Overblog
Seguir este blog Administration + Create my blog
2 noviembre 2019 6 02 /11 /noviembre /2019 17:36

A veces en la práctica psicológica uno tiene "insigths" o intuiciones que años más tarde los avances neurocientíficos corroboran (aunque sea más frecuente que la ciencia los falsee). Pero mi creencia, entonces sin fundamento científico, de que el global deterioro cognitivo que la edad producía en el cerebro era una falacia, fue confirmada por la neurología muchos años más tarde de que yo abandonara la Universidad. La plasticidad del cerebro demostraba que las neuronas no morían implacablemente en la vejez, sino que, en cierta forma, se podía alargar e incrementar su vida útil si las personas no dejan de ejercitar su cerebro, desde hacer crucigramas a aprender idiomas o subir montañas, dedicar tiempo a cocinar, jardinería o informática, hacer senderismo en grupo o formar parte de una escuela de baile o de profesor voluntario para niños inmigrantes.

Además, tomen nota las empresas, desestimar la experiencia de los empleados mayores es un error. Se ha descubierto en técnicas de resolución de problemas que los cerebros de esas personas -no de todas, sólo los que no han dejado de ejercitar su cerebro- da con soluciones mucho mas rápido y eficazmente que los jóvenes, debido a la  capacidad de sus cerebros de saltar pasos intermedios del proceso de búsqueda aprovechando circuitos de memoria que recuerdan problemas semejantes en el pasado. Como dijo el neurobiólogo alemán Martin Korte, "las neuronas resisten más el deterioro cuanto más se usen".

Así que los mayores de 50 años apunten: nada de multitareas, una sola cada vez y con la máxima concentración; pierdan el miedo a fracasar, eso entorpece el éxito y además, uno aprende mucho más de los errores; almacenamos mejor la información si la leemos en un libro, no en pantallas, y tomamos notas o gráficos a mano,la memoria visual es mas eficaz. Escuchar música o aprender a tocar un instrumento, jugar al ajedrez, relacionarte  y darle toda la marcha posible al cerebro. Les auguro una vejez activa.-

ALBERTO DÍAZ RUEDA

Compartir este post

Repost0
1 noviembre 2019 5 01 /11 /noviembre /2019 17:42

Cuando leemos o oímos hablar de "filosofía perenne", denominación acuñada por Leibniz ( a caballo entre el.XVII y el XVIII) recordamos uno de los más famosos libros del inglés Aldous Huxley (1894-1963), afincado en Estados Unidos y que además de novelas, poesías, relatos cortos y ensayos (Un mundo feliz, La isla, Contrapunto, Las puertas de la percepción), coqueteó con las drogas como camino de percepción espiritual. Nos referimos a la búsqueda de un "punto focal en que mente y materia, acción y pensamiento se dan cita en la psicología humana" o "la búsqueda a la Realidad inherente en todo y lo que en realidad es nuestra verdadera Naturaleza".  La fuente de ese tipo de filosofía es, desde luego, la metafísica y suele causar una forma o estilo de vida de base ética muy característico que crea como un "esprit de corps" un "sello" caracterológico y social que salta a la vista para cualquiera que conozca el mundo de la espiritualidad laica o la perteneciente a las religiones corrientes (budismo, cristianismo, islamismo) aunque se mantiene cuidadosamente al margen de ellas. Enfocados no en el cultivo de un yo personal, sino del Yo eterno que esté en el fondo de todos y que se suele identificar con una Base o Fondo universal y de carácter suprahumano. Se trata de promover un conocimiento que como dicen los textos hinduistas clásicos "por el cual oímos los inaudible, percibimos  lo que no puede percibirse y sabemos lo que no puede saberse".

Filosóficamente sabemos que el conocimiento es una función del ser. Pero si a través de determinadas prácticas y disciplinas espirituales hay un cambio en el ser cognosciente, se produce un cambio paralelo en la naturaleza  y la cualidad de ese conocimiento. El pragmático William James, psicólogo y filósofo norteamericano -hermano del novelista Henry James- aseguraba con mucho sentido común que "la práctica puede cambiar nuestro horizonte teórico y puede hacerlo de doble manera: puede conducir a nuevos mundos y suscitar nuevos poderes. El conocimiento que nunca lograríamos manteniéndonos tal como somos, acaso sea alcanzable a consecuencia de un tipo de vida superior basada en la ética y en el amor". Un espíritu en estado de "desprendimiento, caridad y humildad, puede estar dotado para aprehender otro tipo de Realidad diferente pero sin embargo inmersa en la realidad cotidiana. Es nuestra percepción diferente la que puede captarla.

A "groso modo"  ese sería el objetivo de toda una serie de prácticas y disciplinas, unas más serias que otras, algunas con ambición de ser consideradas científicas y otras decididamente esotéricas, que integran el que Robert Greenfield llamó en los años setenta del pasado siglo "Supermercado espiritual". En aquélla época, cercana a la "revolución de la flores" y el uso del cannabis y el lsd a gogó, hubo muchos "despertares" e "iluminaciones" facilitados por el atajo rápido de la pastillita o las fumatas o la ingesta de hongos "sagrados", pero también se solidificó la presencia y páctica del yoga, del budismo zen y las formas de meditación de raíces hindúes (budismo y vedanta), chinas (taoísmo), islámicas (sufismo) o cristianas y ante el advenimiento del siglo XXI, las confirmaciones y parámetros prácticos más o menos científicos y médicos logrados por el "mind fulnness" , la práctica de la atención plena, el budismo y en otro orden de cosas la "sabiduría perenne" basada en filosofías arcaicas como los grecolatinos- Pitágoras, Demócrito, Sócrates, Platón, Epicuro, Séneca, Marco Antonio, et altri-   o los saberes oscuros de los sacerdotes de Apolo, de Dionisos, la senda chamánica. Sin olvidar las vías gnóstica, monástica y mística (de la que nos habla Joan Prat, en su libro "La nostalgia de los orígenes").

Un "supermercado espiritual" que parecía adquirir mayor importancia en paralelo al descrédito gradual de las Iglesias y a ciertos escándalos que salpicaban a algunas de ellas, sin olvidar la memoria histórica del papel que tales iglesias habían tenido con su alianza con el poder político y monárquico en la explotación y abuso ejercido contra la población menos culta y más precaria, es decir la mayoría hasta la llegada del siglo XX y sus guerras demoledoras.

El paso de los siglos ha cambiado la relación del hombre con la Naturaleza, la técnica y la ciencia han facilitado -y transformado- nuestra vida cotidiana, pero el hombre no ha evolucionado comparativamente a la evolución social, cultural, política o económica. Su mente sigue bastante inmadura, "no percibimos las cosas tal y como son; nuestras creencias distorsionan; nuestro entendimiento es limitado; no reconocemos nuestra verdadera naturaleza". Por eso el amplio y surtido supermercado espiritual ofrece posibilidades de crecimiento, un proceso laborioso hacia el "despertar", a base de senderos y caminos cuidadosamente delimitados y de difícil consecución real aunque muchos de ellos sujetos a la falacia de "consígalo en 20 lecciones". En el fondo la receta básica es simple (no fácil) y se apoya en elementos como la motivación, la transformación de las emociones, un estilo de vida basado en la ética, prácticas diarias de desarrollo de la concentración y atención, una paciente percepción de la propia conciencia, la dedicación esencial al cultivo del amor y la busca de la sabiduría, y , por último pero no menos importante, la aceptación del Otro tal cual es unido a un blindado espíritu de servicio altruista hacia los demás... ¿simple?, sí. ¿sencillo?, no. Uno echa de menos la sencillez poética de la frase de Heráclito (s.IV, adC) cuando susurraba "Todo está lleno de dioses", estimulando el amor y el respeto del hombre hacia todo lo creado, incluído él mismo.

Pero pasemos a los libros que podrían inaugurar una biblioteca basada en la espiritualidad humana. Para empezar, leamos sobre "Las nostalgia de los orígenes"  del antropólogo Joan Prat (Kairós) en el que se nos habla con acierto, erudición y claridad de ese ansia humana por los mitos de loa paraísos perdidos, por el regreso  a los orígenes, antes de que los hombres malgastaran la rqieuza y la belleza recbidas. Joan nos habla de laS cuatro grandes vías de retorno a esa condición ideal: el camino de los chamanes, la esotérica vía de la gnosis (palabra griega que designa el conocimiento perfecto), el sendero de la ascesis y la  renuncia a todo lo que nos aparte de la disciplina y, por fin, la vía mística en que practica la renuncia a sí mismo, el apartamiento del ego y la unión con lo Absoluto, aquello que algunos llaman Dios.

Podemos complementarlo con "El despertar del alma" (Ariel) de David Hernández de la Fuente en el que este profesor universitario de la UNED acoge el mito de Ariadna, esposa del dios Dionisios, el místico conductor del hombre por el mundo de los misterios dejando a un lado la razón y cualquier cultura que no sea la de la Naturaleza en sí misma, incluida la social o la familiar. "Dionisio aparece como esencia del instinto que, junto con lo apolíneo, rige la vida humana y todos sus campos creativos y conceptuales". Es una metáfora de la potencia creativa de la Humanidad "del trasfondo místico y metafísico de la esencia del mundo". Nietzsche se confesó  adepto a la figura y la significación dionisíaca para compensar al mundo de la "muerte de Dios".

Y pasando a los elementos prácticos que pueden acercarnos al sugestivo pero difícil cambio de percepción de lo real y lo cotidiano que consiste justamente en percibirlo "tal cual es", aconsejo la lectura atenta de "La práctica de la atención plena" (Kairós) del profesor de medicina Jon Kabat-Zinn, una visión científica que a muchos les parecerá revolucionaria y sumamente práctica.  Como reflejo de las vías espirituales tradicionales, aconsejo "El Buda rebelde" (Kairós) de Dzogchen Ponlop Rinpoché, que nos proporciona una receta budista para "liberarse del miedo y la infelicidad" de una forma original: "desatando la parte búdica de nuestro interior que se rebela contra la banalidad y las trampas racionales o emocionales  que nos tiende la religión, la costumbre, la cultura y nuestros miedos y deseos.  Para otro sector religioso aconsejo el brillante libro "Sufismo y taoísmo" (Siruela)  de Toshihiko Izutsu, erudito profesor japonés experto en islamismo, en el que contrapone la cosmovisión sufí y la taoísta y nos descubre la líneas comunes que parecen compartir sin tener ninguna conexión histórica directa. 

En suma un recorrido sugestivo por las vías más conocidas dirigidas al cultivo de la parte espiritual del hombre, en una época en la que el materialismo y esa nueva teología de lo digital parecen estar causando el olvido de la importantísima "dimensión mistérica" de la mente humana. En realidad, la que nos convierte en humanos.

FICHAS

SUFISMO Y TAOÍSMO.- Toshihiko Izutsu.-Trad. Anne Helene  Suárez.- ED. Siruela.511 págs.

EL BUDA REBELDE.-Dzogchen Ponlop Rinponché.-TRad Gabriel Nagore.-Kairós.271 págs.

EL DESPERTAR DEL ALMA.-David H. de la Fuente.- Ed. Ariel.-453 págs.

LA PRÁCTICA DE LA ATENCIÓN PLENA.- Jon Kabat-Zinn.-Trad.David González.Ed. Kairós

LA NOSTALGIA DE LOS ORÍGENES.- Joan Prat.- Ed. Kairós .-675 págs.

 

 

 

 

 

Compartir este post

Repost0
29 octubre 2019 2 29 /10 /octubre /2019 21:16

...SED HORA INCERTA. La muerte es el final seguro de todos los seres, sólo la hora en la que se presenta es incierta. Una máxima latina que deja clara la vulnerabilidad del ser humano. Por eso es absurdo vivir temiéndola hasta extremos obsesivos, como nos cuenta el excelente escritor Julian Barnes, en su libro "Nada que temer", donde exorcizó sus permanentes temores con su fresco sentido del humor. Desde Séneca a Marco Aurelio o Cicerón y Epicuro, Kierkegaard, Wittgenstein o Nietzche, incluso un optimista campechano como Montaigne o unos pesimistas como Schopenhauer o Heidegger, consideraban que una de las funciones de la vida es prepararse para la muerte.

Si reflexionamos sobre ello o si algún evento dramático o trágico hace que muera alguien a quien apreciamos o amamos, que fallezca de manera inesperada, fulminante, nos damos cuenta de que la esencia de la muerte que conocemos es que es la muerte del Otro. De un otro en el tenemos depositados sentimientos o emociones que nos vinculan estrechamente. De nuestra propia muerte, generalmente no nos enteramos. Mientras tenemos un ápice de vida, apostamos inconscientemente por ella, aunque veamos muy cercano el fin. Algunos incluso llegan a desearlo. Como decía Epicuro "cuando la muerte está, tú no estás; cuando tú estás, la muerte no está". No hay contacto posible entre, sea lo que fuere,  tu identidad mental, cerebral, espiritual y la muerte. Cuando ella aparece, todo lo que conforma tu Ser desaparece: con todo el respeto para los que piensan o creen en una "superación" de la muerte con la supervivencia eterna del "alma". Queda el cuerpo, que en ese mismo instante comienza con creciente intensidad un proceso de descomposición. La entropía, segunda ley de la termodinámica, afecta a todo lo que existe, incluido por supuesto ese "bípedo sin plumas y hablante" que es el ser humano.

Algún poeta romántico o ciertos novelistas góticos han elaborado trabajos de muy diferente calidad sobre la presencia de la  muerte en la vida humana. En ellos se  barajan imágenes y símbolos de lo más variado. Hay culturas que mantienen con ella una relación justa y equilibrada e incluso la saludan y le dan la bienvenida alegre y confiada. El cristianismo, cuyo símbolo máximo es un hombre muerto en la cruz, ha lanzado anatemas terribles contra la muerte, a pesar de creer en la Vida Eterna. Lo cierto es que esa evidencia potencial nos acompaña desde el momento del nacimiento y forma una segunda naturaleza esquiva y no visible junto a nuestro cuerpo, como una sombra inapreciable pero esencial. Conviene pues entender claramente que forma parte de nuestro Ser, según una ley absoluta de la Naturaleza. En tanto "eres", la muerte es la otra cara de tu ser. Vive bien y serenamente el que acepta esa doble vertiente de su persona. 

 

Compartir este post

Repost0
17 octubre 2019 4 17 /10 /octubre /2019 09:29

Los editores de Nordicalibros  siguen con su audaz propuesta de editar libros importantes ilustrados por gente importante. Ahora le ha tocado el turno al dibujante Max, un delicioso profesional al que he seguido desde los años en que la revista underground "El víbora" se convertía en un referente de los aficionados al cómic. En cuanto al autor, para mí, perdonen ustedes, hay tres “Migueles” literarios. Miguel de Cervantes, Miguel Hernández y Michel de Montaigne. Como toda elección, es discutible y absolutamente personal. Pero a lo largo de mi vida, el señor de Montaigne, con el que entablé relación a mitad del camino que lleva a los veinte años, no mucho antes de entrar en la Universidad, me ha acompañado diligente y terapéuticamente. En sus “Ensayos” –escritos tras retirarse de la vida pública a los 37 años y encerrarse voluntariamente en su castillo para leer, meditar y sentir el placer de vivir- Michel anuncia: “Es mi intención pasar remansadamente, y no trabajosamente, lo que me quede de vida: no hay nada por lo que yo quisiera quebrarme la cabeza, ni siquiera el conocimiento, por muy valioso que sea”. Pues este caballero es el que ilustra -de una forma libre y gozosa- el amigo Max.

En cuanto a Montaigne, ya en  pleno siglo XVI, esa forma de vida escogida nos muestra que Michel era un “señorito” que vivía de rentas pero también que no tenía ninguna  ambición socio-política o económica y gozaba de una inteligencia filosófica estoica y epicúrea que lo hacían un “avis rara”. De hecho tras su muerte, con 59 años, sus "Essais" han mantenido su éxito hasta llegar al siglo XXI, convertido en el santo patrón de los que entendemos la vida, no como un camino de lágrimas o una carrera de obstáculos o un crisol de ambición y ganancias, sino como la dorada –aunque difícil- posibilidad de disfrutarla a tope sin hacer daño a nadie, incluido nosotros mismos, ayudar a quienes podamos, amar y gozar en libertad del extraordinario milagro de la Vida. Fue un punto de referencia vital en los pasados 70 y 80 –los “hippy” ilustrados lo adoraban- y si se dan una vuelta por las librerías (¿queda alguna cerca de donde viven ustedes? creo que hay un bacilo digital que se empeña en hacerlos desaparecer) verán que siguen editándose sus libros (y a esta prueba me remito).

Escribió: “Solo busco en los libros el gusto que me proporcione un honrado entretenimiento; o, si estudio, solo busco la ciencia que trata del conocimiento de mí mismo y que me instruya en el bien morir y un bien vivir”. ¿Quién puede mostrar una filosofía de vida más clara y contundente? Conozco a algunas pocas personas que han convertido en lema  existencial una frase de Montaigne: “Nada hago si no es con buen humor, ya que el empeño y la presión excesiva turban mi entendimiento, me amohínan y me cansan”.

Esa amable actitud ante la vida y sus avatares no casan con el agobio competitivo de nuestro siglo. Refleja una actitud placentera y tolerante que hoy cuesta mantener. Sin embargo tras su lectura, uno acaba pensando que vale la pena intentarlo.- ALBERTO DÍAZ RUEDA

Compartir este post

Repost0
9 octubre 2019 3 09 /10 /octubre /2019 17:29

Creo que fue Rubén Darío quien acuñó la palabra "nefelibata". Designaba al hombre soñador que suele "andar por las nubes". Digamos al poeta, al filósofo o el científico. Aristófanes se reía de Sócrates en su obra "Las Nubes". La palabra viene del griego "nefelai", nube y "bates" que anda. En estos tiempos nuestros, todos, al parecer, "andamos por las nubes" y con nosotros nuestro trabajo, nuestros recuerdos, nuestros proyectos, nuestra identidad en suma. Sólo que no hablamos de las nubes que pueblan el cielo azul. Ni siquiera el lugar que designamos como "La Nube" esté en lo alto, en el espacio interior del planeta o en el exterior. No es el Olimpo celestial, el Valhalla o el Paraíso en parcelas logísticas. No nos reciben huríes celestiales ni hay ningún "dios" escondido tras un cortinaje de nubes como si fuera el Mago de Oz.

Tras los virtuales cortinajes de lo oculto hay "dioses" menores pero muy poderosos que atienden a los prosaicos nombres de "Google" (Thomas Kurian), "Amazon" (Andy Jassy), "Microsoft" (Satya Nadelia) y "Alibaba" (Jack Ma). Ellos reinan en extensas parcelas de "La Nube" que son hangares enormes, edificios que esconden en sus senos instalaciones gigantescas, incluso mega estancas sumergidas  en las frías aguas del norte de Europa, Canadá o Estados Unidos. Son "nubes" independientes entre sí pero que generan unas redes que sirven de provisión, gestión y almacenamiento de miles de millones de datos. Se dice que en en 2024, dentro de cinco años, casi el 90 por ciento de todos los datos particulares, oficiales, de empresas, financieros y científicos emigrarán a la Nube desde los servidores habituales que ahora tenemos; los discos duros y los ordenadores de mesa desaparecerán y estaremos permanentemente conectados a la Nube, esa entelequia formada por media docena de empresas que se reparten el pastel (y también se lo disputan: mejor no entrar en los peligros que entrañan las luchas de poder). Todo será accesible desde cualquier lugar las 24 horas de los siete días de la semana. El mercado laboral será algo impensable en estos momentos. Es un total cambio de paradigma vital. Es como si a un campesino del siglo XIX le sustituyes el burro que el lleva y trabaja con él  por un vehículo gravitatorio de avanzada tecnología, sin antes educar a la totalidad del individuo. Es decir, lo malo de un paradigma de estas características es que el sujeto --como  demuestra la historia de la humanidad- no evoluciona ni en la dirección ni en la profundidad de los cambios tecnológicos. El problema es que la capacidad humana de irracionalidad y visceralidad son tan altas como siempre, pero la capacidad destructiva se ha multiplicado por un millón. Hay posibilidades de que acabemos todos siendo nefelibatas en el sentido agónico del término:  convertidos en nubes de residuos.

ALBERTO DÍAZ RUEDA

Compartir este post

Repost0
28 septiembre 2019 6 28 /09 /septiembre /2019 09:27

Para celebrar el segundo aniversario de mi presencia en esta revista he decidido aparcar por un mes los sesudos temas que me han ocupado durante estos dos años y dedicar mis esfuerzos a abordar un tema de regalo para todos los lectores que me han acompañado: Sherlock Holmes, una criatura de fantasía literaria nacida de la egregia pluma de sir Arthur Conan Doyle,  que junto a su fiel amigo y comentarista, el doctor  J. Watson, han sembrado de placer y entretenimiento las mentes de millones de seres humanos desde que  a finales del siglo XIX (1887) apareciera en una revista londinense, en plena era victoriana, como primera entrega de una novela larga, “Estudio en escarlata”.

¿Qué es lo que simboliza Sherlock Holmes y justifica su inclusión en estas páginas? Borges escribió del popular detective: "Pensar de tarde en tarde en Sherlock es una de las buenas costumbres que me quedan. La muerte y la siesta son otras".  Como “lletraferit” y amante de los libros, este personaje es el paradigma de héroe literario y el símbolo de la juventud eterna que brinda a sus admiradores incondicionales, proporciona a sus seguidores una constante revitalización literaria emocional. Es un símbolo cultural de alta calidad literaria que tiene la característica de ser un producto popular, de masas, sin abandonar su excelencia. Puedes decantarte hacia la filosofía o la teoría política, la gastronomía o la pesca del salmón, pero cada relectura de Sherlock te envía  espiritualmente a esa “eternidad” que disfruta el que se limita a vivir el presente y ejerce su memoria afectiva sobre algo entrañable que está a salvo del desgaste del tiempo. Es lo que deseo y vaticino para los que “despierten” al sortilegio de Holmes a través de estas páginas o para el que se sienta estimulado a volver a leerle. Y hay otro elemento oportuno: el compromiso del personaje y de su autor a defender unos valores de tipo ético y social que son un ejemplo para los lectores de cualquier  época y sospecho que mucho más para la nuestra, bastante "desajustada" en moralidad tanto pública como privada: la defensa a ultranza del inocente y del débil, el respeto a las mujeres, la educación, el afán  y la curiosidad de conocer el mundo y las personas, la humildad, el humor, la templanza (dejando aparte cierta afición de Sherlock, cuando no tenía casos que resolver) y la fidelidad a la amistad, la libertad  y  la justicia, hasta la muerte si es preciso. Cultura y compromiso. Sigamos con Holmes.

Aparte del "Canon" holmesianos, las cuatro novelas largas y los 56 relatos, debidos a la pluma de Conan Doyle, hay más de tres centenares (y me quedo corto) de novelas escritas por otros autores en los más variados idiomas, ("pastiches" les llaman los aficionados) que respetando las características y los personajes principales del "Canon" dan vida a múltiples y peregrinas aventuras del inmortal Sherlock. Entre esos autores hay firmas muy conocidas, incluso académicos, de todas las nacionalidades imaginables, españoles, franceses, ingleses, norteamericanos, un nepalí, rusos, canadienses o sudafricanos que abordan el corpus literario del escocés sir Arthur con todas las variedades de posibilidades creativas, desde aprovechar el famoso "hiato" de la supuesta muerte de Sherlock en las cataratas de Reichenbach en mortal abrazo con Moriarty, el archienemigo, "la mente criminal más grande de todos los tiempos" haciendo ir a Sherlock, por ejemplo a ayudar al Dalai Lama al Tibet, ahondar en la infancia del detective o leer las memorias de Mary Watson, la primera esposa del doctor , escritas por el académico francés Jean Dutour o, recalar en una de las obras más completas sobre la vida del detective, "Sherlock Holmes de Baker Street", escrita por un holmesiano de lujo, W.S. Baring-Gould, cuya imaginación corre pareja con la Conan Doyle y nos desvela todas las preguntas que un holmesiano devoto puede hacerse sobre la vida y aventuras del personaje. Con la habilidad de integrar en los "hiatos" de la vida del S.H.de Doyle las "aportaciones" de destacados autores posteriores.  Además de añadir una impagable "cronología" de la vida de los principales personajes encuadradas en los eventos reales históricos y una considerable lista de libros de y sobre S.H. (circunscrito al ámbito en inglés, por supuesto).

La Sociedad de los Irregulares de Baker Street (nombre que el Sherlock del Canon da a un grupo de golfillos de la calle que le ayudan a "tener ojos y oídos" en todas las callejas londinenses) es un Club británico existente en la realidad que vela por el mantenimiento del "Canon" y a su vez enriquecen la vastísima biblioteca sobre el "detective consultor" más famoso del planeta, que no cesa de crecer año tras año. Y eso sin contar con  las emisiones de radio, obras de teatro, series de televisión y películas, imposible de controlar por su profusión casi vírica. Junto con los periódicos y revistas dedicadas al personaje, como "The Baker Street Journal", los estudios universitarios y las tesis doctorales. Y por supuesto los Clubs privados "Sherlock Holmes" repartidos por todo el mundo. Cualquier motor de búsqueda de Internet da de entrada más de un millón de resultados sólo con teclear ese mágico nombre.

Cualquier lector amante de los novelas detectivescas, de misterio o las de "serie negra" haría bien en proveerse de los libros del "Canon", por supuesto, en primer lugar. A ellos les recomiendo los tres grandes tomos publicados en castellano, en los que se recogen las novelas: "Estudio en escarlata" (1887), "El signo de los cuatro" (1890), "El sabueso de los Baskerville" (1901-1902) y "El valle del terror" (1914 y 1915). Y los relatos reunidos en cinco grupos, "Las aventuras de Sherlock Holmes" (1891-1892), "Las memorias de S.H." (1892-1893), "El regreso de S.H." (1903-1904), "Su último saludo" (1908-1913) y "El archivo de S.H." !1921-1913). Los tres volúmenes están  dirigidos por  Leslie S. Klinger, una autoridad en el universo holmesiano. Se trata de una edición ilustrada y anotada enriquecida con un enorme aporte de información y documentación en notas que van nutriendo sin cesar la lectura de las novelas en sí, (dando noticia fidedigna de las correspondencias reales e históricas de los lugares y hechos de ficción). Has sido editados por Ediciones Akal.

De entre todos los pastiches les recomiendo la reciente "Arte en la sangre" de Bonnie Mac Bris, el citado libro de Barning-Gould, "Los años perdidos de Sherlock Holmes" del nepalí Jamyang Norbu (donde se nos cuenta qué hizo el detective tra su "muerte" en Reichenbang)  y "Mr. Holmes" de Mitch Cullin, de la que se ha realizado una brillante película y nos cuenta la vejez de Holmes como apicultor en un rincón de la costa británica ("murió" a los 103 años -gracias a la jalea real de sus abejas- frente a los acantilados de Dover, sentado en un banco, al anochecer) Y para saciar  las múltiples dudas que uno va atesorando en sus visitas al mundo sherlockiano, les sugiero una divertida e ilustrativa "guía elemental", escrita por Daniel Smith.

En cuanto a las películas, seleccionaré unas cuantas desde la primera de 1900, Sherlock Holmes Baffled  o The Hound of the Baskervilles (El perro de los Baskerville) de1939, o ya en color , The Private Life of Sherlock Holmes (1970), la serie de tv. Las aventuras de Sherlock Holmes (1984), Young Sherlock Holmes (El secreto de la pirámide) de1985; de "El perro de los Baskerville" hay cerca de 24 versiones en cine, el Sherlock Holmes  de 2009, las dos películas de Guy Richtie  de 2011 y 2014, la serie de tv. "Elementary" , las tres películas "Sherlock" para tv.y Mr. Holmes  de 2015.

Holmes es para la cultura popular un fenómeno que sobrepasó con creces las intenciones y expectativas de su creador y de los lectores coetáneos de sir Arthur. ¿Cuál es el misterio de su longevidad y vigor? ¿La poco racional nostalgia de una época pasada? No lo creo. Las versiones modernizadas a dia de hoy siguen manteniendo el frescor y la adicción al personaje. Hay algo en Sherlock que alimenta los secretos canales inconscientes de la simbología humana. Quizá sea el reflejo especular de un arquetipo universal de estilo junguiano: la probidad, entereza, valor, estoicismo, amor y respeto a la vida y a los seres vivos, nobleza, vulnerabilidad contenida, ingenio, amabilidad y fuerza. Todo junto en un ser humano física e intelectualmente atractivo y...misterioso.

 

FICHAS

LOS RELATOS  Y NOVELAS DE SHERLOCK HOLMES.- Tres tomos anotados.- Arthur Conan Doyle.- Editorial Akal.- Colección Grandes Libros. Editor Leslie S. Klinger. Traductor Lucía Márquez de la Plata.- Precio del pack 163 euros.- ISBN 978-84-460-4267-9 

ARTE EN LA SANGRE. Bonnie MacBird.-Trad. Carlos Ramos. Harper Collins.- 267 págs. 17 euros.-ISBN9788416502103

SHERLOCK HOLMES DE BAKER STREET.- W.S. Baring-Gould, Ed Valdemar, El Club Diógenes, 453 págs.

LOS AÑOS PERDIDOS DE SHERLOCK HOLMES, Jamyang Norbu, Ed, Acantilado, 325 págs.

MR.HOLMES.- Mitch Cullin.- Trad. Eva González.- Roca Editorial.-282 págs. 19 euros

EL MUNDO DE SHERLOCK HOLMES.-GUIA ELEMENTAL.- Daniel Smith. Edimat. Ilustrado, 224 págs.14,95 euros

 

 

Compartir este post

Repost0
10 septiembre 2019 2 10 /09 /septiembre /2019 16:46

El movimiento utilitarista británico del siglo XIX que daría alas al empirismo y el pragmatismo como escuelas filosóficas opuestas al idealismo y que culminaría en el realismo de Moore y Russell en el  XX, tuvo como una de las figuras más importantes a Jeremy Bentham (1748-1832) : "Es bueno aquello que es útil para el mayor número de personas" o como decía el filósofo "aquello que resulta del cálculo entre el placer que genera una acción menos el sufrimiento que dicha acción produce en las personas involucradas en ella". Bentham era jurista y abominaba del sistema carcelario inglés que no había evolucionado desde el siglo XV como bien sabía su  coetáneo Dickens. Así que ideó uno nuevo basándose en sus ideas humanitarias: el objetivo no era solo castigar sino reeducar al criminal. Escribió El panóptico, sobre un nuevo tipo de prisión un nuevo tipo de prisión, más benigna que la vigente, que sería como “un molino en el que triturar a los pícaros hasta hacerlos honesto. Se trataba de edificar un círculo de varios pisos con celdas, en torno a un eje central de servicios y vigilancia en cuya cúspide estarían los observadores carcelarios con una visión directa sobre las celdas enrejadas de los presos (lo que llaman "la dictadura de la mirada"), con lo que con pocas personas se podía controlar todo el perímetro. Además los vigilantes de la torre podrían ver a todos los reclusos, pero estos no podrían verlo a él.  Con esto se lograba crear tal ansiedad en los presos que sabían que podían estar siendo observados en cualquier momento, que éstos se abstendrían de hacer barrabasadas, pues la alarma y el castigo serían inmediatos. Control y disciplina con poco gasto. El éxito del panóptico fue fulgurante y no solo en Inglaterra. En España, Barcelona fue la primera ciudad en construir entre 1881 y 1904 un edificio penitenciario con esas directrices, la Cárcel Modelo. La idea y su sentido práctico y útil, (y humanitario, el lema era "In severitas humanitas"), se extendió a otras instituciones como escuelas o fábricas, en las que un cierto grado de intimidación es preciso para que el conjunto funcione. En Madrid la de Carabanchel, construida por el régimen franquista en los años 40, copió y mejoró el diseño de la Modelo.

En realidad el panóptico es extrapolable al entramado de cámaras públicas de vigilancia, drones espía y de control de tráfico y sobre todo a la Red digital que ha superado los sueños de Bentham y del Gran Hermano ("1984" de Orwell) llevando su Ojo vigilante y de una curiosidad malsana a todos los ámbitos incluso los más personales e íntimos del ciudadano. Con una característica asombrosa: con el beneplácito de los propios vigilados, que son desposeídos de sus más ocultas intimidades. A cambio del "plato de lentejas" (bíblico), en forma de cómodos accesos a la comunicación, la gestión y la diversión,  el ciudadano de la actual sociedad digital se ha entregado atado de pies y manos (legalmente: aceptamos sin leerlas las condiciones de uso de las empresas como Google, Facebook y otras) a un mercadeo de sus datos e intimidades más personales, financieras, laborales, sanitarias y lúdicas como jamás en toda la historia de la Humanidad se había permitido. De hecho se han efectuado sangrientas revoluciones por cuestiones de valor semejante a las citadas. Ahora lo aceptamos todo en un progreso de orden geométrico que socava nuestras libertades más preciadas. Zygmunt Bauman ("Vigilancia líquida", 2013), Byumg-Chul Han ("Psicopolítica", 2019), Alessandro Baricco ("The Game", 2018) y Seth Stephens-Davidowitz ("Todo el mundo miente", 2019), han tratado sagaz y adecuadamente los hechos, creando en cierta opinión pública (bastante minoritaria) la lógica alarma y denuncias consiguientes (vox clamantis in deserto), ante la indiferencia o la hostilidad de la clase política (lo cual era de esperar: ¿cómo hacer buenos cestos de esos mimbres?).

El "ábrete sésamo" de la sociedad digital y su nueva forma de control se llama "Big Data" que es la estructura operativa de la nueva "filosofía" emergente, el "dataísmo" que, como su nombre indica, es la capacidad de acumular, clasificar, manipular y usar ingentes cantidades de datos de todos los que tengan un ordenador personal, un móvil o una simple conexión cifrada con su nombre a la Red de redes, Internet. Y tampoco se trata de una filosofía o ideología, pertenece a todas y no es ninguna. El Big Data es un sistema operativo de control con  muchas cabezas y ningún rostro, al que alimentamos con cada "click" que hacemos, dejando un rastro de datos que nos identifica  de inmediato, conoce nuestros deseos, carencias, defectos, ambiciones y proyectos. No sólo nos define sino que puede manipularnos a placer..de quien pague. La empresa Acxiom, norteamericana, promete a las empresas o grupos políticos que contratan sus servicios "les ofrecemos una visión de 360º sobre sus clientes" (o posibles votantes). ¿Quiere hace una prueba simple?  Entre en Google y teclee en su ordenador, "imprentas" en una localidad cualquiera.  En pocos segundos ya tendrá anuncios de todas las que quiera, aparte de las que le proporciona el buscador. El algoritmo asociado a esa actividad le vincula a usted por un tiempo a las ofertas de imprentas. Y tiene una memoria excelente. Las imprentas formarán parte de su "ficha digital" junto a todas las cosas o ítems que usted vaya solicitando.  Añada usted el contenido de sus mensajes, sms, o escritos personales.  De ahí viene la "visión de 360º de su persona, actividades y preferencias. Esto es el panóptico digital.  Saben lo que usted hace en todo momento, siempre que esté conectado. Y lo estamos en cada momento de nuestra vida cotidiana. Su cínico lema es la transparencia. La de usted, la nuestra, no la de "ellos". Las implicaciones políticas son alarmantes. Las sociales, personales, filosóficas...devastadoras. Las personas nos convertimos en procesados activos de información sobre la vida de cada uno de nosotros. Los algoritmos  inteligentes pueden llegar a predecir comportamientos...el ciudadano se convierte  en un consumidor identificado y manipulable. Si Betham levantara la cabeza se horrorizaría y volvería a sumirse en el vacío de su tumba. Lo peor es que los usuarios, las ciudadanos, no sólo no les asusta todo esto sino que lo olvidan a cambio del "plato de lentejas" del universo digital. Estamos avisados...y aviados.

ALBERTO DÍAZ RUEDA

Escritor

 

 

Compartir este post

Repost0
26 agosto 2019 1 26 /08 /agosto /2019 18:10

La Asociación para Niños con Cáncer, ASPANOA, ha estado por aquí. Las personas que hemos tenido contactos con el cáncer, y en concreto en niños, conocemos ese universo de sufrimiento. Y también, de repentinas iluminaciones y catarsis de generosidad y empatía.  Decía Susan Sontag  (fallecida de cáncer en 2004) que la enfermedad es el lado oscuro de la vida.  A todos, al nacer, nos otorgan una doble ciudadanía, la del reino de los sanos y el de los enfermos. Tarde o temprano cada uno se ve obligado a identificarse, al menos por un tiempo, como ciudadano del lugar oscuro. En el caso de los enfermos de cáncer, la enfermedad entra sin llamar, se vive como una invasión despiadada y secreta, bajo un nombre oprobioso, tabú. Aunque esa visión agónica del cáncer se va aclarando, en cuanto conocemos mejor  su  origen y forma de desarrollo y su tratamiento comienza a ser eficaz como lo fueron los de otras enfermedades tabú, la tuberculosis o el sida.

 Aún hay temores profundos y no racionales, pero las mejoras en los tratamientos, nuevas estrategias de cura, un enfoque de precisión sobre los tumores y diagnósticos personalizados que mejoran la calidad de vida de los enfermos, van normalizando el carácter del cáncer como enfermedad. Ya no es algo vergonzoso que hay que ocultar, sino una dolencia grave que se afronta sin buscar responsables. Y ya se pierden los usos sociales que tildaban al cáncer no como una mera enfermedad, sino un enemigo diabólico al que hay que “bombardear” con radioterapia, “matar” sus células cancerosas y soportar las “devastadores” efectos de la quimioterapia. Metáforas bélicas que agudizaban lo malévolo de la palabra. Nunca es inocente el concepto de enfermedad, ni las metáforas que usamos. Y  el cáncer se utilizaba como metáfora de todo lo desagradable, violento o criminal del mundo político, económico o social.  Con el cáncer infantil hemos de aprender a recurrir a una solidaridad total, entrañable, a un lenguaje que siembre sonrisas en el corazón, complicidad y a veces silencio, con las emociones embridadas y reforzadas la energía y la com-pasión, es decir, la pasión compartida por la esperanza sencilla de vivir.- Alberto Díaz Rueda

 

Compartir este post

Repost0
17 agosto 2019 6 17 /08 /agosto /2019 10:51

"Feedback" es un término inglés que significa "retroalimentación" y más específicamente en la teoría de la comunicación "devolución de una señal de recibo al emisor". Quiere decirse que cuando alguien envía un mensaje del tipo que sea, es una norma básica de educación, eficacia operativa, a veces exigencia legal y de lógica comunicativa, que el que recibe tal mensaje emita (feedback) una señal que muestre que lo ha recibido. Luego queda  al arbitrio de dicho receptor si sólo contesta con un "recibido" o enriquece la respuesta con otras consideraciones. Todo esto suena a lógico y a muestra natural de una cierta educación cívica. Pues, habitualmente no es así. Tal vez contagiados por la burocracia funcionarial de las administraciones públicas, se está consolidando el "silencio administrativo" --una aberración de la lógica operativa-- como práctica habitual entre particulares y empresas privadas.

Ello redunda en un enlentecimiento de la dinámica en los asuntos laborales, profesionales y particulares. En numerosos casos, en actitudes o acciones erróneas o problemas que podrían haber sido evitados con una simple respuesta. ¿Hay algún lector que no pueda exponer algún caso personal en el que la falta de feedback entre un emisor y un receptor no haya ocasionado consecuencias no positivas? ¿Aprendemos de esa casuística de la falta de "feedback? Parece ser que no. Muchos de los que han padecido ese silencio ominoso del que no da señales de vida a sus requerimientos, adoptan esa postura absurda y algo estúpida de "si ellos lo hacen, también yo", extendiendo la mancha resinosa de abulia y procrastinación (  Se trata de la tendencia y el resultado de procrastinar, es decir, de demorar, retardar o retrasar algo; RAE) por todo el tejido social. Ese es uno de los elementos que definen cierto tipo de sociedad que los tópicos del norte endilgan a los países del sur, no sin algo de razón. En todo caso, aquí en el sur de Europa, las escuelas de negocios de élite, enseñan a los futuros líderes de empresa a no ignorar las exigencias del feedback en sus comunicaciones y a huir como de la peste de procrastinar. No es difícil de aprender y es muy gratificante en resultados positivos.- ALBERTO DÍAZ RUEDA. 

Compartir este post

Repost0
15 agosto 2019 4 15 /08 /agosto /2019 18:55

 

El talón de Aquiles de la democracia parlamentaria, los populismos y sus emboscados, los fascismos ultraderechistas (o ultras de izquierda, como suele suceder no hay muchas diferencias), nos están comenzando a asediar, escudándose en el juego más o menos libre que permite la tolerancia democrática. Justamente en estos tiempos de globalización digital (que tiene su propia problemática y no precisamente banal) el populismo está adquiriendo fuerza y osadía. Los nacionalismos se enrocan con una miopía que nace del olvido de la historia reciente, el sangriento siglo XX. Hemos olvidado la rápida expansión de una ideología basada en la violencia, en la falta de ética y en los egoísmos y mezquindades de una sociedad que ha olvidado sus errores y achaca todos los males a un "otro", una comunidad que puede estar en el seno de esa sociedad o en el país vecino con el azuzar demagógico de líderes obsesionados por el poder (absoluto).

Timothy Snyder, catedrático de historia en Yale, doctorado en Oxford y autor de media docena de libros imprescindibles para entender el siglo XX y aprender de sus duras lecciones, nos ofrece un opúsculo, un ensayo de poco más de cien páginas en el que resume en 20 pequeños capítulos titulados como una advertencia, un consejo o una admonición, los problemas y circunstancias que hemos de analizar y aprender para evitar caer en errores capitales de tipo político, social y personal. Errores que podrían provocar un derrumbre global y un desastre como los que asolaron el pasado siglo (y amenazan al XXI cada vez de forma más evidente).

Sobre la tiranía es un libro breve, casi una síntesis de lo que nos amenaza, si cedemos a las "tentaciones" del  populismo. No es necesario  citar a países como Rusia, Corea del Norte, Inglaterra, Hungría, Polonia (incluso Francia y España) y el peligro evidente que supone el histrionismo  irresponsable del actual huésped de la Casa Blanca. Hay una preocupación justificada por la eclosión de una cierta nostalgia por líderes mesiánicos como Stalin o Hitler (con increíble olvido de la cara demoníaca de esos sujetos y su inconcebible brutalidad), por el enquistamiento de los nacionalismos, la sociedad desorientada por "posverdades" y manipulaciones del mundo digital y el advenimiento de un nuevo ciudadano sujeto al tópico hombre-teclado-pantalla que está desvirtuando los valores y principios humanísticos que han regido hasta ahora. 

Snyder no se queda en la superficie de la crítica o la advertencia (como cada vez es más normal que sea) sino contextualiza su mensaje, relacionándolo con el pasado y creando una dialéctica que estimula el pensamiento crítico del lector, provocando una respuesta o una toma de partido coherentes. Para ello nos recuerda a los inevitables y medio olvidados clásicos: sus razonamientos siguen siendo válidos, porque el hombre en sí tampoco ha cambiado tanto (hasta el momento). Desde la Ilustración hasta la globalización, la manipulación del lenguaje y la larvada amenaza constante de las tiranías, Snyder (autor junto al malogrado y lúcido Tony Judt de un libro esencial;: "Pensar el siglo XX") nos advierte sobre la resbaladiza senda que lleva de la democracia aparente a la tiranía disfrazada, de la peligrosa "posverdad" al fascismo latente y al totalitarismo digital.

Hay que reivindicar tras la lectura de este libro oportuno, a veces reiterativo y algo simplista, la fórmula de los ilustrados, "sapere aude!" (atrévete a saber) y añadiéndole "cogito aude...tu ipse!" (atrévete a pensar...por tí mismo). ¿Desde cuándo el latín es una lengua muerta? 

SOBRE LA TIRANÍA.- Timothy Snyder.-  Trad. Alejandro Pradera. 150 págs. Galaxia Gutemberg.- ISBN 9788416734979

 

 

Compartir este post

Repost0

Présentation

  • : El blog de diariodemimochila.over-blog.es
  • : Ventana abierta al mundo de la cultura en general, de los libros en particular, mas un poco de filosofía, otra pizca de psicología y psicoanálisis, unas notas de cine o teatro y, para desengrasar, rutas senderistas y subidas montañeras.
  • Contacto

Recherche

Liens