 27 /12 /diciembre /2011 08:56

No se trata de Leopoldo Bloom, no, sino de Harold Bloom. Ambos guardan ciertas similitudes. El personaje señero de Joyce es fornido, epicúreo, divertido, melancólico y sensual. Por lo que he podido colegir, el Harold Blomm, profesor universitario de literatura y autor de un pretencioso y discutible pero interesante "Canon" de la literatura del siglo XX, tiene muchos elementos que le acercan al protagonista de "Ulises".

En sus propias palabras, y bien que lo siento, la obra que leo ahora, fascinado por su erudición y agilidad mental, "Anatomía de la influencia" (Ed. Taurus) sería el "canto del cisne" del excelente ensayista, debido no solo a su avanzada edad, 82 años, sino a un muy precario estado de salud que le ha quitado más de veinte kilos de peso en un año y añadido unos cuantos años más de deterioro a su aspecto.

En esta obra, que es la culminación de su teoría literaria predilecta, la influencia que reciben los genios literarios de sus predecesores y el brillante rastreo en sus obras de las obras y el pensamiento de esos autores, muchas veces casi desconocidos o ignorados. En los años setenta escribió "La ansiedad de la influencia" cuyos principios y sugerencias desarrolla ampliamente  en esta "Anatomía". Bloom nos permite generosamente que bucemos en los criterios que ha defendido durante toda su brillante carrera de critico literario para considerar porqué una determinada obra u autor merece estar en el canon de los grandes y cuales son los elementos que permiten inferir que una obra es muy superior a las que le antecedieron en el escenario literario de una determinada epoca y, en algunos casos, pocos, de todas las épocas, caso de Shakespeare, el gran creador por antonomasia para Bloom (y para quien esto suscribe, punto que siempre me ha hecho estar al lado de Bloom, aunque le discuta otras aseveraciones canónicas).

Es precisamente el Bardo, junto con el poeta Walt Whitman, los dos polos en los que se basa Bloom para montar el armazon teórico de su libro que, por encima de su indudable erudición, a mi personalmente me fascina por lo que tiene de confesión vitalista genuina: el principio vivencial que le sirve para subtitular su libro: "la literatura como modo de vida", algo que he compartido desde que muy pequeño aprendi a descifrar las letras, casi de una forma mágica y solitaria, una ocupación que se revelaría algo esencial en mi vida (como de una forma evidente y visible le fue concedido también a Bloom, que tan brillantemente ha dado prueba de ello hasta el final de sus días, tal vez muy cercano ya.

Shakespeare (del que escribió su maravilloso libro "Shakespeare o la invención de lo humano") es uno de los centros evocativos del libro que nos ocupa, junto a Milton, Leopardi. D.H.Lawrence, Shelley. Joyce, Auden, Melville y por supuesto Whitman. Un libro evocador y delicioso.

Compartir este post

Repost0
26 diciembre 2011 1 26 /12 /diciembre /2011 08:52

jane-eyre-cartel-1.jpg

 

 En 1910, nada menos, se fecha la primera versión que el cine daría de una novela sensible y algo lacrimógena de la mayor de las hermanas Brontë, ese fenómeno familiar literario que Inglaterra exporta como el roast beef y el puré de patatas o el fish and frites. Charlotte Bronte, como sus hermanas, de vida breve, publicó en 1847 esta novela, repitiendo el éxito que su hermana Emily obtuvo con "Cumbres borrascosas" ese mismo año.

Lo cierto es que la vida de la joven Jane Eyre (Mia Wasikovska, cada vez más sensible y ajustada a sus papeles) y su profundo amor por el irascible y terco

señor de la casa, Edward Rochester,  donde ejerce su cometido de institutriz  (Michael Fassbinder, muy lejos del Jung de "Un método peligroso" pero igualmente eficaz), sigue conmoviendo a los espectadores a pesar de dar la sensación inevitable de que ya nos conocemos de sobra la historia (una treintena de adaptaciones entre el cine y la televisión).

Por tanto para constituir de alguna manera una novedad deseable, el director Cary Fukunaga, debía ofrecernos un punto de vista nuevo, una forma de filmar distinta y novedosa, en fin algo que justificara pagar el precio de la entrada para volver a ver un clásico como este. Pues bien, a mi parecer Fukunaga, que mueve a sus dos excelentes actores y los secundarios con serena maestría y consigue una escenificación en ambiente y vestuarios realmente magnífica, logra su cometido: esta versión de Jane Eyre es, dentro de su consciente austeridad, una de las mas fieles que he visto al espíritu y la letra de la inmortal novela.

Sin hacer sombra a aquélla versión sobresaliente de Joan Fontaine y Orson Welles (1943), la actual logra ser "otra cosa" y no desmerecer en absoluto el nivel de su ilustre antecesora, muy por encima de la versión pomposa de Zeffirelli en 1996. Su fidelidad a los parámetros  de la novela es muy alentador. Quizá, como hombre de letras, suelo echar en falta unas fidelidades a las que con demasiada frecuencia vence el deseo de innovar o de dar una imagen actualizada y manipualada de una historia romántica que pide a gritos el blanco y negro resplandeciente de los años cuarenta y una cámara experta  en primeros planos. Un clasicismo respetuoso hay en Fukunaga, servido por una cámara subjetiva que acentúa la emocionalidad de lo que narra, alejándose de la frialdad de la puesta en escena habitual para tratar los clásicos literarios. Los personajes tienen dimensión y el espectador ve en los ojos de la Wasikowska, en los gestos de Fassbender una profundidad emotiva que carga de fuerza las secuencias. A no mucha distancia de la pareja protagonista, también están formidables los personajes encarnados por Jamie Bell y por la incombustible Judi Dench.

La dura historia personal  de Jane Eyre, con hincapié en el periodo que pasó en un horfanato (detalle autobiográfico de la Brontë) y la recta, invencible, digna e indomable  actitud que la muchacha toma ante los problemas que le rodean, los malos tratos y los intentos de humillarla o de arrebatarle su dignidad, van envolviendo al espectador en un ambiente sórdido pero brillantemente filmado, sin truculencias o dramatismos formales. Vale la pena, no se la pierdan. Y, si pueden, lean primero la novela. Comprenderán la razón de mi entusiasmo.

 

Compartir este post

Repost0
25 diciembre 2011 7 25 /12 /diciembre /2011 08:54

manana-cuando-la-guerra-empiece-cartel.jpg

 

 Dirigida por un guionista que quiere pasarse a las filas de la dirección, "Mañana cuando la guerra empiece" adapta una serie, ay Dios, de novelas de John Marsden, en las que un grupo de jóvenes superficiales y bien nutridos acaba convirtiéndose por la fuerza de las circunstancias en un grupo de resistencia de élite contra una fuerza enemiga --estamos en Australia, garantía de bellísimos paisajes-- que ocupa el país de manera rapidísima con la intención de acceder a las materias primas y el nivel de vida del país atacado (obviando naturalmente el pequeño detalle de que una cosa así sería practicamente imposible en el mundo de hoy, donde parece querer desarrollarse la historia). 

Como ven algo no demasiado brillante y bastante previsible en general si aceptamos la irrealidad del planteamiento básico. Evidentemente los "malos", tipo nazis, son asiáticos y uno se pregunta si la satisfecha Australia no vierte su inconsciente temor al colonialismo económico y financiero emergente de los vecinos paises aisiáticos en forma de parábola bélica.

Los chicos y chicas del grupo son jóvenes en edad escolar cuyos retratos al comienzo de la película hacen temer en "otra de esas películas" de jovencitos descerebrados y apolíneos cuya mayor preocupación es dónde pasar el fin de semana y lograr el look más atractivo del cole o la rebeldía más llamativa frente a la estupidez adulta. Callin Stasey, Rachel Hurd-Wood, Chris Pang, Ashleig Cummings, entre otros, encarnan a esos bellos especímenes que descubren el heroísmo ante un tópico enemigo feroz pero idiota.

El planteamiento seriado está servido en bandeja, con un final donde solo faltaba el "seguirá", como en las pelis de James Bond. El público teen, tan lucrativo, va a gozar con las aventuras de ese hermoso grupo de adolescentes mentales en las que se prodigan mensajes tontorrones y llenos de efectismo de libro de autoayuda: la libertad hay que ganársela, todo joven tiene un héroe en la barriga y que incluso los más desnortados entre los menores de veinte años, incluso los que le dan al bebercio o al canuto, convenientemente estimulados dan con la heroicidad a la vuelta de la esquina, ante la renuncia o la cobardía del mundo adulto.

Lo curioso de la cinta es que es trepidante, inconscientemente cómica y hace pasar el rato, aunque los cinéfilos con aspiraciones de trascendencia o simplemente de calidad cinematográfica, deben abstenerse. Los demás pueden cerrar los ojos al sentido común y simplemente relajarse ante la pantalla, disfrutando con la ingenua y un tanto boba propuesta, en la que tampoco falta el mensaje unitario, razas, clases sociales y educación, todos unidos contra el invasor malvado. No hay ideología escondida, ni mensaje soociopolitico, todo es como un videojuego para pasar la tarde, sin ejercitar las neuronas. Y sólo para jóvenes teen.

 

.

 

Compartir este post

Repost0
24 diciembre 2011 6 24 /12 /diciembre /2011 08:15

bad-teacher-cartel2.jpg

Nada más lejos de "El club de los poetas muertos" o aún más lejos de "Adios Mr. Chipps" y otras bienintencionadas peliculas sobre profesores maravillosos y alumnos malos-que-se vuelven-modélicos. Aquí, en "Bad teacher" se trata de una profesora, pero no de una Julie Christie empalagosa de familias Trapps o de Mary Poppins, sino de una mujer pasota, maligna, procaz, desinteresada en la enseñanza, insultante y odiosa con sus alumnos, bebedora y aficionada en demasía a las drogas y al sexo.

Cameron Diaz no ahorra detalles, se suelta el pelo de una malignidad fácil y gamberra y transita por la película con su cuerpo atractivo y un rostro en el que la edad comienza a dejar sus finas huellas. La actriz se deja de medias tintas, acepta que ha entrado en la edad de las rebajas de encanto y de los aumentos de signos de declive y se dispone a librar una batalla en busca de un marido que le libre de su trabajo de maestra, al que odia y para el que no siente aptitudes, excepto a la hora de hacer trampas y llevarse méritos pecuniarios.

Flanqueada por un Justin Timberlake, en un papel sencillamente idiota y un Jason Segel lleno de comicidad que trata de convencernos de que quiere a la Diaz para algo más que para un rollete, la actriz se hace con el control de esta poco correcta muestra del cine de colegios y enseñanzas, y así perpreta una de las primeras muestra de cine gamberrocolegial desde el lado del profesor, bastante original desde luego.

Dirige a esta desmadrada actriz un buen artesano de la comedia, Jake Kasdan que, como una vuelta de tuerca más de la irónica puesta en escena, hace que la profesora se autoredima por amor al final de la cinta y se convierta en una buena profesora (suena a chiste). Por lo tanto si un argumento sólido no es parte de la propuesta, ¿qué pretende Kasdan con su filme? No es la moraleja por supuesto. Es, creo yo, la suma de gamberradas de las que es capaz una actriz rompedora cuando debe ir dejando los papeles de sex symbol y decide reirse un poco de las comedias al uso. ¿Cómo? Pues simplemente asumiendo PARA SÍ MISMA UN TIPO DE PAPEL QUE HASTA AHORA SÓLO INTERPRETABAN LOS HOMBRES. Así de claro, amigos. Juerguista, trapacera, lujuriosa, bebedora, mendaz, maliciosa, todo lo subordina a la obtención de sus incorrectos fines y todo ello de una manera descarada, casi jactándose de ello, sin esconder nada, sin disimulo ni excusas. La caricatura es excesiva, sin adornos, brutal y descarada. Lástima que se queda en eso. Un director más sagaz (o quizá más libre, la alargada mano de Cameron Diaz puede estar en estas limitaciones) hubiera tratado de aprovechar el cáustico personaje para usarlo como trampolín crítico y poner en solfa desde el sistema educativo norteamericano, a los colleges, la educación familiar y social, los intereses creados y muchas más cuestiones que uno puede escoger en el mercado variable de los problemas existentes en torno a las dicotomías profesores-alumnos-colegios-familias-estado-politica.

Película que podía haber aspirado a más que a un recital de gamberradas realizadas por una actriz que demuestra la versatilidad de su oficio y llama la atención sobre el hecho de que es mucho más que una figura bonita, unas piernas espectaculares, unos ojos muy azules y una boca sensual. Y una edad en la que ya no puede ni debe competir con mujeres entre los 20 y los 30, según reza el mercado de la imagen física y sus lamentables leyes.

Compartir este post

Repost0

Présentation

  • : El blog de diariodemimochila.over-blog.es
  • : Ventana abierta al mundo de la cultura en general, de los libros en particular, mas un poco de filosofía, otra pizca de psicología y psicoanálisis, unas notas de cine o teatro y, para desengrasar, rutas senderistas y subidas montañeras.
  • Contacto

Recherche

Liens