Overblog
Seguir este blog Administration + Create my blog
20 noviembre 2020 5 20 /11 /noviembre /2020 10:22

 Es un desafío magnífico. Si en el pasado los retos humanos con el medio se relacionaban con descubrimientos geográficos, de tierras, civilizaciones ocultas y aborígenes en tierras extrañas y en el próximo futuro con nuevos planetas habitables y quién sabe si con culturas alienígenas, ya llevamos muchos siglos, casi tantos como tiene el hombre, preocupándonos por descubrir una "terra incógnita" que siempre hemos tenido dentro de nosotros: la naturaleza, posibilidades y funciones de nuestro propio cerebro. He aquí un reto inconmensurable, ya que como decía el poeta Blake,  el infinito cabe en nuestra propia mente.

El libro de Isabel Güell hace un exhaustivo viaje a través de  las posibilidades del cerebro a la luz de los últimos descubrimientos  de las neurociencias sin apartarse del rigor científico pero con el suficiente olfato comunicativo para hacerlo de forma amena, desde la complejidad de las emociones y su fundamental papel en la teoría del conocimiento  hasta cuestiones operativas básicas como la generación del lenguaje, las complejidades de la causación de los movimientos y sus correlatos cerebrales, la extraordinaria estructura y funcionamiento de la memoria, los enlazamientos neuronales que facilitan la acción, las afasias, en suma la casuística que se desliza desde la propia evolución del cerebro hasta lo que sabemos de su estructuración y funcionamiento.

Saber que cada nueva experiencia modifica la estructura y relaciones intercerebrales sin importar si se trata de un cerebro joven o del de un anciano, conocer la plasticidad de este órgano maravilloso, conocer sus entramados funcionales y verlos reflejados a través de una serie de ejemplos clínicos que la autora ha conocido en el ejercicio como neuróloga en el Instituto Dexeus y la clínica Teknon de Barcelona, es un doble ejercicio de conocimiento y praxis que desvincula el libro de la árida objetividad de un manual científico para convertirlo en un apasionante viaje por el entramado humano de los pacientes. Como exigían los antiguos pedagogos, no se puede enseñar ninguna teoría "sine exemplum" (exemplum, es la construcción retórica de la realidad, básica para la argumentación y para hacer más agradable el discurso).

En Suiza los científicos que trabajan en el Blue Brain Project han descubierto que nuestro cerebro tiene algunas estructuras capaces de procesar hasta once dimensiones, con lo que determinadas experiencias que antes formaban parte de la ciencia ficción o la parapsicología comienzan a tener un potencial científico que permitiría "despertar" empíricamente tales funciones, como las llamadas sinestias, por ejemplo, "escuchar colores, saborear palabras o ver sonidos" sin que tengamos que llamar a urgencias de una clínica neurológica o pedir hora al psiquiatra más cercano.

Concretamente,  los neurocientíficos han usado topología algebraica, una rama de las matemáticas que puede describir sistemas con cualquier número de dimensiones, para descubrir estructuras y espacios multidimensionales en el cerebro. Pongo entre paréntesis esta información por falta de documentación especializada y el criterio profesional de alguien mejor formado que yo en esas áreas.

Una de las preguntas que me estimula leyendo el libro de Isabel Güell, es la función de la memoria, su estructura, funcionalidad y operatividad . A veces en la práctica psicológica uno tiene "insigths" o intuiciones que años más tarde los avances neurocientíficos corroboran (aunque sea más frecuente que la ciencia los falsee). Pero mi creencia, entonces sin fundamento científico, de que el global deterioro cognitivo que la edad producía en el cerebro era una falacia, fue confirmada por la neurología muchos años más tarde de que yo abandonara la Universidad. La plasticidad del cerebro demostraba que las neuronas no morían implacablemente en la vejez, sino que, en cierta forma, se podía alargar e incrementar su vida útil si las personas no dejan de ejercitar su cerebro, desde hacer crucigramas a aprender idiomas o subir montañas, dedicar tiempo a cocinar, jardinería o informática, hacer senderismo en grupo o formar parte de una escuela de baile o de profesor voluntario para niños inmigrantes.

Además, tomen nota las empresas, desestimar la experiencia de los empleados mayores es un error. Se ha descubierto en técnicas de resolución de problemas que los cerebros de esas personas -no de todas, sólo los que no han dejado de ejercitar su cerebro- da con soluciones mucho mas rápido y eficazmente que los jóvenes, debido a la  capacidad de sus cerebros de saltar pasos intermedios del proceso de búsqueda aprovechando circuitos de memoria que recuerdan problemas semejantes en el pasado. Como dijo el neurobiólogo alemán Martin Korte, "las neuronas resisten más el deterioro cuanto más se usen".

Así que los mayores de 50 años apunten: nada de multitareas, una sola cada vez y con la máxima concentración; pierdan el miedo a fracasar, eso entorpece el éxito y además, uno aprende mucho más de los errores; almacenamos mejor la información si la leemos en un libro, no en pantallas, y tomamos notas o gráficos a mano,la memoria visual es mas eficaz. Escuchar música o aprender a tocar un instrumento, jugar al ajedrez, relacionarte  y darle toda la marcha posible al cerebro. Les auguro una vejez activa.

La  autora, además de informarnos, se permite alguna que otra especulación -la imaginación es un valor activo para el cerebro- que reluce en sus páginas llenas de datos, conceptos y experiencias clínica como una ventana abierta a la fantasía. Así casi al final del libro escribe: "Tal vez nuestro cerebro encierre mucho más conocimiento del que somos capaces de imaginar. ¿Y si el saber estuviera predeterminado entre nuestra neuronas del mismo modo que ocurre con el lenguaje? Recuerdos como almas inmortales navegando por nuestras vías neuronales rescatables a través de la reflexión o estímulos ambientales apropiados? ¿Por qué no?". Efectivamente,  Isabel,  ¿por qué no?  Alguna vez el que esto suscribe en plena sesión de meditación zen, con gran sorpresa, "ha rescatado" algún lejano suceso interior que parece haber sido escogido por su relevancia psicológica en el momento actual que vivía.  Mi escepticismo largamente cultivado por la razón y la voluntad se ha rebelado de inmediato, pero la duda y la admiración por esta inconcebible "caja negra" que es la memoria dentro del cerebro, han crecido exponencialmente.

Libros como el que les recomiendo es, en su sencillez y claridad, un estímulo para ahondar en nuestra lecturas sobre el cerebro, esa caja mágica que la Naturaleza nos ha regalado y de cuyo funcionamiento y capacidades seguimos teniendo, a pesar de todo, un conocimiento relativo. Es una aventura apasionante..

 

FICHA

EL CEREBRO AL DESCUBIERTO.- Isabel Güell.- Editorial Kairós. 191 págs.

Compartir este post

Repost0
16 noviembre 2020 1 16 /11 /noviembre /2020 10:07

García Campayo, psiquiatra, catedrático de la Universidad de Zaragoza, investigador y practicante de disciplinas psicofísicas y espirituales, especialista en mind-fulness firma un notable trabajo en torno a la deconstrucción del yo, a través de ciertas cualidades de la mente (metacognición, descentramiento y no apego) que suelen ser objetivos de disciplinas espirituales de la calidad del zen, el budismo tibetano, cierta filosofía greco-latina o el taoísmo, sumados a técnicas empíricas como el mindfulness y sus ramas especializadas en reducción del stress, terapia cognitiva o dialéctico conductual. Basado en la no dualidad entre el sujeto y el objeto, el yo y los otros, el uso del término “deconstrucción”, debido a sus connotaciones lingüísticas y psicoanalíticas y la rebuscada terminología del estructuralismo, resultaba alarmante y confuso. En las venerables técnicas de búsqueda de la vacuidad en las que se basa, por ejemplo, el zen (con el que estoy familiarizado) suele haber una advertencia implícita para los que inician esas vías: antes de desestructurar el yo, debes asegurarte de tener un yo estructurado de una forma correcta. Es un trabajo que se debe hacer “después” de haber alcanzado un equilibrio psíquico en el que el yo forma parte, no “antes”. No tener en cuenta esta importante requisito es abrir la puerta no sólo a la ineficacia real de la disciplina sino a ciertos desórdenes psicológicos, en el mejor de los casos, y a a ciertas patologías en casos extremos. No se juega con la mente profunda.

Afortunadamente el profesor  García Campayo tiene en cuenta  ese problema metodológico y recomienda numerosas “prácticas” en las que propone medidas progresivas y una gran cautela en el enorme trabajo a realizar. Nos recuerda en algún momento la frase de Suzuki Roshi “Nada de lo que está fuera de vosotros puede causaros ningún problema. Solo tú eres quien genera los movimientos de la mente hacia el sufrimiento o la aceptación”. Así que es esa mente indagadora la que hay que “vaciar”previamente de todos sus contenidos –excepto los meramente operativos-  que son los que configuran el “yo” que hemos de “deconstruir”. Y lo hace recomendando, “No mezcles la mente con pensamientos, emociones o sensaciones. Intenta sentir qué es lo que realmente eres”.

Hay que resaltar la enorme cantidad y calidad de información que el autor nos facilita sobre todos los movimientos, técnicas y disciplinas que se ocupan de la no dualidad y la vacuidad. Se percibe también la voluntad de hacerlos comprensibles y de proporcionar medios para entrar en ese difícil camino de equilibrio psíquico y espiritual. En esencia, el autor nos viene a decir: no importan los medios o vehículos que utilices, su conocimiento no te llevará a la verdad, pero su práctica, en algún momento, sincronizará con ella. Y una vez cruzado el río hacia la sabiduría, la balsa o canoa utilizada –los conocimientos- puedes dejarla en la otra orilla. La afortunada conexión interdisciplinar entre las especialidades científicas dedicadas al funcionamiento del cerebro y la mente y las venerables y eficaces disciplinas orientales dedicadas a promover el equilibrio y el bienestar como camino hacia objetivos metafísicos y espirituales de cara a la ansiada "liberación o iluminación" del ser humano, logra extender el interés de este libro hacia algo más que simple información o utilidad de conocimiento: puede provocar un impulso hacia la búsqueda de la excelencia personal del lector y eso, en sí mismo, es el efecto de mayor interés que ansía cualquier autor.

VACUIDAD Y NO-DUALIDAD.- Javier García Campayo.- Ed. Kairós.- 499 págs.

ALBERTO DÍAZ RUEDA

Compartir este post

Repost0
14 octubre 2020 3 14 /10 /octubre /2020 08:36

Jean Pierre Vernant es una de las figuras intelectuales más interesantes en la década de los 50 a 60, en un París que salía lleno de vigor de las sombras de la guerra, que hervía de ideas, innovación cultural y desafíos sociales en nombre de las artes, la literatura y la filosofía. Su compromiso con las cambiantes realidades políticas y sociales le llevan al marxismo primero, como tantos otros encabezados por Sartre y Simone de Beauvoir, y al desencante después, volcándose en el estructuralismo como  metodología a través de la linguística (como un poco más tarde haría el psicoanálisis de la mano de Lacan) aunque su influencia sería determinante en el mundo académico. Es profesor del elitista College de France junto a figuras tan mediáticas  como Foucault o Duby. Su especialidad es la mitología, preferentemente, la griega.

Sus análisis de los mitos, sin desdeñar su propia estructuración histórico-social (una emanación poética y literaria de las formas sociales del mundo clásico griego) pivotean en torno a un concepto básico: el de la alteridad. El mito que ahora analizamos tiene una relación específica que no se debe ignorar con los tiempos y costumbres en que nacieron y nuestra visión de ellos es la de un otro con sus propias constelaciones culturales. Por lo tanto para comprender el fundamento de los mitos debemos tener presente que nuestra mirada está de hecho "contaminada" por nuestra cultura propia, por tanto debe ser una interpretación  sincrónica y debemos considerar los mitos en sí mismos sin alterarlas con interpretaciones históricas. Lo que expresa el mito en su origen son los problemas profundos del alma griega que se adscribe a una alteridad definida por  la contraposición del hombre griego con el forastero, el extraño, con el que habita el fondo de la tierra o del mar, con los dioses, los titanes y los monstruos. Vernant se opone a la idea de las influencias asiáticas en la gestión de mitos y leyendas. Cree que es una manifestación esencial de la cultura griega de la polis.

En este libro, concretamente, Vernant hace una confesión de humildad expositiva. Se olvida de las complejas teorías estructuralistas y linguísticas y nos cuenta su visión de los dioses, los hombres y sus relaciones con el Universo como "lo haría a sus nietos". No es un  análisis, es un relato de relatos, y eso le da un encanto especial al libro y responde a una voluntad de claridad expositiva muy loable. Evita la excesiva erudición y mucho más la discusión teórica sobre significados y variables de las figuras presentadas. Prescindiendo también del desarrollo progresivo de los mitos y sus adaptaciones a otros tiempos, lugares y funciones, ofreciéndonos una visión estática, sencilla y despejada de complicaciones. Sin embargo insiste en los componentes de desarrollo espiritual que simbolizan dichas figuras y personajes. Y también de la simbología del desarrollo humano en la sociedad: por ejemplo en la distribución de  los personajes en función de sus edades y las transiciones a las que se sometían desde el nacimiento a la muerte. De este modo Vernant ahonda en muchos de los temas tratados en las diferentes narraciones míticas, sobre todo en las funciones de los jóvenes y los accesos que se les brindaba a la vida militar y más tarde a actividades relacionadas con la ciudad, su gobierno y su defensa. 

La lectura de este libro es altamente instructiva quizá por su vocación pedagógica. Así asistimos a la formación del UNiverso a partir de la relación sexual incesante entre la Tierra (Gea) y el cielo (Urano), la lucha de los dioses y los titanes, el predominio de Zeus y la respuesta crecientemente autónoma de los hombres a través de los héroes, con una relación marcada por desafíos, castigos, relaciones sexuales entre dioses y hombres y mujeres. Edipo, Perseo, Sísifo, todos ellos buscando favorecer a los hombres y exponiéndose a los horribles castigos de los dioses. A través de esas vicisitudes, los griegos poseían una señas de identidad que configuraban una imagen propia del mundo griego, símbolos que explicaban el talante y la cultura griega y, de reflejo, muchos de las ideas que hemos heredado de ellos y conforman parte de nuestra cultura europea. 

El estilo pedagógico, reiterativo, detallista, ameno y sencillo de Vernant convierte la lectura de este libro en una fiesta y aclara de manera indirecta muchas cuestiones enraizadas ya en nuestra propia cultura pero que deben su vigencia y su vigor a los mitos que nos narra este autor ya medio olvidado. Con ese detalle -muy griego por cierto- de exponernos una y otra vez determinadas características, hechos y sucesos de la vida de los personajes míticos, como una muestra de la regla escolástica de la "reiteratio", la repetición, para así mejor memorizar e entender lo que se explica. Vernant usa de las tres formas narrativas clásicas, el relato histórico, el literario y el mítico, uniéndolas por la utilidad pedagógica que busca, sin ahorrar al lector sus propias interpretaciones (lo cual es un regalo añadido). Precisamente el reflejo de sus personalísimas interpretaciones es evidente en su divertida y sugestiva forma de titular los diferentes apartados de los capítulos generales: "La castración de Urano", "En la panza paterna", "Tifón o la crisis del poder supremo", "Un mal sin remedio", "La partida de ajedrez", "Pandora o la invención de la mujer", "Tres diosas ante una manzana de oro", "Helena, ¿culpable o inocente?", "Nadie se enfrenta al cíclope", "Los sin nombre y sin rostro", "Desnudo e invisible", "El muslo uterino", "Rechazo del otro, identidad perdida", "El hombre: tres en uno", etc.

Aprovecho un resumen ajeno para mostrarles el contenido del libro: "El relato de los mitos griegos comienza con “El origen del universo”, que se remonta al momento en que sólo existía la Abertura o Caos, con la mutilación sexual de Urano del que nacen otras criaturas belicosas, entre titanes y monstruos. La segunda parte, “La guerra de los dioses, la soberanía de Zeus”, se ocupa de los hijos de Cronos y Rea -segunda generación de dioses- y de la lucha que lidera Zeus contra su padre y contra otros dioses (Tifón, los Gigantes) hasta asentar su soberanía. La tercera parte, “El mundo de los humanos”, versa sobre el origen del mundo a partir del gobierno de Zeus, hasta le momento que se produce la ruptura entre dioses y hombres a causa de Prometeo. En “La guerra de Troya”, cuarta parte, recorre los principales hitos del conflicto, desde el nacimiento de Aquiles hasta su muerte en suelo troyano. La quinta parte, “Ulises o la aventura humana”, es una apretada síntesis de todas las aventuras de Odiseo, desde la victoria de los griegos en Troya hasta la ‘noche de bodas recuperada’ del héroe con Penélope, una vez consumada la venganza de los pretendientes. Es  notable el análisis de la simbología del lecho matrimonial construido por Ulises, un buen ejemplo de la mirada sutil con que Vemant penetra cada una de estas historias. La sexta parte, “Dioniso en Tebas” refiere el origen y andanzas del dios. Según Vernant, Dioniso,, errante y vagabundo, próximo a los hombres y a la vez inaccesible y misterioso, está escindido por dos pasiones opuestas: la de vagabundear y la de tener un lugar propio. “Edipo a destiempo”, séptima parte, se centra en una de las figuras más trágicas de  la literatura griega y universal. Vemant encuadra la historia de Edipo entre dos maldiciones: la primera, aquella que cayó sobre Layo por haber perseguido de amores al joven Crisipo hasta que éste se suicidó, anunciaba el aniquilamiento de la estirpe de los Labdácidas; la última, lanzada por el mismo Edipo contra sus hijos, pronostica la pelea por el trono y la muerte mutua que éstos han de ocasionarse.  La última parte, “Perseo, la muerte, la imagen”, aborda la historia de Perseo, hijo de Zeus y Dánae, a quien el dios fecunda en forma de lluvia de oro. Al héroe le corresponde traer la cabeza de Medusa; una vez conseguida, es entregada en agradecimiento a la diosa Atenea, quien la convierte en pieza central de su armamento para paralizar de terror a los enemigos que la miren."

Para terminar, tiene el lector un glosario que recoge todos los nombres mitológicos que se mencionan en el texto. De verdad, no se lo pierdan . Es fácilmente hallable en internet. 

ALBERTO DÍAZ RUEDA

FICHA

EL UNIVERSO, LOS DIOSES, LOS HOMBRES.- Jean-Pierre Vernant.- Trad. Joaquín Jordá.- Círculo de Lectores. 250 págs.

 

Compartir este post

Repost0
30 septiembre 2020 3 30 /09 /septiembre /2020 08:21

ULTIMI  BARBARORUM

Marx dijo que la historia se repite dos veces, la primera como tragedia y la segunda como farsa. Calígula y Nerón fueron tragedias para Roma, Hitler y Stalin para Alemania y Rusia. Sus encarnaciones actuales, desde Berlusconi o Salvini,  al nazismo sobreviviente en grupúsculos de todo el mundo o los Bolsonaro Putin y Trump endiosados en sus omnímodos poderes, configuran mortíferas farsas. Nosotros tuvimos la tragedia en la guerra civil y tenemos nuestra farsa en la actual (no) gobernanza política española, donde se repiten esquemas, posturas y separatismos, pero sigue prevaleciendo la alargada sombra del Capital, dios único y verdadero, desdibujando los perfiles de izquierdas o derechas.

¿Será la causa que genera estos tiempos desorientados e irrazonables? ¿Nos dirigimos hacia lo que Spinoza llamó “ultimi barbarorum”, el colmo, el extremo de la barbarie? Eso apuntan los cotidianos abusos sobre el estado de derecho perpetrados por personas de muy varia condición que agitan banderías de antisistema, feminismo u homosexualidad, pero no desde la demanda legítima, sino en forma de violencia y agresividad; okupas, nazis redivivos, franquistas nostálgicos, estafadores de guante blanco, jóvenes vandálicos etilizados, profesionales de las algaradas que obedecen al que pague mejor, tipos del común muy conscientes de sus derechos, pero no de sus límites éticos o jurídicos, fanáticos de teorías de la conspiración (como los del “Q” norteamericano) cuanto más descabelladas mejor…y el rosario permanente de violaciones en grupo, arrasar a negros, “maricas” o “sudacas” y otros seres humanos condenados por las consignas de la horda, destrozar mobiliario urbano o propiedades privadas; fascistas de los dos extremos, ecofascistas como novedad, tipos expertos en porras, cocteles molotov y puños de hierro, nacionalistas manipulados por la ignorancia y la idiotez. El terrorismo “blando” y “tolerado” de los vándalos, de los “ultimi barbarorum”, que prolifera por las grandes ciudades y últimamente en algunos pueblos, por eso de huir de una pandemia en la que no creen y que van esparciendo) donde destrozan cosas que a todos les importan, excepto a ellos.

No se trata de la falsa y socorrida dialéctica de la libertad y el orden. Goethe defendió a ultranza la libertad individual pero alertó sobre sus excesos. La falacia en la que se basan las exigencias y modos de la ultra derecha y congéneres de los extremos, es su fraudulenta aceptación del orden democrático. Jamás debería haberse permitido que entraran en el juego de los partidos políticos, ya que por definición no respetan las normas de respeto y convivencia que son básicas en la democracia. Sólo las reclaman y manipulan para defender su “derecho” a discrepar que, en esencia, es una praxis de violencia, insultos, descalificaciones y amenazas. De esta manera las reglas democráticas se ven obstaculizadas en su defensa del orden y el equilibrio de la cosa pública, mientras los partidarios de la deriva autoritaria hasta sus últimas consecuencias, se ven “amparados” por esa democracia que ellos conculcan sin cesar.

En el reino de la barbarie hablar de libertad de expresión, es una incongruencia, ya que es utilizada para justificar lo injustificable. Como decía el maestro Lledó, es razonable exigir  la libertad de expresión. Sólo hay un problema para los que tememos la barbarie: ¿de qué sirve la libertad de expresión si sólo se usa para decir idioteces, mentiras, insultos, una verborrea espinosa de despropósitos agresivos? ¿No sería necesario exigir antes algo de sentido crítico, capacidad analítica, pensamiento basado en la lógica y el sentido común? Materia de educación básica y necesaria. Construimos la casa de los derechos humanos por el tejado. Y las columnas que la tienen en pie, las obligaciones correspondientes, no tienen solidez. Somos fáciles presa para los “ultimi barbarorum”. A propósito, atentos a los “idus” de noviembre: la Casa Blanca, puede dejar de ser un color para ser un símbolo de supremacía racial, si es que Trump  sigue...

ALBERTO DÍAZ RUEDA, escritor

 

 

Compartir este post

Repost0
29 septiembre 2020 2 29 /09 /septiembre /2020 10:40

EL “JUEGO DEL PRISIONERO”

Ya son demasiados casos de insensatez y aparente locura en el mundo, ¿no les parece? Eso se debe a que los políticos y el poder  juegan, sin saberlo, al “juego del prisionero”. Es uno de los dilemas sin solución de la teoría de juegos, lúcida idea cultivada por aquél científico esquizofrénico paranoico (John Nash) que describe el libro (y la película) “Una mente maravillosa” y que acabó recibiendo el Premio Nobel de Economía en 1994, a pesar de su enfermedad.

Escojamos sólo dos casos: el empecinamiento del dañino Torra en Cataluña y el de la no menos obcecada presidenta de la Comunidad de Madrid con el jefe de Gobierno por el Covid. El juego del prisionero demuestra matemáticamente cuándo dos personas no logran cooperar aunque ello vaya contra el interés de ambas. Los intentos fracasan siempre porque la codicia y las estrategias de dominio de las dos partes impiden que usen la razón y el sentido común. La resolución se aplaza “sine die”, unida a una conclusión falsa de suma no cero (sin ganador). Se podría superar el nudo, paradójicamente, con un acuerdo que suponga ceder algo por las dos partes para perder menos cada uno, pero ello presupone contradecir la premisa básica del juego.

En la política española se sigue continuamente el “juego del prisionero”. No hay ni ganador ni perdedor absoluto, pero siempre hay un perdedor permanente: el pueblo español y su bienestar social y económico. Deberíamos internar a ciertos políticos españoles en un retiro monacal con expertos, neurólogos, psicólogos y economistas para que les demostraran cómo la cooperación, la solidaridad y el altruismo son las herramientas adecuadas para desembrollar la situación del país: el juego del prisionero se anula cuando esas personas obcecadas deciden aplicar criterios basados en una evidencia científica: cada vez que obramos de forma altruista, generosa, compasiva y solidaria se activa un área del cerebro conocida como “unión temporoparietal” que, a su vez, activa el núcleo estriado, que es el elemento cerebral del que dependen los circuitos de recompensa y motivación, cuya acción mejora nuestra salud, baja la tensión arterial, produce bienestar físico profundo y aumenta la empatía y el atractivo de las personas. Y, como consecuencia aparecen soluciones realistas y eficientes a los problemas planteados. Debería extenderse a nivel planetario.

ALBERTO DÍAZ RUEDA

Compartir este post

Repost0
18 septiembre 2020 5 18 /09 /septiembre /2020 09:02

E.M.Forster uno de los miembros del Grupo de Bloomsbury (nacido con el siglo y fallecido en 1970, a los 69 años) , fue uno de los grandes escritores británicos de mediados del siglo XX. "El más largo viaje" apareció en España en 1977  (siete años después de la muerte del escritor) y yo la leí apasionadamente, como todo lo que se iba traduciendo de este novelista, narrador y ensayista que se iría a la tumba sin salir del armario y que me desconcertaba  por su manera de describir el amor, hasta que en los ochenta, creo, se tradujo su novela póstuma "Maurice" (aparecido en inglés en 1971) y yo entendí la ambigüedad de muchos personajes masculinos de Forster y sobre todo la doble lectura de sus inteligentes diálogos y observaciones. Dicho esto sin sombra alguna de censura o juicio. Siempre he respetado las diversidades sexuales ajenas.

Me ha gustado volver a las complejas disquisiciones intelectuales de tantos personajes inolvidables, "Viaje a la India", "Una habitación con vistas", "La mansión" convertida en famosa serie de tv. con el título "Regreso a Howard End") y los relatos de "La vida futura". En trece ocasiones fue nombrado como aspirante al Premio Nobel sin llegar a serle concedido (quisiera creer que no fue por su opción sexual personal). En la década de los treinta sus charlas literarias y culturales por la BBC tuvieron una extraordinaria acogida popular y su labor divulgativa fue objeto de varios premios. También publicó varios ensayos y biografías. Que yo sepa sólo se ha traducido "Aspectos de la novela", en los setenta que fue convenientemente devorado por todos los que aspirábamos a ser eficientes y honestos críticos literarios).

Sigue siendo una novelista atractivo, de lectura gratificante aunque no siempre fácil y uno de los más destacados escritores- analistas que ha dado la grey universitaria inglesa desde Oxford a Cambridge (o como en esta novela, Swaston) que llevaba consigo la elección de un tipo de vida peculiar y de una manera de comportarse en sociedad con su sello distintivo. En esta novela Forster apuesta por una especie de novela de tesis, en la que -muy actual- reivindica cierto tipo de actitudes en las que se privilegia las ideas y una vida dedicada a ellas sobre la explotación práctica y profesional de las aptitudes y estudios. Forster consideraba que esta novela, quizá una de las menos populares, es, sin embargo un reflejo literario de sus personales preocupaciones y su desarrollo como persona. Una especie de Bildungsroman (como los alemanes llaman a las novelas de "aprendizaje" vital) que refleja los azares existenciales, emocionales e intelectuales de Rickie Elliot, probablemente un trasunto del autor.

Especialmente interesante es la información que nos da Foster de su decidida actitud, tan adelantada a su tiempo, de comunión esencial y amor a la Naturaleza. Y así dice de uno de sus personajes: "Su actitud ante la naturaleza era decididamente estética: una actitud más estéril que la totalmente práctica. Aplicaba el criterio de belleza a la sombra, al olor y al sonido; nunca sentía reverencia hacia estas cosas ni se emocionaba con ellas; nunca las había considerado como una irresistible trinidad que puede embriagar de alegría al devoto. Si le gustaba el campo arado era como mancha de color, no como insinuación de la inagotable fuerza de la tierra". (pág. 118).  O mas adelante (pág.213), "Percibió con mayor claridad la crueldad de la naturaleza, para quien nuestro refinamiento y nuestra piedad no son más que burbujas, que desaparecen a toda prisa en el agua turbia".

No hay ninguna de las obras de  Forster donde no se prodiguen detalles de una filosofía y una percepción sensual hacia la naturaleza, ante los que los actuales gurús de la ecología no babearían de placer. Eso como simple adorno de una complejidad magnífica de sentimientos y emociones en un escritor fundamentalmente intelectual y de gran formación clásica.

FICHA

EL MÁS LARGO VIAJE.- E.M. Forster.-Trad. José Luís López Muñoz.- Alianza Tres. 316 págs.

Compartir este post

Repost0
15 septiembre 2020 2 15 /09 /septiembre /2020 08:52

El maestro Emilio Lledó escribe “educar es crear libertad, dar posibilidades, hacer pensar”. A la vista del caos operativo que la pandemia ha insuflado a la educación española, uno relee la “Misión de la Universidad” de Ortega y Gasset, publicada en 1930 y la combativa “Sobre la educación” del citado Lledó, de 2018. Los dos citan la profética frase de Kant: “El hombre sólo puede  ser hombre por la educación. No es nada más que lo que la educación hace de él”. Y Ortega apostilla con respecto a la Universidad: “es ineludible crear (en la enseñanza) el amor a la cultura o sistema de las ideas vivas que el tiempo posee”. Se refiere al “zeitgeist” de nuestra época, el espíritu cultural que todos respiramos.. Es decir la implicación de  la cultura como expresión de la vida ya que “para andar con acierto en la selva de la vida hay que ser culto, es decir, conocer la topografía vital, sus rutas y métodos, tener idea del espacio y del tiempo en que se vive”. Y esta falta de conexión de la enseñanza a todos los niveles con las necesidades de la existencia y la falta de orientación en ella (por eso resulta suicida el desecho de las Humanidades, principalmente de la filosofía) hace que la deriva social utilitarista que se impone en estos tiempos, desvirtúe la enseñanza en su aspecto más primigenio: enseñar a ser persona, sus valores y prioridades, priorizar el ser sobre el tener, etc., lo cual afecta seriamente la preparación de los futuros profesionales.

Esta perspectiva de la educación (la antigua “paideia” de los griegos la tenía muy en cuenta)  no se ha evaluado de forma correcta, ni por el sistema educativo ni por la familia, la tercera pata del trípode: sistema, profesores y alumnos, padres. La visión asignatural y el chantaje ritual del examen siguen siendo las pautas firmes desde la enseñanza media a la universidad. ¿No sería fructífera la creación de comisiones transversales de expertos, ideólogos y profesores, alumnos y padres curtidos en sus profesiones, para hacer la tan urgente revolución en la enseñanza? Hay ejemplos “fuera” que podrían servir como guía. Y la pandemia es una ocasión revolucionaria.

ALBERTO DÍAZ RUEDA

 

Compartir este post

Repost0
13 septiembre 2020 7 13 /09 /septiembre /2020 09:14

"La edad de la penumbra" de Catherine Nixey, historiadora dedicada al periodismo de divulgación, es una obra que sintoniza perfectamente con la actual situación dentro de la cultura dominante en la que los fenómenos religiosos -no los espirituales- han tomado un sesgo ligeramente anacrónico para una parte de la población, aunque sigue candente en religiones como el mahometismo y el budismo. Con el cristianismo, y salvo en lugares y entornos muy determinados, el decaimiento de fervor y práctica ha provocado la aparición de una historiografía  crítica que ha cuestionado no sólo la perdurabilidad -exceptuando siempre a un núcleo duro inamovible entre el fanatismo y la buena fe- sino también la legitimidad de estas creencias. Aunque ya hemos tratado en estas páginas diversos ejemplos de estudios de considerable solvencia sobre esta deriva iconoclasta y desmitificadora de la historia de las religiones, el libro de Nixey pega un buen varapalo al cristianismo con cierto redentismo provocador, no exento de humor. Lo cierto es que el sarcasmo de la autora tiene un efecto dinamizante en el lector que, si ha  seguido mi propuesta de lectura en otras ocasiones de libros semejantes, apreciará sus concomitancias a pesar de los estilos totalmente diferentes.

"La edad de la penumbra" es muy incisivo en sus conclusiones y ha provocado protestas públicas de la Iglesia ante alguno de sus comentarios e informaciones. Pero, prescindiendo de las críticas institucionales, las imágenes que nos brinda la autora de la forma de vida de los cristianos de los siglos anteriores al reconocimiento del cristianismo como "religión oficial" del Imperio romano, desmiente toda la iconografía tan cara a esta religión -de origen romano, por excelencia- cuyo poder llegaría a alcanzar nuestro siglo y tiene visos de seguir, aunque en cierta forma "tocada" por una forma de vivir absolutamente distinta a la de todos los pasados siglos de su "era".

La semejanza entre los actos de barbarie y vandalismo de los cristianos del siglo IV d.C., cuando se habían hecho suficientemente fuertes y temidos por su fanatismo sin compasión, con los los barbudos sanguinarios del tristemente famoso Estado islámico, es algo más que una curiosidad. Es un síntoma, 17 siglos más tarde. ¿Hay alguien que defienda la evolución emocional del ser humano; su comprensión y respeto por otras creencias, en esta presunta época del "fin de las creencias"? Esperemos que el "triunfo de la Cristiandad" que tanta sangre, injusticias, barbarie y destrucción provocó durante siglos (hasta hace dos días y continúa en algunos lugares) no sea el espejo de actuación de los islamistas feroces parapetados más en el odio a otras creencias que en el estudio, puesta  al día, comprensión y perfeccionamiento de la propia.

Tanto los cristianos de entonces y duraderamente, cuenta Nixey, como los islamistas de ahora, buscan no un reconocimiento y respeto del contrario sino la "total subyugación de éste" a sus principios. Y para lograrlo no hay exceso violento que no ejerzan y patrocinen. Hoy se dinamitan estatuas gigantescas de Buda o se queman iglesias o asesinan a sacerdotes y fieles; en el siglo IV y V dC, se destruyó casi totalmente la hermosa y fructífera filosofía grecolatina y las manifestaciones escultóricas o arquitectónicas de aquellos antiquísimos cultos y creencias.

Lo que nos inquieta más del libro de Nixey es su aseveración documentada de que grandes hombres de aquellos tiempos, como San Agustín, apoyaba "la extirpación de toda superstición de paganos y gentiles" de la forma más radical posible. Otros "santos" como el francés Martin o el egipcio Teófilo o el italiano Benito dieron muestra de su "santidad" en su particular guerra sin piedad contra las personas y los lugares que habían sido conocidos por su espiritualidad "no cristiana". ¿Dónde está la madurez intelectual de tantos filósofos de raíz cristiana que, incluso en nuestra época, no cuestionan ni rechazan el oscurantismo provocador de aquellos pensadores?

Como con mucho sentido del humor e ironía nos cuenta la autora, "los ataques no se detenían en la cultura. Todo, desde la comida que se ponía en el plato (que debía ser sencilla y sin especias) hasta lo que se hacía en la cama (que debía ser igualmente sobrio y sin especiar) empezaba, por primera vez, a quedar bajo el control de la religión". Y sin embargo, lejos de esos grupos y cabecillas "santificados", las personas del común, corrientes, que trataban de sobrevivir, se limitaban a incorporar al dios cristiano al abundante panteón de divinidades paganas. Situación que sin embargo duró poco, ya que después de Constantino, cuando los sacerdotes de la "verdadera fe" comenzaron a controlar algunos resortes del estado, el político y el militar, los templos paganos -y sus sacerdotes- fueron destruidos unos y asesinados otros por todo el Imperio y aledaños.

La misma o parecida suerte corrió la filosofía y los últimos filósofos de las escuelas platónica (la Academia) y neoplatónica, aparte de las escuelas no asimilables al cristianismo (el platonismo fue manipulado a favor de lo permitido y también el estoicismo en alguna medida) pero el cinismo, el escepticismo y el epicureísmo fueron devastados. Las hogueras con libros prohibidos no las inventó Hitler o los islamistas, la inventaron los cristianos. Y también inventaron los palimpsestos -manuscritos sobre los que se escribían nuevos textos.  "Se ha descubierto que Agustín sobrescribió el último ejemplar de 'Sobre la República' de Cicerón para anotar encima sus comentarios de los 'Salmos'. Una obra biográfica de Séneca desapareció bajo otro 'Antiguo Testamento' más. Un códice con las 'Historias' de Salustio se raspó para dar lugar a más escritos de San Jerónimo.... Sólo un uno por ciento de la literatura latina sobrevivió a los siglos. El 99 por ciento fue destruído".

Y sugiere la autora, los cristianos del medievo y épocas posteriores modificaron la historia del recibimiento del triunfo del cristianismo en pueblos y aldeas. Fue una de las muchas "fake news" que pasaron a ser consideradas verdades dignas de figurar en los libros de historia y en la enseñanza a los niños y en las Universidades: se eliminó la memoria de que existió una fuerte y duradera oposición a dicha victoria. "El cristianismo contó a las generaciones posteriores que su victoria sobre el viejo mundo fue celebrada por todos, y las siguientes generaciones lo creyeron". Por ello el "triunfo" del cristianismo fue considerado durante los siglos posteriores como un milagro más de la "religión verdadera" y precisamente en ese dato estriba la totalidad y completud del triunfo cristiano.

ALBERTO DÍAZ RUEDA

FICHA

LA EDAD DE LA PENUMBRA.- Catherine Nixey.- Trad. Ramón González.- 317 págs.

 

Compartir este post

Repost0
31 agosto 2020 1 31 /08 /agosto /2020 11:39

Compartir este post

Repost0
23 agosto 2020 7 23 /08 /agosto /2020 09:02

Siempre me he sentido atraído por Spinoza, deslumbrado con su pensamiento, intrigado por su vida y perplejo por  las dificultades inherentes a su lectura. Como Sócrates, Montaigne, Russell, Wittgenstein, Epicuro o Pirrón pertenece al grupo no muy amplio de filósofos vitalistas, es decir, aquellos que viven la filosofía como una forma o estilo de vida. Y al más reducido círculo de los que pagaron con persecuciones, acosos sociales o religiosos, ataques físicos e incluso la tortura y la muerte, la coherencia existencial con sus ideas. Nació en Amsterdam en 1632,  hijo de padres judíos de origen portugués y español. Fue temprano lector de Lucrecio, Hobbes, Cervantes, Quevedo, Góngora y Giordano Bruno.  Toda su filosofía es una meditación sobre Dios, pero no de un Dios trascendente como en las tres religiones monoteístas sino de un Dios que es, en sí mismo. tiempo, materia y espíritu. Semejante idea le valió el anatema total y la expulsión de la Sinagoga y de la fe judía y con el tiempo (mal interpretado y menos entendido) se le calificó de uno de los primeros ateos de la historia. Murió joven, 44 años, y rechazado por su comunidad, a causa de una enfermedad pulmonar, tisis, provocada por el polvo que inhalaba debido a su oficio de pulidor de lentes.

De su filosofía, principalmente su "Etica" ("Demostrada según el orden geométrico") o su "Tratado teológico político", han surgido muchas de las reflexiones que me han facilitado la vida y agudizado el entendimiento en asuntos religiosos, morales, políticos o históricos. Aparte de inspirarme cierta alegría de vivir, amor a la Naturaleza y ética personal que han guiado mi vida en momentos delicados y en los asuntos cotidianos. Su norma existencial "Caute!" (cautela en el pensar, el hablar y el actuar) me ha librado de buenos líos a través de los años. De todas formas incido en mi observación al principio de este texto: es de lectura dificultosa. Precisamente por eso, libros como el que hoy les recomiendo, "Spinoza y el libro de la vida" de Steven B. Smith (profesor de ciencia política en la Universidad de Yale), junto a "En busca de Spinoza" de Antonio Damasio (uno de los neurólogos más conocidos y respetados, norteamericano de origen portugués) nos ilustrarán de manera muy eficaz en la importancia de la obra de Spinoza en la historia de la Filosofía y las influencias que su pensamiento tuvo en los más grandes filósofos del siglo XX y del actual.

Es uno de los más citados pensadores en todos los que luchamos por la libertad de pensamiento, la hegemonía de la razón, la igualdad y la solidaridad humana por encima de razas y nacionalidades, en busca de la convivencia pacífica y el progreso sostenible y ecológico. Seguidor de las ideas estoicas greco-romanas. Spinoza cultivó una austeridad y una sencillez ejemplares en su vida y un estado de bienestar mental y alegría. Opinaba que el amor al conocimiento, al arte y a la vida y la contemplación en la Naturaleza, eran en sí mismas las vías para alcanzar la sabiduría.

Spinoza sostiene, según un comentarista al que cito por su claridad expositiva pero del que, lamentablemente no conozco el nombre, que "Dios es lo uno y lo múltiple. Para conocerlo, solo tenemos que observar y estudiar la totalidad de la que formamos parte. Dios no está en lo alto, sino en el aquí y ahora. En la filosofía de Spinoza no hay ninguna concesión a la trascendencia. Dios no es lo que está más allá, sino la red infinita que nos envuelve. Al señalar la extensión como atributo infinito de Dios, Spinoza impugna la idea bíblica de la creación, donde la materia solo es una herramienta o sustrato, no algo divino. El hombre participa del conatus o impulso por perseverar en la existencia común a todos los seres vivos. Esa es su “chispa divina”, no la quimérica humanidad de Dios. El alma del hombre solo es una idea, la conciencia reflexiva de su realidad corporal. Para Spinoza la virtud es obrar bajo la luz de la razón, con una comprensión adecuada de las cosas, intentando no ser objetos pasivos de las circunstancias y las emociones. La virtud nos hace obrar bien y no hay mayor felicidad... ya que el sabio contempla el universo “sub specie aeternitatis”, es decir, como un todo regulado por la razón y la necesidad." Un hombre libre reserva su sabiduría para meditar sobre la vida, no sobre el morir. Arrepentirse es un gesto estéril. El que lo hace es “doblemente miserable e impotente”. Hay que abstenerse de condenar. Lo esencial es comprender, especialmente nuestros propios errores, y saber que “no queremos, apetecemos, ni deseamos algo porque lo juzgamos bueno, sino que, al contrario, juzgamos que algo es bueno porque lo queremos, apetecemos y deseamos”.

Como dice  Steven B. Smith, Spinoza "nos enseña a abrazar el mundo, más bien que a huir de él; a mirar la libertad como una bendición, más que como a una desgracia: a encontrar placer en esas cosas que tienden a incrementar nuestra sensación de poder y capacidad de actuación. Su pureza y osadía como pensador provocó que por razones religiosas no fuera reivindicado como filósofo hasta fines del siglo  XVIII y principio del XIX por los idealistas alemanes (Goethe y Novalis entre ellos) que rechazaron su presunto ateísmo para paradójica y más justamente calificarlo como el "filósofo ebrio de Dios".De su actualidad y por tanto la pertinencia de dedicar un tiempo gratificante a leer los dos libros que recomiendo habla el hecho de que Spinoza fue el profeta de una doctrina absolutamente presente: la defensa de la individualidad, la creatividad y la celebración de la vida como libertad. Y el repudio de todo o que mutila, mortifica o denigra la libertad, la solidaridad y la vida.

FICHAS

SPINOZA Y EL LIBRO DE LA VIDA.- Steven B. Smith.- Trad. Juan Manuel Forte.- Ed. Biblioteca Nueva- 260 págs.

EN BUSCA DE SPINOZA.-Antonio Damasio.-Trad. Joandomenec Ros.- Ed. Crítica.-334 págs.

 

 

 

 

Compartir este post

Repost0

Présentation

  • : El blog de diariodemimochila.over-blog.es
  • : Ventana abierta al mundo de la cultura en general, de los libros en particular, mas un poco de filosofía, otra pizca de psicología y psicoanálisis, unas notas de cine o teatro y, para desengrasar, rutas senderistas y subidas montañeras.
  • Contacto

Recherche

Liens