Overblog
Seguir este blog Administration + Create my blog
24 octubre 2018 3 24 /10 /octubre /2018 09:32

Dicen que Sócrates sugería, creo que con un poco de exceso retórico, que una vida sin reflexión era una vida echada a perder. Por eso cada día uno trata de cuestionarse ciertas dudas que la existencia cotidiana, las noticias, los comentarios de otros y los libros nos ponen sobre el tapete de lo inmediato. Hoy me he parado a pesar en ciertas insinuaciones que pone en página el xinólogo François Jullien:  desde que se puede prescindir de la ansiosa búsqueda de la  verdad (¿de cuál verdad?) si tenemos la suficiente congruencia entre lo que Es y lo que pensamos si es verdadero o falso. O, más adelante, percatarnos que no hay nada que decir de las cosas, que con las palabras no sólo dificultamos su natural proceso, sino que deformamos su esencia, las disfrazamos o las escondemos tras una cortina de conceptos. Y para redondear la trinidad de negaciones, verdad, palabra, en tercer lugar, dudar también de las ideas, no sólo porque nos distancian de la cosa en sí, de lo que es, sino que con ellas fijamos, codificamos y enturbiamos sus contenidos, volviéndolos conceptos parciales que dentro de la idea quedan constreñidos a desenvolverse en una sola dirección, hacia una sola posibilidad. Verdad, palabra e idea, para uno de esos maestros chinos escondidos tras nombres ancestrales, exigen un respeto total basado en la libertad de elegir lo más oportuno y adecuado para cada circunstancia. Y, ESO REQUIERE REFLEXIÓN, ¿NO ES CIERTO?

Compartir este post

Repost0
21 octubre 2018 7 21 /10 /octubre /2018 09:55

"Los aspectos de las cosas más importantes para nosotros están ocultos por su simplicidad y su cotidianidad", dice Wittgenstein en sus "Investigaciones filosóficas". Leo a Francois Jullien comentar ese párrafo en su libro sobre la sabiduría: "no hay que buscar profundamente razones ocultas, recónditas...eso es un exceso del conocimiento; no hay que buscar lejos, repite la sabiduría hasta la saciedad...lo oculto de la sabiduría es lo oculto de la evidencia...y lo más difícil de ver -o de decir- es del orden de lo cercano, de lo banal,  de lo cotidiano". No nos educan para ver, sólo para mirar. Todos miramos, pocos vemos. Para los psicoanalistas lo más difícil de ver es lo obvio. Poe, en un relato, oculta una preciada y buscadísima carta dejándola simplemente en la mesa del salón entre otras cosas. Creo que no debemos buscar razones ocultas, recónditas, complejas a los hechos  o las decisiones. Una vez descartadas todas las elucubraciones filosóficas, morales, económicas, emocionales queda algo, lo que buscábamos con tanto ahínco, que nos resulta increíble por lo banal y sencillo. Y había estado en todo momento frente a nuestros ojos. Ahí está el desvío que la filosofía evitó y que le hubiera acercado a la sabiduría, su vieja y olvidada aspiración.

Compartir este post

Repost0
20 octubre 2018 6 20 /10 /octubre /2018 08:59

Los filósofos taoístas nos hablan de la importancia de captar lo esencial en las cosas, las palabras, las actitudes, las personas, los libros. Aunque como decía Saint Exupery "lo esencial es invisible para los ojos", es gratificante tomarse el trabajo de buscarlo y después ofrecerlo, aunque uno se equivoque confundiendo a veces el rábano con las hojas, el entusiasmo pedagógico le vuelva hiperbólico o la impulse a consideraciones o reflexiones al menos discutibles. Pues bien, eso es lo que ocurre con Ramón Ayllón, un profesor de filosofía que también tiene un excelente gusto literario. En su libro “Tal vez soñar", tan hamletiano él, aborda la carga filosófica que existe en la gran literatura (que en el fondo es una redundancia, ya que ambas disciplinas tienen el mismo objeto de estudio. el ser humano, sus pensamientos y acciones, en estrecha hermandad también con la psicología: sólo difieren en el estilo y el objetivo: el conocimiento o el placer . En una introducción breve y pedagógica y 15 capítulos con una tema y obra literaria específica, Ayllón se acerca a interesantes cuestiones de rancia exigencia filosófica a través de grandes obras literarias.

Manejo la primera edición de este ameno libro (2009) y supongo -y deseo- que ya debe haber algunas más en el mercado. Es un excelente y entretenido manual introductorio a ciertos asuntos filosóficos usando la enganche sugestivo de autores, personajes y argumentos de obras que forman parte del legado literario de  la Humanidad, aunque ni son todas las que están ni están todas las que son. Pero eso forma parte de la libertad y el genio del autor y en eso no hay quien se deba inmiscuir.

Desde el ilustre Ulises, "hombre de mil ardides" que Homero destacó en la "Odisea" tras habrrle dado un importante papel secundario en la Iliada , pasando por el bueno de Alonso Quijano y su esquizofrenia esencialmente literaria, por el pragmático Robinsón (modelo del anglosajón colonialista y práctico) o la ternura del pequeño niño rubio de las estrellas, el ,horror de la vida malograda de Ana Frank, a los cerdos (nazis) de la granja en la que los animales se rebelan de una tiranía para caer en otra peor. Encarnar una reflexión sobre el mal en "El señor de las moscas" y otra sobre el bien en "El señor de los anillos", me parece malgastar dos cuestiones esenciales en filosofía (y en la vida, que es lo mismo) en dos obras complejas y de valor literario dispar (me resisto a aceptar la analogía de valor que Ayllón  establece entre la obra de Tolkien (a la que admiro profundamente) con la Odisea de Homero (que es uno de los pilares básicos de la cultura humana). Para ilustrar la filosofía de Nietzsche (tan manipulada en los 30 y 40 del pasado siglo por los psicópatas de la cruz gamada) Ayllón nos introduce en Dostoievski y su "Crimen y castigo" y en "El lobo de mar" de Jack London. Bueno. Aunque me gusta más la referencia al libro de Lipovetsky, "El crepúsculo del deber" como ejemplo de la desvinculación con la moral de nuestra época (quizá el tema tenga relación, pero yerra un poco en colocarlo en un libro cuyo objetivo operativo se vincula a las grandes obras literarias). Shakespeare entra en liza a través de Hamlet para referirse a la cuestión inevitable de la muerte y Dostoievsky vuelve al escenario para otra de las inevitables constantes humanas: la existencia de Dios. Sin cuestionarlo en absoluto, como crítico y lector, me ha sorprendido la inclusión del caso de Etty Hillesum como elemento de análisis de la amistad y el amor o la de Delibes como ejemplo de las bondades de la institución familiar.
Suscribo la opinión que leí en alguna parte sobre este libro : "Por eso, y por infinidad de pequeños detalles que salpican el texto en casi todas sus páginas, ésta es una obra para discutir con ella, para charlar y debatir, para corroborar ideas o para refutarlas, para discrepar o para mostrar la mayor de las conformidades. En suma, una obra para convertir algunos de los más grandes libros de la historia literaria en objeto de reflexión constante y fértil."

 Y en eso estamos totalmente de acuerdo. Esa es la  función y el valor de estas obras meta literarias  en las que no "se hace" literatura sino que se piensa y se filosofa sobre libros de tal manera que atraen al lector que no los conoce, a hacerlo desde un conocimiento previo que enriquece sin ninguna duda la propia lectura.

FICHA

TAL VEZ SOÑAR.- José Ramón Ayllón.-Ed. Ariel. ISBN 9788434488168

 

(*) Editorial Ariel, Barcelona, 2014, 3ªedición, 136 páginas

 

Compartir este post

Repost0
17 octubre 2018 3 17 /10 /octubre /2018 09:21

Parece que fue Churchill quien aseveró que la democracia era el peor sistema político que existía, una vez descartados todos los demás. Y un antiguo demócrata ateniense de la época de  Pericles comentó con gracia: Un asno que reciba el suficiente numero de votos para ser el caballo de raza gobernante, nunca dejará de ser un asno aunque reciba el cetro del poder. Reflexiono tras haber leído en alguna parte unas declaraciones de una eminencia en biología (y en sentido común) Richard Dawkins que ante el resultado de la consulta sobre el Brexit aseguró que "nunca se le hubiera debido pedir a la mayoría de la opinión pública británica (él incluido) que votara sobre el tema en referéndum, porque muy pocos debían tener los conocimientos suficientes de economía y ciencia política". Así que la gente en general vota por lo que siente ( o los interesados les hacen sentir) más que por lo que saben (que los interesados manipulan, ocultan o simplemente mienten). Y si se trata de emociones y sentimientos, ni Einstein ni Hawkins serían mejores votantes que usted o yo. Y si además gestionamos problemas políticos con visceralidad, vamos aviados. Holmes lo dijo claramente (o no): si quieres conocer quiénes son los autores del crimen, busca a quiénes beneficia. Y no me refiero sólo al Brexit . ¿Hay solución? Larga y compleja. Aunque para comenzar se puede probar con hacer obligatorio bajo pena de ostracismo, algo simple y muy devaluado: honestidad pública y privada. Como ven, algo casi imposible.

Compartir este post

Repost0
15 octubre 2018 1 15 /10 /octubre /2018 09:33

Dicen algunos  historiadores que un sentido básico de la  democracia moderna se basa en el principio planteado por Abraham Lincoln de que “puedes engañar a  toda la gente en algún momento y a algunas personas todo el tiempo, pero no puedes engañar a toda la gente todo el tiempo”. Si un gobierno  es corrupto y demagógico y no logra mejorar la vida de la gente, sino más bien pone en peligro los logros democráticos vigentes en ese momento, creía Lincoln, un número suficiente  de ciudadanos acabarán por darse cuenta y lucharán por cambiarlo. Tal vez en el siglo XIX  lo que sostenía el asesinado presidente de Estados Unidos  tenía cierto sentido. Pero traten de aplicar esa ingeniosa fórmula a los tiempos actuales. ¿Ustedes se imaginan lo que los omnipresentes medios de comunicación y manipulación pueden hacer para  impedir que los ciudadanos se percaten de cómo y por qué les están engañando? ¿han seguido de cerca la impostura global -quiero decir, desde los dos polos del problema- de cierto proceso político planteado como conflicto en nuestro país? Es un ejemplo flagrante  de lo que ahora se llama "posverdad" (neologismo que encubre la palabra "mentira"), un engendro pseudo filosófico que hace posible aquello de que "una mentira repetida el suficiente número de veces y por el suficiente número de personas acaba siendo una verdad". Y esto no es política-ficción o teoría conspirativa. Recuerden simplemente cómo en el nazismo, "la machacona repetición de un concepto brutal e inhumano produce bajo un régimen cercano al totalitarismo de la clase que sea, un consenso social aprobatorio, fanático y compulsivo". Y ahora sumen, dos partes "convencidas" de que "el otro" es un enemigo despreciable, más otras dos, formadas por la manipulación y los intereses inconfesables de cada uno, dan un cuatro imposible de cuadrar. ¿O NO?

Compartir este post

Repost0
14 octubre 2018 7 14 /10 /octubre /2018 09:37

"Alicia en el País de las Maravillas" cumplió 150 años de vida en  2015. Unos treinta  años antes, el escritor norteamericano David Slavitt, en los ochenta del pasado siglo publicó un libro sobre el viaje a Alicia Lidell, la niña que inspiró la Alicia de Carroll, realizó a Estados Unidos en 1932 para recibir un homenaje debido al aniversario de las primeras ediciones del mágico libro. Una octogenaria Alicia Hergreaves (apellido de su marido) recibe con estoica amabilidad el doctorado  honoris causa en letras por la Universidad de Columbia de Nueva York.

Durante esa estancia en tierras americanas, la anciana, acompañada por su hijo Caryl y su hermana Rhoda, negociarán la venta del manuscrito de la obra que el reverendo Charles Lutvidge Dodgson, llamado Lewis Carroll para la Literatura Universal, profesor en el Christ Church de Oxford de donde era decano el doctor Lidell, padre de Alicia. E manuscrito estaba dedicado a ella por el autor y su valor era incalculable, es decir, absurdamente elevado. Con sa bios y habilidosos  saltos argumentales entre 1932, 1926 y 1928, Slavitt desgrana una serie de elementos y eventos que afectan a los principales personajes del drama, la misma Alicia -una figura de inteligente inocencia- su hijo, débil y algo disoluto y sobre todo los fantasmas del escritor pedófilo Dodgson-Carroll, el odio del decano Lidell y el esposo de Alicia contra su figura, de las dos hermanas Lidell que posaron para Carroll y los testimonios de dos mujeres que en su niñez habían sido "objetos de arte placentero" para el tímido, genial y pervertido escritor.

Pese  que la novela se lee con cierto placer y a uno  le cuesta imaginar a la  circunspecta Alicia octogenaria con la niña inocente que retratara y pintara Dogdson, algo en mi se niega a aceptar la especulación literaria que cnvierte a Carroll en una especie de Mr. Hyde pedófilo y a la vivaz e inteligente Alicia como  una anciana consumida por un complejo obsesivo de silencio y autoengaño sobre remotos acontecimientos que su hermana Edith, siendo ambas niñas, delató consumida de celos por la preferencia de Dodgson/Carroll por Alicia, a la madre y provocó el odio eterno y el rechazo del decano Liddell y más tarde del marido de Alicia, Heargreaves, arrastrando ambos toda la vida las dudas sobre  lo que realmente ocurrió entre el reverendo tímido y las dos niñas. 

M e quedo con los tres  últimos versos que el conejo blanco (quizá el propio Carroll) dedicó a Alicia:: "esto  deberá ser un secreto que todo el mundo ignore menos tu y yo"). Y también con el pensamiento que  Slavitt pone en la mente de la Alicia anciana: "Ella amaba a Carroll. Lo adoraba; no había llegado a recobrarse completamente de su perdida irreparable...aquél hombre asustadizo, nervioso, adorable; el hombre que más y  durante más tiempo había amado". Eso no son los pensamientos de una mujer adulta recordando a un hombre que presuntamente había abusado de ella siendo niña. Señor Slavitt, "mejor no meneallo"

Y como curiosidad sobre el pseudónimo de Dogson, copio: "Su nombre completo era Charles Lutwidge Dodgson. Para crear el pseudónimo, tomó "Charles Lutwidge", y lo transformó al latín, dando como resultado "Ludovicus Carolus". De nuevo, tomó el nombre latino y lo adaptó otra vez al inglés, dando como resultado el Lewis Carroll que todos conocemos."

FICHA

ALICIA A LOS 80.- David R. Slavitt.-224 págs.-Traducc. Carlos Milla. Ed, Laia. 9788476682838

 

 

Compartir este post

Repost0
13 octubre 2018 6 13 /10 /octubre /2018 09:20

Nietzsche acabó con las certezas cartesianas del cogito y los ideales de la Ilustración, convenientemente ayudado por los otros dos maestros de la sospecha: Freud y Marx.  Pensamiento  y razón no sostenían ya la certeza del sujeto. La relación  entre el pensar y ese sujeto que ejerce la función se revelaba como una más de las ficciones de la mente. El in-dividuo (no divisible, uno) es una suma de sensaciones, ilusiones, memoria, inconsciente, sociedad,  una multiplicidad de presiones e influencias  mentales  que no permiten sostener la conciencia de sí con un fundamento empírico. No es posible un  saber verdadero  sobre el sí mismo, que se convierte en un variable constructo interpretativo. El filósofo francés Paul Ricoeur opone el sí mismo al yo operativo  o sujeto agente. Y el sujeto hablante al que se narra a sí mismo. Y añade  al sujeto moral que es responsable de los actos y sus consecuencias. Todo gravita en torno a la conciencia, esa  instancia ¿cerebral?, ¿trascendente? Que a estas alturas trae locos a filósofos  y científicos, como en el  pasado siglo fue la existencia del alma y desde  la infancia de la humanidad, la existencia de Dios. ¿No será todo esto la entelequia de un sujeto cuántico aletorio que emana de la multiplicidad fenoménica de un Todo que no podemos concebir y mucho menos comprender? 10,10.2018

Compartir este post

Repost0
10 octubre 2018 3 10 /10 /octubre /2018 09:16

El "como si..." tiene una respetable antigüedad filosófica... casi se ha convertido en algo banal, una fórmula elusiva, acomodaticia, timorata, fraudulenta. La han utilizado algunos cerebros santificados, griegos ilustres, razonables ilustrados  o esperanzados renacentistas, modernos que entierran a Dios o ilustres orientales que transitan por senderos taoístas, zen o vedantas. Hasta humildes "don nadies" que sueñan, viven y callan, azotados por circunstancias políticas o económicas o sociales desaprensivas o tecnologías invasivas e inexcrutables que acaban dictando y manipulando sus necesidades más básicas y sus deseos más profundos. Y un dia como tantos, reposan bajo la tierra. Como todos. Los humanos descubrimos muy pronto el "como si...". Desde que aprendimos a pensar y a relacionarnos. Y vivimos como si viviéramos de verdad, o amamos como si supiéramos lo que es el amor y trabajamos como si el trabajo nos liberara y no fuera una condena en el polo opuesto de lo que nos gustaría hacer, y nos sentimos felices o desdichados como si la felicidad fuera un logro y no un ejercicio...Y, simplemente somos, como si conociéramos nuestra verdadera naturaleza. ¿Qué ocurriría si elimináramos el "como si" de nuestra existencia?  ¿Sin dioses ni gurús a los que recurrir, sin verdadero amor o amistad o lealtad, enfrentados al dilema de ser auténticos o no ser? Como diría un amigo muy querido, "mejor no hacerse demasiadas preguntas y, menos, tan profundas". Y es que, a lo mejor, habría que hacer algo al respecto...

Compartir este post

Repost0
9 octubre 2018 2 09 /10 /octubre /2018 09:38

Hay al menos tres Le Carré. Uno, el sus primeras novelas en plena guerra ría y aledaños, que me entusiasmaron. Después tras la Caida del Muro, La Carré parecía haber cedido a las tentaciones de los best seller y las versiones cinematográficas y yo fui perdiendo interés. Creo haber percibido en alguna novela un desesperado intento de acercarse a la trascendencia literaria de Graham Greene, segundo periodo, y ahora, con la respetabilidad y la supuesta sabiduría que ofrece la edad como daño o regalo colateral, parece dejar de importarle la fama o el prestigio, la critica o la capitalización cinematográfica de sus  obras. Me vuelve a interesar (aunque nosiempre) y creo que el principio aislado y prematuro de la postrera etapa comenzó con "Un  espía perfecto", que es de 1986 y de la que la BBC perpetró una serie mediocre.

Un accidente doméstico, tan absurdo e inesperado como suelen serlo todos, me ha confinado al encierro monástico obligatorio. Aunque mi interés de lectura más exclusivo es la filosofía y su añorada e imposible meta, la sabiduría, el dolorido cuerpo me pedía a veces una frivolidad literaria banal que le apaciguara un poco. Rebuscando en mi biblioteca policíaca, dí con "Un espía perfecto" y la leí de un tirón durante dos días de sorprendido placer.

La capacidad de análisis del protagonista, sus sondeos biográficos, la figura del omnipotente padre, un estafador de altos vuelos y baja estofa, la banalidad política y económica y la pertinencia psicológica del doble juego del espía, la solidez de los personajes secundarios y la ironía, sarcasmo, instrospección, sutilidad, inocencia e inteligencia del narrador, aunada a la estupidez práctica y la cretina burocracia del mundo secretista, han constituido un deleite tan profundo como las mejores novelas de Maugham o de Greene o algunos maestros de la escuela americana.

No les cuento nada de las desventuras del atractivo, sugestivo e inteligente, Magnus Pym, ni de sus motivos para ejercer de agente doble, ni de su obsesión por escribir sus memorias antes del fin, ni  de sus "dos" padres prodigiosamente diseñados...léanla.

FICHA

UN ESPÍA PERFECTO.- John Le Carré.- Trad. Jaime Zulaika.- Págs 445.- Ed. Plaza Janés.

 

 

 

Compartir este post

Repost0
6 octubre 2018 6 06 /10 /octubre /2018 07:51

David Bohm, físico teórico de fama mundial, uno de los adalides del nuevo paradigma científico que nació de la física cuántica, argumentaba hace muchos años que si Hegel sostenía que el pensamiento era lo fundamental y que la naturaleza era la mente mostrándose a sí misma, mientras que Marx creía que la materia es lo esencial y la conciencia era la materia reflejándose a sí misma, a su entender ambos erraban ya que ni la materia ni la  mente son lo fundamental, sino que lo es algo desconocido que podríamos llamar base profunda o implicada. un orden inmanente que subyace a todo lo que existe. ¿Dios?, ¿el Uno de Parmérides? ¿el "elán vital" de Bergson? "¿la energía primordial del Vedanta? Lo trascendente se cuela desde la Filosofía y la Espiritualidad hasta el aséptico mundo de los laboratorios cuánticos. Sócrates se miraría el ombligo y con una sarcástica sonrisa preguntaría: "¿Conciencia, materia, naturaleza, orden implicado, inmanencia, quarks, ciencia cuántica? ¿Alguien podría contestarme a la simple cuestión de qué debemos hacer para que el hombre deje de ser la criatura más desdichada, violenta, temerosa, destructiva e insatisfecha de la creación? ¿No estaremos poniendo el carro delante del caballo?" ¿Ha mejorado nuestro mundo tecnológico del siglo XXI es sus esenciales aspectos humanos? ¿No estaremos convirtiendo la tecnología como instrumento en una forma de dictadura sobre un mundo sin ética?  ¿Es Trump el arquetipo del orden implicado que va a liderar el nuevo mundo que ya llega?

Compartir este post

Repost0

Présentation

  • : El blog de diariodemimochila.over-blog.es
  • : Ventana abierta al mundo de la cultura en general, de los libros en particular, mas un poco de filosofía, otra pizca de psicología y psicoanálisis, unas notas de cine o teatro y, para desengrasar, rutas senderistas y subidas montañeras.
  • Contacto

Recherche

Liens