Overblog
Seguir este blog Administration + Create my blog
18 junio 2020 4 18 /06 /junio /2020 09:22

Las plantas son seres vivos, sensibles e inteligentes. Lo dijo Darwin tras hablar del evolucionismo y hacer migas la prepotencia del hombre como "criatura creada y elegida por Dios como monarca absoluto de la Tierra y todo lo que el planeta contenía". A esto añadió Freud que tres hombres, entre ellos él mismo, habían casi aniquilado la soberbia humana:  Darwin que colocó al hombre como un eslabón más de la escala evolutiva de las  especies; Copérnico que anuló la presunta importancia cósmica de la Tierra, revelando que gravitaba en torno al Sol  y era un insignificante planeta;  y Freud  que aseguró que “ni siquiera conocemos nuestra propia mente  ni las causas inconscientes  de nuestro comportamiento". 

El neurobiólogo botánico Stefano Mancuso, autor de "Sensibilidad e inteligencia en el mundo vegetal" y de "El futuro es vegetal", nos ha aportado en sus libros una visión distinta, sorprendente y revolucionaria del potencial de las plantas y sus insólitas características. Hasta el punto de que aquellos filósofos y místicos que aseguraban intuitivamente que todos los seres vivos del planeta somos parte de una entidad común que en cada uno de los géneros, humanos, animales, plantas se manifestaba de una forma diferente. La soberbia y la ignorancia humana nos situaba en la cúspide de la creación, la punta de una pirámide vital, los "reyes" de la creación y todo lo que quedaba debajo nuestro debían ser objetos y servidores de la Humanidad, todos los animales no racionales y por supuestos los minerales y los elementos, agua, tierra, fuego, aire.

Como decíamos la historia y la ciencia sobre todo, se han encargado de bajarnos los humos a esta especie nuestra tan censurable y destructiva. Desde Newton a Galileo, desde Darwin a Einstein y las nuevas posibilidades cognitivas de las tecnologías  nos va mostrando la riqueza, variedad y enormes posibilidades de aprendizaje y progreso que existen en las tan desdeñadas otras especies y reinos naturales.¿Cómo es posible que ignoremos al mundo vegetal?  Debemos amar y cuidar a las plantas no sólo por el uso y beneficio que nos dan, sino por lo que podemos aprender de ellas. Son inspiradoras para la ingeniería, la medicina, el diseño y multitud de disciplinas, ya que muchas de sus técnicas  de supervivencia adaptativa pueden ser aplicadas a nuestra especie.  Proporcionan respuesta inteligente y eficaz a multitud de problemas y enfermedades a las que podríamos vencer si estudiáramos más el mundo vegetal. Por último nos ofrecen una inmensa despensa y farmacia no sólo en la tierra sino en el fondo de los mares.La última frase del libro dice: "...no perdamos la esperanza; antes o después habrá que cultivar el mar para producir comida, es inevitable" (pág. 236)

Lo que Mancuso y otros científicos como él están dándonos a conocer sobre el supuestamente  "inerte", "explotable" y"pasivo" mundo vegetal, da un giro copernicano según mi opinión a lo que deberían ser las relaciones humanas con ese mundo del cual sabemos tan pocas cosas y cuya existencia nos trae sin cuidado excepto por el lado utilitarista de su uso y disfrute. Está demostrado que hoy en día tres especies vegetales -el trigo, el maíz y el arroz- equivalen ellas solas a casi el 60 % de las calorías consumidas por la humanidad

Simplemente lean esto: "Imaginen un invento que genera energía gracias al sol a la vez que fija emisiones de carbono; que puede autoensamblarse usando un diseño modular y replicativo; que tiene un software de inteligencia distribuida sin un órgano de control central que pueda dañarse; un aparato, finalmente, que puede replicarse a sí mismo y que si se parte sigue funcionando y genera dos unidades funcionales. Este aparato sería el sueño de cualquier ingeniero... y ya está inventado. Se llama planta y hace cientos de millones de años que crece en la Tierra creando las condiciones adecuadas para la vida que conocemos. Respiramos gracias al oxígeno que producen los vegetales, la cadena alimentaria y todo lo que comemos tiene su base en ellos y hasta la energía fósil de la que dependemos fue producida por las plantas hace millones de años”, afirma Mancuso. “¿Cómo es posible entonces que prestemos tan poca atención al mundo vegetal? Deberíamos fijarnos en las plantas no sólo por los servicios que nos prestan, sino también por lo que podemos imitar y aprender de ellas. Son una fuente de conocimiento para la ingeniería, el diseño y multitud de disciplinas”, dice en una entrevista.

Y para que no tengamos dudas de esa potencia inspiradora de las plantas, incluso en el plano de la investigación espacial,  Mancuso nos habla de los "plantoides": "En vez de seguir enviando robots costosísimos, que se mueven despacio y exploran áreas pequeñas, enviaríamos miles de plantoides (prototipo de robot que copia las funciones habituales de una planta, ya en pruebas) que se propagarían por el espacio como si fueran semillas hasta cubrir una gran extensión de suelo y que, sin moverse, se comunicarían entre si y con la Tierra para ofrecernos una serie de datos sobre la composición del suelo tan cuantiosa y detallada que nos permitiría trazar mapas continentales." (pág. 48)

En el capítulo táctico y estratégico de las plantas es sorprendente lo que se nos cuenta en el capítulo dedicado al "arte de la manipulación" que las plantas emplean para utilizar a los  animales que se les acercan. Creo que, realmente, tenemos muchos que aprender de las plantas. Tomemos nota y difundamos este mensaje. 

FICHA

EL FUTURO ES VEGETAL.- Stefano Mancuso.- Galaxia Gutemberg.-237 págs.19,50 euros.-ISBN 9788417088170

Compartir este post

Repost0
15 enero 2019 2 15 /01 /enero /2019 18:52

 

 No es del tipo de libros que suelo comentar en estas páginas. Mi amigo Octavio Serret me recomendó que "echara un ojo, o mejor los dos" a la intencionalidad de la autora al escribir el libro y comprobaría que en determinados aspectos, ecología, amor a la Naturaleza, a la sencilla belleza de las legumbres, las verduras, las flores, la cocina natural, a esa decisión tan visible en Thoreau, Tolstoi, Emerson, Twain, Epicuro, Epicteto y otros de escoger la vida sencilla entre bosques y lagos, en las montañas...coincidiríamos de tal manera que, a pesar de no ser vegano y mantener un cierto escepticismo hacia las soluciones demasiado radicales en materia social, encontraría el libro interesante y, quizá, inspirador.

En realidad es un libro para aprender a comer de manera saludable. Paola Calasanz es la autora (para deleite mío, cervantista irredento, se hace llamar Dulcinea) y dedica casi cien páginas de las 189 que tiene el libro, profusamente ilustrado con dibujos y fotos deliciosamente pintorescas, a las recetas veganas que ofrece. "El cuaderno del bosque" está diseñado como si fuera un cuaderno de campo. La muchacha, es una mujer joven y En hermosa,  convence de la bondad de lo que predica ofreciéndonos múltiples imágenes de sí misma e imagino, si se me permite la broma, que si Don Quijote hubiera sabido que había una Dulcinea con tal aspecto hubiera redoblado su descomunal bravura con tal de servir a tal señora, pues haría verdadera la frase "nunca vióse caballero de dama tan bien servido como lo fuera don Quijote cuando de su aldea vino".

En fin,  Paola vive en un bosque, cultiva lo que come, dirige una ONG, la "Reserva Wild Forest" que protege a ciervos, jabalíes y animales de granja, es una conocida bloguera de cocina y escribe libros seriados por el título "El día que..." Ha publicado "El día que...sueñes con flores salvajes", ...el océano te mire a los ojos" y ..."sientas el latir de las estrellas". Considera el veganismo como "el futuro y la esperanza de nuestro planeta" y dedica el libro consecuentemente "A todas esas personas que no anteponen el placer de su paladar a la vida de alguien".

Adorna las bellas páginas de su libro con citas naturalistas y nos muestra su hogar levantado en un bosque,, una cabaña protegida por una mimosa que perfuma los atardeceres y nos brinda sus conocimientos de cocina vegana, aunque deja claro que no es nutricionista ni médico. Su cocina es "el reflejo de un estilo de vida" basado en "vivir de una manera saludable, ética y consciente". Las fotos de Dulcinea van adornando el "cuaderno" junto a dibujos de pájaros, árboles, adornos indígenas. La  autora nos confiesa que nació en un pueblo pequeño entre un río y una montaña, cerca de Barcelona, educada por la abuela Flora y la bisabuela Tomasa, un abuelo chef de cocina y un padre que dirige restaurantes. Estudió Psicología,  danza y dirección artística. Hasta que llegó el día en que descubrió el veganismo (a través de un video de YouTube de una conferencia contra la ingesta de carne)  y se tatuó una flor en el pecho y la fecha de la "conversión" en el brazo izquierdo, encima del codo. Y, desde ese día epifánico hasta hoy... Como dice un proverbio nativo americano: "Si quieres ser fuerte como el bisonte, no comas bisonte sino lo que él come". (Cosa curiosa ya que según las fuentes consultadas los nativos americanos comían bisonte, aunque sólo mataban los que necesitaban, no exterminándolos como los "otros" nativos americanos de origen inglés, sueco, irlandés, etc.).

La historia de la conversa vegana tiene sus altibajos, como suele suceder, pero nuestra Dulcinea supo seguir firme y amable y se ganó el respeto de sus amigos y su familia. Bien por ella. Dejando aparte sus consideraciones sobre el empleo del tiempo, la puntualidad y las relaciones sociales, Dulcinea cambia de tercio y nos cuenta la historia de Lucy, una ovejita de cuatro meses que iba a ser sacrificada para vender su carne. Fue comprada para evitarlo y vino a parar a la granja de nuestra autora, junto a cuatro gatos, un perro y varias gallinas. Lucy trajo a Tofu otro cordero rescatado de la muerte (se nos ofrece una simpática foto del cordero ya adulto juntando su cabeza bien armada con la suave cabeza de Dulcinea).

Mientras la "familia" animal fue creciendo, más gallinas, tres perros y Coffee y Chocolate, hijos de Lucy y Dakota, una cría de jabalí. Nuestra autora cambió  de residencia para tener más espacio y crear un hogar de acogida a animales en peligro (bajo la ONG ya referida, fundada en 2016).  Y en la entrada del sendero que lleva a su casa hay un cartel que reza: "Estás entrando en una zona libre de estrés".

A partir de la página 92 Dulcinea comienza a contarnos de qué va el veganismo y sus recetas, junto a unas "instrucciones para usar este recetario". Curiosamente la autora utiliza a profusión nombres en inglés para los dulces,  mermeladas, cereales, vainilla, zanahoria, chocolate, tortitas a la americana, salsas y aliños, cremas y quesos,ensaladas, chips, sandwichs, sopas, patatas, pizza, pasta, curry, pisto, etc.

En fin, un libro para disfrutar, si sois veganos y si no lo sois para informaros de la ideología que subyace en esa tendencia nutritiva que no es sólo gastronómica sino una elección vital.

FICHA

EL CUADERNO DEL BOSQUE.- pAOLA cALASANZ.- 189 PÁGS. rOCA EDITORIAL.- ISBN  9788417305024

Compartir este post

Repost0

Présentation

  • : El blog de diariodemimochila.over-blog.es
  • : Ventana abierta al mundo de la cultura en general, de los libros en particular, mas un poco de filosofía, otra pizca de psicología y psicoanálisis, unas notas de cine o teatro y, para desengrasar, rutas senderistas y subidas montañeras.
  • Contacto

Recherche

Liens