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22 agosto 2018 3 22 /08 /agosto /2018 08:31

Robert Graves, el poeta inglés afincado en Mallorca durante decenios, fue un referente cultural para el clasicisimo de muchísimos jóvenes españoles en décadas ominosas. Su gran tratado sobre los mitos griegos editado en 1955 en Penguin Boks, cuya traducción publicó Anaya en los setenta y RBA en una edición completa de más de 800 páginas en 2005 es uno de esos ensayos que uno no se cansa de releer y consultar. Fallecido en 1985 con noventa años, en el libro que hoy les recomiendo tendrán ocasión de leer una larga entrevista realizada en 1970 para una emisora norteamericana de radio, aparte de una serie de artículos y trabajos, entre ellos también el que da título a este libro.

A pesar de las protestas de Graves sobre su libertad hacia sistemas y academias, hay una suerte de erudición  (en realidad muy académica) con la diferencia sutil y exquisita de que el poeta suele "picotear" fuera de su huerto y mezcla temas que a la seriedad académica le parecerían inoportunos o inadecuados, como la estrecha unión entre los hongos y las drogas psicodélicas con determinadas tradiciones místicas, las comparaciones entre religiones, los conflictos que crean en ciertas religiones una suerte de poesía que admite la obscenidad y el furor amoroso sin cortapisas, el mundo de los sueños, el horror irónica hacia lo  militar y la fatalidad bélica, el libertinaje según Ovidio y consideraciones personales que tienen que ver con su propia educación, sentimientos y acciones, su responsabilidad asumida en una forma de vida que podría ser cuestionada por poco ortodoxa o tradicional.

En “Los dos nacimientos de Dionisio” (compilación de ensayos publicada en 1964 y en 1980 en español), un Graves anciano pero lleno de vitalidad, abre su caja de Pandora erudita y nos habla de olvidadas y arcaicas deidades y establece paralelismos y conexiones entre pasajes de la Biblia, flora y fauna, hongos psicotrópicos y mitos, que recuerdan poderosamente a uno de sus más brillantes trabajos  ancestral y establece paralelismos y conexiones que se asemejan, en consistencia, a uno de sus trabajos más representativos: “La diosa blanca”, en el que la erudición se une a la imaginación y la creatividad, restando rigor científico al texto pero acercándose paradójicamente al espíritu que anima los arcaicos y sagrados textos mitológicos y espirituales o de religiones ocultas.

Graves es el autor de numerosas obras entre ficción, ensayo y poesía. Se hizo mundialmente famoso por sus libros sobre el emperador romano Claudio, cuyas versiones en cine y televisión le permitieron vivir a su aire en Deiá (Mallorca) durante décadas y publicar su poesía y sus ensayos sobre religión comparada, mitología, sexualidad, antropología y misticismo (analizando el papel de los psicotrópicos, hongos y drogas vegetales, en las ceremonias secretas) y filosofía greco latina.

LOS DOS NACIMIENTOS DE DIONISIO.- Robert Graves. Trad de Lucia Graves. Seix Barral.259 págs. ISBN 8432203696

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18 agosto 2018 6 18 /08 /agosto /2018 07:51

¿Es una novela? ¿Un ensayo histórico?¿Una ficción filosófica? ¿Una narración ética sobre la sobrecogedora crueldad indiferente del capital en una época indeciblemente nefasta, la eclosión del nazismo? ¿Una reflexión lúcida y desengañada sobre la maldad humana? ¿O sobre la estupidez de las masas?¿O sobre la perversión inaudita de la política confabulada con el mundo financiero?¿O sobre la criminal indiferencia del mundo ante las catástrofes políticas que destruyen personas y países, mientras no les salpique a ellos, el resto de la mal llamada "comunidad" de naciones?

Pues bien este libro es un poco la suma de todo lo anterior. Su autor, Eric  Vuillard, se llevó el Premio Goncourt el pasado año y atesora varios premios más por sendas obras que no conozco y por lo tanto de las que no hablaré. Sin embargo "El orden del día", merece, ha merecido mi atenta lectura. Desolada lectura. Escrita en un tono documental en el que, de vez en cuando, el autor no puede evitar algún apunte sarcástico, alguna nota que expresa dolor y desconcierto, una ironía candente para salpimentar los datos y, debajo de todo, una urdimbre de datos y cifras, hechos y documentos que dan contundencia y pegada de documental de denuncia a este libro que abunda en un tema que ya ha sido objeto de bibliotecas enteras de libros y comentarios: el auge y caída del III Reich. Enfocando especialmente una zona de sombras, mantenida cuidadosamente "al margen" de los focos: los poderes fácticos financieros que auparon e hicieron posible el advenimiento de Hitler al poder y el vergonzante mantenimiento de ese horror a través de más de una década, los años más desdichados del desdichado siglo XX.

Como buen director de escena que parece ser, Vuillard, no hace narrativa, no enjuicia, limita los adjetivos, se permite momentos llenos de efectos dramáticos: como la reunión secreta de los 24 magnates alemanes -Opel, Krupp, Siemens, Bayer, Telefunken, Agfa, Varta...- con Göring  y con Hitler en el Parlamento alemán, Reichstag, o como la esperpéntica cena del embajador alemán en Inglaterra, el melifluo Ribbentrop, -llevaba su nombramiento de ministro de Exteriores hitleriano en el bolsillo- con el primer ministro inglés Chamberlain (curioso dato: la residencia en Londres de Ribbentrop era propiedad de Chamberlain, es decir este era su casero) la misma noche en que Alemania ha invadido Austria y se ha levantado el telón de la II Guerra Mundial. Pulso dramático y mordaz de un buen novelista.

Como en un thriller cinematográfico, la acción va pasando por despachos y salones del poder europeo, en un tono algo satírico, como si de un gran guiñol se tratara pero dejando muy claro en cada momento la ruindad histórica de lo que ocurrió aquellos días oscuros. Empezando por  el canciller austriaco, Kurt von Schuschnigg, figura detestable que vivió una pesadilla ante la brutalidad nazi que acabó de un plumazo con su cargo  y, paradójicamente, le logró tras la guerra convertirse  en catedrático de Ciencias Políticas en una universidad norteamericana (ante el irónico asombro de Vuillard, que le dedica unos cuantos pullazos muy bien colocados).l Sin olvidar el paso por el ridículo e insultante Acuerdo de Munich que firmaron juntos Neville Chamberlain, Adolf Hitler, Edouard Daladier y Benito Mussolini, una de las páginas más humillantes de la clase política en toda la historia. O nos muestra, en el capitulo dedicado a Schuschnigg, como en un fundido cinematográfico una escena y un personaje que no parecen coherentes con el resto, un artista anciano llamado Soutter que, enloquecido, en un asilo, pinta con las manos  sobre manteles de papel "repulsivos y terribles monigotes que se agitan en el horizonte de un mundo donde rueda un sol negro" y Vuillard nos desvela la clave de la escena: "el pobre Soutter, en su delirio, tal vez sin saberlo, filma con los dedos la lenta agonía del mundo que le rodea". Es un desdichado visionario que muestra con su arte el oscuro mundo al que darán entrada  los nazis.

Vuillard, en el fondo, dedica su obra a comentar la ignominia que supone  que la mayoría de aquellos 24 magantes que le dieron el poder y la guerra a Hitler y muchos de los hombres públicos que babearon  servilmente ante la estulticia nazi, no estuvieron presentes en los juicios de Núremberg ni ante ningún tribunal de derechos humanos, sino que siguen al mando de sus megaempresas, ofrecen una imagen de la que se han limpiados los episodios vergonzantes y claman a favor de la democracia y los derechos humanos (la mayoría de esos prohombres sustentaron sus fábricas con mano de obra esclava surgida de los campos de concentración y exterminio de los nazis).

Ya desde la misma portada, Vuillard, muestra sus cartas: una foto de Gustav von Krupp, el empresario y financiero que construía algunas de sus fábricas cera de los campos de concentración para aprovechar la mano de obra gratis: un hombre maduro de amplia frente y mirada dura y firme, expresión altanera y aristocrática, el poderoso creador del grupo Krupp AG, la compañía que desde hace décadas lidera en Alemania la producción de acero, armamento y maquinaría agrícola pesada. Ya que, ironiza el autor, “las empresas no mueren como los hombres. Son cuerpos místicos que no perecen jamás”.

El autor acaba avisándonos a todos que la historia está pendiente, que aquellos 24 hombres -símbolo del poder financiero que en cada época toma una forma distinta pero siempre persigue lo mismo con métodos diferentes- siguen y aumentan sus activos, su poder en la sombra, su inclemente indiferencia ante los ciudadanos de "a pie". "No pensemos que todo esto pertenece a un lejano pasado. No son...monstruos antidiluvianos, criaturas dela miseria de  los años cincuenta. Estos nombres -los de las empresas- siguen existiendo. Poseen inmensas  fortunas. Sus sociedades se han fusionado y forman todopoderosos conglomerados..." Y remata  el libro con estas palabras, "Nunca se cae dos veces en el mismo abismo. Pero siempre se cae de la misma manera, con una mezcla de ridículo y pavor." Deberíamos tomar nota del mensaje en la sombra de esta novela, una sombra inquietante que planea sobre el siglo XXI y sobre nuestras cabezas. Las de todos.

FICHA

EL ORDEN DEL DIA.- Eric Vuillard.- Trad. Javier Albiñana.-141 págs. Tusquets Editores.- 17 euros.- ISBN 9788490665077

 


 


 
 
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15 agosto 2018 3 15 /08 /agosto /2018 08:50

Lo mejor de este libro de mediana calidad literaria pero alto valor documental es el estilo desenfadado, calmado, irónico y bondadoso que la Pámies usa para contarnos su periplo aragonés junto a su marido en una época en que ser comunista ya no era un peligro personal en una sociedad represiva. Se ha producido el cambio (lento pero evidente) político y socioeconómico y la pareja de sexagenarios pasean su perspicacia y sus limitaciones físicas relativas por unas tierras que ya el paso del tiempo ha hecho casi irreconocibles, al menos en su aspecto humano, social y  paisajístico, aunque las montañas están ahí y esas a partir de cierta altura ya no cambian de aspecto (aunque muchas tengas las cimas holladas por instalaciones de esquí, qué le vamos a hacer).

Teresa Pàmies nació de Balaguer en 1919 y murió el 13 de marzo de 2012 en Granada, en casa de uno de sus hijos, a los 92 años de edad, tras una larga vida repleta de vivencias dramáticas. Durante la Guerra Civil española fue dirigente de la rama juvenil del PSUC, partido del que entre 1965 y 1981 fue secretario general su marido, Gregorio López Raymundo, aragonés de nacimiento, de la localidad zaragozana de Tauste. Tras la contienda,  que llevó al exilio al matrimonio con singladuras en Francia, República Dominicana, Cuba, México y Checoslovaquia, hasta 1971. En esa fecha se permitió a la Pàmies regresar al país para  recibir el Premio Josep Pla por su primera novela, Testament a Praga, que había escrito conjuntamente con su padre. Más de treinta libros publicó esta mujer, Premio de honor de las Letras Catalanas. 

Este libro fue escrito a partir  de unas vacaciones que, en 1978, la escritora y su marido pasaron en un pueblo pirenaico de Huesca, Broto. Pamies nos relata las excursiones que hicieron a pie y en coche por los bellos y arcaicos entonces alrededores de Broto y otros lugares emblemáticos del Pirineo aragonés como San Juan de la Peña, Ordesa, Bujaruelo, Panticosa o Jaca. Para un lector de hoy, las descripciones y observaciones de la Pámies  tienen un valor nostálgico considerable y uno capta la agudeza de la escritora cuando critica el incipiente urbanismo que comenzaba a desfigurar unos entornos naturales magníficos (ignoro si la escritora volvió  antes de su fallecimiento por los lugares que conoció, espero que no, en algunos aspectos los cambios han sido lamentables).
Resulta interesante las reacciones de malestar y asombro de la Pàmies ante las pintadas contra Cataluña que ya entonces (1978) proliferaban incluso, en lugares tan apartados como Broto y el Pirineo. Eso desdichadamente no ha cambiado. Hoy se ha multiplicado en las dos direcciones. Contra Catauña y a favor, contra España y a favor. Lamentable.
"Calzados con alpargatas y apuntalados en improvisados cayados" la pareja de sexagenarios se extasía ante los bellos panoramas de esos lugares:  “Entre escarpadas montañas se extendía un conjunto armonioso de casas bajas con tejados de pizarra o de losa. El espumoso río azulaba entre huertos y abedules. La visión era ya una promesa de buenas vacaciones, las que yo necesitaba al rondar los sesenta años, caminando por la vida con un hombre que ya los había superado y que, por cierto, es hijo de Aragón”.
 
La primera excursión les lleva en caminata esforzada hasta Torla por un viejo camino. Otros días conocerán la ermita de Morillo, la cascada del Sorrosal o a loas aldeas de Sarvisé y Oto. Se establecen relaciones con gente del pueblo, entre ellos mosén Estanislao, el párroco, que les hace asistir a una comida "de autoridades" entre ellas el obispo de la diócesis en visita pastoral al lugar, algo curioso y positivo en aquella época dada la filiación comunista de la pareja (algo que no era bien aceptado por otros comensales).
 
Teresa aprovecha a menudo para consignar sus lecturas vacacionales, desde El aragonés: identidad y problemática de una lengua, (cosa que indica el talante de la Pàmies que opinaba que “los catalanes somos muy ignorantes de las realidades de otros pueblos de España y nos quejamos de que ellos ignoren la nuestra” hasta dos novelas "mediocres" de Simenon, una de Corin Tellado, Papini, el "Novenari d'animes" de Oriol Pi de Cabanyes, Agatha Christie, "Els darrers diez" de Rovira Virgili (decepcionante), el Joan Fuster de "Contra el noucentisme"...
 
Cuando regresan a Barcelona. la pareja visita Boltaña, Aínsa, Graus y Monzón. En esta última ciudad, sofocada por el calor, Teresa no puede evitar la nostalgia del pasado reciente: " Sentí nostalgia de la hierba fragante, alfombra de nuestras siestas a la orilla  del Ara...una especie de pánico me asaltó de repente, como el zarpazo del cansancio y abatimiento que genera la gran urbe que me esperaba"
 
FICHA
VACACIONES ARAGONESAS.- Teresa Pàmies.- TRad. del catalán de la autora.- Prólogo de Sergi Pàmies.- 250 págs.-Ed. Xordica.- ISBN 9788416461219
 
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11 agosto 2018 6 11 /08 /agosto /2018 08:05

El poeta inglés, William Blake (1757-1827), escribió un largo poema, "Augurios de inocencia", del que vamos a citar sus primeros versos: "Para ver el mundo en un grano de arena/ y el cielo en una flor silvestre/ abarca el infinito en la palma de tu mano/ y la eternidad en una hora".  Este poeta visionario, artífice de la palabra y la imagen, decía que la actitud ante la existencia es "verlo todo como es, infinito". El libro que hoy les recomiendo parece seguir esa sacralidad de la realidad sin quedarse en ella, acercándonos al universo con sencillez y asombro, avalado por los datos más recientes que la investigación científica nos ofrece..

El amigo Galfard ha logrado escribir un libro brillante, de lectura fácil, dinámica e interesante. Él pone literalmente en nuestras manos una serie de conocimientos sobre el universo, el tiempo y el espacio, usando un lenguaje coloquial y divertido, evitando tecnicismos farragosos y prometiendo formalmente en el prefacio del libro que "tiene la intención de que ningún lector se quede rezagado en la lectura de su libro". Y a fe que consigue cumplir su promesa, al menos en lo que a este crítico concierne y a mi experiencia en pulsar los criterios lectores de muchos individuos.

Desde las preguntas que de niños nos hacíamos cada vez que alzábamos la cabeza y mirábamos en la noche el cielo cuajado de estrellas, la luna, las estrellas fugaces en las noches de agosto o nos extasiábamos con la metafísica poética de "2001, una odisea espacial", o devorábamos sin saber por qué toneladas  de ciencia ficción, de ciencia recreativa, de misterios del planeta por resolver hasta las cuestiones especulativas que leíamos en libros sobre física cuántica o descubrimientos de la neurociencias y las conexiones con las fuerzas energéticas primordiales hasta llegar al "todos somos Todo", somos una parte esencialmente relacionada y perteneciente al Universo, las preguntas no han cesado y sólo unas pocas reciben una respuesta científicamente válida. Pues bien, El universo en tu mano  da muchas --no todas, eso sería imposible aquí y ahora- respuestas. Y lo que es igual de importante, porque arremete contra las falsas verdades sobre el universo y la física que llevamos siglos repitiéndonos, y algunos tópicos igualmente falsos que se visten con el ropaje cuántico.

El hallazgo de este libro es su lenguaje y su recurso a la imaginación del lector de una manera eficaz y fascinante. Un uso fastuoso de metáforas, imágenes brillantes y conceptos profundos explicados con la sencillez y eficacia que utiliza un buen maestro con un niño de cinco años. Conseguir que imagines el aspecto de un agujero negro, el estallido de una estrella, la formación de satélites y planetas. Y añade a esto que Galfard tiene un saludable y chispeante sentido del humor que nos invita incluso a surfear sobre un asteroide para ver la dinámica cósmica de los objetos en el espacio, desde el big bang hasta el estallido del sol en su colapso final arrasando con todo el sistema a su cargo, incluido un absurdo planeta rojo con todo su interior licuado por el calor, el nuestro, que antaño fue azul.

Galfard nos permite entender la teoría de la relatividad con una metáfora brillantemente cotidiana y banal, se comporta como el autoestopista galáctico de Douglas Adams, te reduce de tamaño para que veas el comportamiento de los electrones y logra que te plantees seriamente desterrar los conceptos aprendidos y usuales que mantenías -si acaso lo hacías- sobre el tiempo y el espacio y la sorprendente relación entre ellos. ¿Enrevesado? Quizá un poco, dada la ambición del intento de explicación totalizador. Sin embargo no requiere un esfuerzo enorme ni tampoco una formación técnica específica. Es un ensayo divulgativo y muy inteligente. Con él podemos cerrar el círculo entre el microcosmos del cerebro y la mente humanas y el macrocosmos del universo en el que vivimos y del que formamos parte de una forma más íntima y esencial de lo que creemos. Galfard no nos ofrece sólo información selecta, nos ofrece algo más: entendimiento. Esa  complejidad  organizada  de  la  que  se  nutre  nuestro  cerebro llamada conocimiento. Y se trata de los conocimientos más profundos y fundamentales de nuestro tiempo. Narrados con un humor a menudo surrealista: explicar física del cosmos acompañando a un jarrón de porcelana que querríamos destruir. ¿Una metáfora absurda? No, lean el libro y verán que es bastante acertada.

Y la intención del autor queda reflejada en esta frase con la que  termina su libro: "Espero que la próxima vez que mires las estrellas y la Luna, recuerdes lo extraño, extenso y hermoso que es este universo nuestro, ya que ampliar nuestros conocimiento y nuestros sueños colectivos y perseguir bellezas y misterios ocultos es el camino que nos llevará a lograr la supervivencia a largo plazo de nuestra especie".

(Leer más en Diariodemimochila.over-blog.es)

FICHA

EL UNIVERSO EN TU MANO.-Christophe Galfard. Traducción de Pablo Álvarez Ellacuria. Blackie Books. Barcelona, 2016. 453 páginas. 23 euros.- ISBN 9788416290628

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8 agosto 2018 3 08 /08 /agosto /2018 08:05

¿Quién es el niño que no quiso crecer? ¿Será el mismo cuyo nombre define una psicopatología del comportamiento de tipo leve pero altamente perjudicial para los que lo padecen, casi siempre hombres, pero también algunas mujeres (en otros tiempos eran mas proclives a tener el "complejo Wendy", cuando lean el libro sabrán a qué me refiero)? Pues sí. Se trata del mismo personaje: Peter Pan. Una afortunada, divertida, imaginativa y compleja novela, supuestamente dedicada a los niños, del escritor victoriano J.M. Barrie que compartía el afecto y el arte de entender la mentalidad infantil con, por ejemplo, su coetáneo Lewis Carroll, pero sin ninguna de las connotaciones más o menos perversas del reverendo Dogson, autor de las dos "Alicias", la del País de las Maravillas y la de "A través del espejo".J.M. Barrie era todo respetabilidad, corrección y encanto personal.  Nadie se ha permitido, desde que apareció la historia, primero como obra de teatro y después como novela, ni siquiera una broma al respecto (y eso en una sociedad caracterizada por su hipocresía y su público puritanismo anglicano). Sin olvidar que Barrie donó a perpetuidad los derechos de autor de la novela (y de su obra teatral, en la que se basaba) a un hospital infantil de Londres. Admirable.

El volumen que leo es una traducción antigua, de Editorial Juventud, que la publicó por primera vez en noviembre de 1925, aunque mi libro es la octava edición, de agosto de 1953 (donde anuncia que Walt Disney está haciendo una versión en dibujos animados "que pronto podrán ver los niños de España"). No consta, y lo lamento, el nombre del traductor y el volumen está ilustrado por dibujos deliciosos cuyo autor tampoco aparece. La edición que aparece aquí es bastante reciente y la firma Planeta, así que será más fácil de encontrar que la mía.

La historia es deliciosa y tiene una ironía y sensible dureza, una encubierta crítica a la sociedad, la educación y la familia de la época victoriana, que se pierden casi totalmente en las edulcoradas versiones que venden al público infantil o que emanan de la dulzona pero divertida versión de Walt Disney. Peter es un niño, que decide escaparse de su niñera cuando tan solo era un bebé porque no le gustó la descripción que sus padres hacían de él cuando creciera y se propone seriamente no crecer, no dejar nunca de ser un niño. Así que se esconde en los Jardines de Kensington con las hadas y los duendes hasta poder llegar al País de Nunca Jamás, donde vivirá felizmente una vida de aventuras, detenido en la edad de 13 años para siempre, en rivalidad constante con los piratas comandados por el Capitán Garfio, una tribu de indios pacíficos, las sirenas del lago, su inseparable tropa de Niños Perdidos y el hada Campanilla de Bronce, que, convenientemente agitada, le proporciona el polvo mágico con el que volar. Pero como todos los niños echa de menos los cuentos de una Madre, por lo cual decide ir en busca de Wendy, una niña de doce y sus dos hermanos más pequeños y se los lleva al País remoto y aventurero en el que vive, para que ejerza de Madre cuentacuentos y protectora.

En realidad el original de Peter Pan se divide en dos partes, la primera "Peter Pan en los jardines de Kensington" se nos ha hurtado a todos los lectores españoles durante años (la editorial Valdemar hizo una edición española completa) y narra cómo Peter abandona su casa y va a los jardines donde se convierte en un ser que no es "Ni Lo Uno Ni Lo Otro". La segunda, "Peter Pan y Wendy" es la que conoce todo el mundo (sobre todo gracias a Disney).

«Todas las primaveras, excepto cuando se le olvida, viene Peter Pan a buscar a Wendy para llevársela al País del Nunca Jamás, donde ella le cuenta mil cuentos de los que él mismo es el héroe, y que Peter escucha con ansiedad. Cuando Wendy crezca, tendrá una niña que, a su vez, será la madrecita de Peter Pan; y así sucederá siempre, siempre, mientras los niños sean alegres, inocentes...y un poquito egoístas». Así termina la fascinante aventura de Peter y Wendy, un estereotipo simbólico, un mito cultural,  del que no sólo el psicoanálisis ha sacado mucho jugo (en la novela se le menciona como el niño que guía las almos de los niños muertos hacia el Más Allá, tranquilizándolos y jugando con ellos.

Hay personas que aún sonríen cunado escuchan las palabras de Peter cuando se despide de Wendy y sus hermanos: "No os hagáis mayores nunca. Aunque crezcáis, no perdáis nunca vuestra fantasía ni vuestra imaginación. De ese modo seguiremos siempre juntos. - ¡Prometido! -gritaron los tres niños mientras agitaban sus manos diciendo adiós."

Peter Pan ha calado tan hondo en la cultura inglesa (y en general en la occidental)  que en los jardines Kensington de Londres hay una escultura del niño tocando una flauta (no se les escape la semejanza de Peter con el travieso dios romano Pan). Barrie se basó en uno de los hijos de la familia Llewelyn Daves, Peter, para pergeñar su personaje. Cuando los Daves fallecieron tempranamente, el escritor adoptó a los hijos de la pareja.

FICHA

PETER PAN Y WENDY.- J.M. Barrie.- 272 págs.- editorial Planeta.-ISBN: 9788408167167

 

 

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4 agosto 2018 6 04 /08 /agosto /2018 08:10

Lo asombroso de este autista de nacimiento no es sólo que se haya convertido en un matemático prodigioso (eso está en la línea de algunas, pocas pero notables, personas afectadas por ese síndrome cerebral) sino que haya aprendido a comunicarse tan bien, con tanta soltura y espontaneidad que hace fácil y divertido de leer un tomo de más de trescientas páginas que tratan temas relacionados con el cerebro, del tenor de sus capacidades, mostrarnos cómo se miden la inteligencia y el talento, la importancia de las palabras y el lenguaje para la percepción del mundo, el instinto numérico, las partes del cerebro y del cuerpo en las que se produce la creatividad, lo que se considera nutritivo para la voraz mente y una inteligente proyección de lo que podría ser el futuro de nuestra mente humana dado la que está cayendo con la IA y la eclosión imparable de las neurociencias. Como nos dice en las primeras páginas, citando a la poetisa decimonónica Emily Dickinson: "El cerebro es más amplio que el cielo/pues si los dos al lado colocamos/ el uno al otro contendrá/ fácilmente y también a ti" (hay que ver la perspicacia científica de la genial y desdichada poetisa).

Daniel Tammet es capaz de aprender cualquier idioma en una semana, de recitar de memoria miles de decimales del número pi y otras hazañas perceptivas gracias a sus capacidades cognitivas extraordinarias. Pero también es una buena persona y escribe libros de divulgación con los que intenta ayudar a los que no somos como él, o sea casi todos. Para ello nos escribe sobre los secretos del cerebro y los avances de las neurociencias, sobre cómo desarrollar la conciencia espacial, la intuición y la empatía y lograr nuevas formas de percepción y pensamiento creativo. Es un lector apasionado por la literatura, la poesía y los libros de neurociencias. Y también aficionado al cine (suele citar el caso del savant Kim Peek, popular por la película "Rain Man", basada en él y en su habilidad en nemotecnia numérica) y a la música.

Daniel Tammet  nos muestra algunos recientes hallazgos neuro científicos, a los que aporta sus propias reflexiones a fin de llegar a convencernos de que la mente del lector no es, realidad, tan distinta de la suya y que poniendo un poco de atención cualquiera puede aprender  algunas cosas que mejorarían nuestra percepción, cognición y relación con lo real. Para ello Tammet estudia el funcionamiento de su propia mente y trata de ofrecernos respuestas sobre las preguntas que todos nos hacemos sobre nuestra mente. Desde la neuroplasticidad y sus promesas bastante realistas de ayudarnos a resolver problemas de la mente que creíamos irresolubles, hasta la curiosa relación existente entre el proceso de desarrollo del lóbulo frontal en la adolescencia con esos actos impulsivos, absurdos y tontos a menudo que todos hemos sufrido -y hecho sufrir a los demás- en aquellos años ("que nadie diga que fueron felices", como decía Paul Nizan en un poema). Tammet también nos habla de un tema que ya hemos estudiado en estas páginas: los efectos beneficiosos de la meditación en el cerebro y la mente.

Como también ocurre entre algunos maestros budistas o expertos en meditación o mindfulness, Tammet da por sentado que el lector tiene recursos intelectuales o formativos que raramente están al alcance de cualquiera y precisan de una formación muy superior y más profunda de lo habitual en personas corrientes, incluso universitarios o científicos. Es decir, también hace falta un cerebro especial, inusualmente bien amueblado y entrenado.

Especialmente interesante es la sinceridad y honestidad de Tammet al desmontar ciertos tópicos sobre el autismo, aunque sea al coste de arremeter contra escritores muy respetables que ha escrito sobre esa perturbación cognitiva, como el gran Oliver Sacks (sobre todo en "El hombre que confundió a su mujer con un sombrero") y asegura que no se puede catalogar sin más a todos los autistas como enfermos mentales, antisociales y discapacitados. Que hay tantos tipo de autistas como personas con ese mal y cada una es diferente  de las demás. Precisamente en consonancia con las nuevas tendencias  y descubrimientos de las neurociencias Tammet enfatiza la importancia de la influencia social y del bagaje cultural en los llamados test de inteligencia que olvidan a menudo el hecho incontrovertible de que hay muchos tipos de inteligencia, no sólo grados.

Todo es posible, nos dice Tammet, en esta "masa de tejido gelatinosa que pesa poco más de un kilo y contiene en torno a cien mil millones de neuronas y hasta mil billones de conexiones neuronales, un número mayor que el de las estrellas del universo conocido".

FICHA

LA CONQUISTA DEL CEREBRO.- Daniel Tammet.- Trad. Ismael Attrache.- 332 págs.- Ed.BlackieBooks.- ISBN 9788416290604

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2 agosto 2018 4 02 /08 /agosto /2018 08:18

El maestro James Salter murió en 2015 (había nacido en 1925) y nos ha dejado grandes libros en recuerdo de su aventurero paso por este mundo. Se llamó James Arnold  Horowitz, Salter fue su "nom de plume"  que se adjudicó cuando con treinta y tantos años dejó el ejército para dedicarse a escribir (había sido oficial de las Fuerzas Aéreas, piloto, condecorado y con más de cien acciones de combate en su haber en la guerra de Corea). Como escritor nos dejó algunas joyas en narrativa, como Años luz, Muchnik, 1995,  En solitario, El aleph, 2005, Todo lo que hay, Salamandra, 2014, La última noche, Salamandra, 2006 y sus memorias Quemar los días, Salamandra, 2009).  Anochecer (El Aleph, 2002); Juego y distracción (El Aleph, 2002); Pilotos de caza (El Aleph, 2003).

Este último libro de Salter es, en realidad, la transcripción de tres conferencias dictadas en la Universidad de Virginia a los ochenta y nueve años, pocos meses antes de morir.  Lo ha editado en castellano Salamandra y en catalán L'altra. La primera con un prólogo de Muñoz Molina (en realidad reproduce un artículo publicado en El País y no especialmente bueno) y la segunda con otro, excelente y muy trabajado, de Eduard Márquez.

Aprecio sustancialmente la prosa sencilla, ligeramente irónica, de frases directas y sin artificio. Aquí, lógicamente, el anciano escritor hace un repaso de su vida, su vocación tardía pero radical, sus lecturas y la parte oscura del escritor, que tiene que ver con su vanidad, su coherencia y el hecho incontrovertible de que además de una forma de vida, escribir es un oficio remunerado y cuyos ingresos dependen directamente de que sepas vender tu producto (y en cierta forma a ti mismo)  de la mejor manera posible.  Dejando atrás los romanticismos, James Salter analiza las facetas esenciales de su oficio y lo hace de una forma simple, concisa y coloquial, nada condescendiente, con el estilo mismo tono viril y desencantado del protagonista de "En solitario", para mi su mejor novela, el alpinista que amaba la soledad y los desafíos de las cumbres y paredes rocosas verticales.

Nos habla de su fascinación profética por Isaac Babel, de su admiración por Faulkner o Celine, por la laboriosidad de Flaubert, de su envidia sana de Kerouac, que fue compañero de instituto, mientras nos confiesa que empezó con mal pie, que su novela "Años luz" recibió críticas demoledoras y no fue entendida. Y nos conmueve cuando reconoce que tal vez decidió escribir para poder sentirse admirado o querido. O quizá para evitar que las cosas desaparezcan, pues con cierta ingenuidad, Salter cree que lo escrito perdura, lo demás simplemente pasa y no deja huella. Para él la literatura es la memoria del ser humano, sus desdichas, maldades, generosidad y grandeza, heroísmo o violencia, ternura y amor. A veces vale la pena confiar en ser "uno de los que perduran". Y esos pocos tienen una voz, un estilo, que los identifica siglo tras siglo. Así pues, dice Salter, el mayor deber de un escritor es encontrar su propia voz.

Hay tanta elegancia como inteligencia en este somero repaso a la vida y al oficio del escritor-piloto-guionista de cine y hombre de acción y seducción que fue James Salter. Quisiera apremiar a Salamandra para que traduzca o aprovecha la que publicó El Aleph hace muchos años su novela "Pilotos de caza" (tan hemingwiana como en ocasiones lo era el mismo Salter), la correspondencia con el escritor Robert Phelps, su descubridor y amigo, crónicas de viaje y entrevistas a otros escritores (muchos de los que evoca en sus tres conferencias universitarias,  Nabokov, Faulkner, Babel, Balzac, Bellow, Kerouac , Hemingway, Celine, Virginia Woolf, Thomas Wolfe o Graham Greene . 

FICHA

EL ARTE DE LA FICCIÓN.- James Salter.- Trad. Eugenia Vázquez (castellano).- Alberto Torrescasana (catalán).- Ed. Salamandra y Laltra ed.- ISBN 9788498388442 y 9788494655609

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31 julio 2018 2 31 /07 /julio /2018 09:12

Vamos a adentrarnos en un viaje ambicioso en torno al ser humano en relación con el Universo. Empezaremos con el microcosmos  de "La conquista del cerebro" del matemático Daniel Tammet (una persona con deslumbrante inteligencia que padece el trastorno de Asperger, pero gracias a la suerte también pertenece al 1% de esos enfermos que "padecen" también el Síndrome del Sabio-savant-). Y ampliaremos esos "confines secretos de la mente", con el macrocosmos de "El universo en tu mano" de  Christophe Galfard, un físico, amigo y colaborador de Stephen Hawking, divulgador de la ciencia que nos propone " un viaje extraordinario a los límites del espacio y el tiempo". Ciencia en dos direcciones pero todas  con un impulso común  y, sin duda, con un objetivo semejante: entender el  ambivalente progreso de nuestra especie y promover un desarrollo más armónico antes de que sea demasiado tarde para ello.

Daniel Tammet es capaz de aprender cualquier idioma en una semana, de recitar de memoria miles de decimales del número pi y otras hazañas perceptivas gracias a sus capacidades cognitivas extraordinarias. Pero también es una buena persona y escribe libros de divulgación con los que intenta ayudar a los que no somos como él, o sea casi todos. Para ello nos escribe sobre los secretos del cerebro y los avances de las neurociencias, sobre cómo desarrollar la conciencia espacial, la intuición y la empatía y lograr nuevas formas de percepción y pensamiento creativo. Es un lector apasionado por la literatura, la poesía y los libros de neurociencias. Y también aficionado al cine (suele citar el caso del savant Kim Peek, popular por la película "Rain Man", basada en él y en su habilidad en nemotecnia numérica) y a la música.

Daniel Tammet  nos muestra algunos recientes hallazgos neuro científicos, a los que aporta sus propias reflexiones a fin de llegar a convencernos de que la mente del lector no es, realidad, tan distinta de la suya y que poniendo un poco de atención cualquiera puede aprender  algunas cosas que mejorarían nuestra percepción, cognición y relación con lo real. Para ello Tammet estudia el funcionamiento de su propia mente y trata de ofrecernos respuestas sobre las preguntas que todos nos hacemos sobre nuestra mente. Desde la neuroplasticidad y sus promesas bastante realistas de ayudarnos a resolver problemas de la mente que creíamos irresolubles, hasta la curiosa relación existente entre el proceso de desarrollo del lóbulo frontal en la adolescencia con esos actos impulsivos, absurdos y tontos a menudo que todos hemos sufrido -y hecho sufrir a los demás- en aquellos años ("que nadie diga que fueron felices", como decía Paul Nizan en un poema). Tammet también nos habla de un tema que ya hemos estudiado en estas páginas: los efectos beneficiosos de la meditación en el cerebro y la mente.

Como también ocurre entre algunos maestros budistas o expertos en meditación o mindfulness, Tammet da por sentado que el lector tiene recursos intelectuales o formativos que raramente están al alcance de cualquiera y precisan de una formación muy superior y más profunda de lo habitual en personas corrientes, incluso universitarios o científicos. Es decir, también hace falta un cerebro especial, inusualmente bien amueblado y entrenado.

Especialmente interesante es la sinceridad y honestidad de Tammet al desmontar ciertos tópicos sobre el autismo, aunque sea al coste de arremeter contra escritores muy respetables que ha escrito sobre esa perturbación cognitiva, como el gran Oliver Sacks (sobre todo en "El hombre que confundió a su mujer con un sombrero") y asegura que no se puede catalogar sin más a todos los autistas como enfermos mentales, antisociales y discapacitados. Que hay tantos tipo de autistas como personas con ese mal y cada una es diferente  de las demás. Precisamente en consonancia con las nuevas tendencias  y descubrimientos de las neurociencias Tammet enfatiza la importancia de la influencia social y del bagaje cultural en los llamados test de inteligencia que olvidan a menudo el hecho incontrovertible de que hay muchos tipos de inteligencia, no sólo grados.

 

El amigo Gallard ha logrado escribir un libro especialmente brillante, de lectura fácil y rabiosamente dinámica e interesante. Él pone literalmente en nuestras manos una serie de conocimientos sobre el universo, el tiempo y el espacio, usando un lenguaje coloquial y divertido, evitando tecnicismos farragosos y prometiendo formalmente en el prefacio del libro que "tiene la intención de que ningún lector se quede rezagado en la lectura de su libro". Y a fe que consigue cumplir su promesa, al menos en lo que a este crítico concierne y a mi experiencia en pulsar los criterios lectores de muchos individuos.

Desde las preguntas que de niños nos hacíamos cada vez que alzábamos la cabeza y mirábamos en la noche el cielo cuajado de estrellas, la luna, las estrellas fugaces en las noches de agosto o nos extasiábamos con la metafísica poética de "2001, una odisea espacial", o devorábamos sin saber por qué toneladas  de ciencia ficción, de ciencia recreativa, de misterios del planeta por resolver hasta las cuestiones especulativas que leíamos en libros sobre física cuántica o descubrimientos de la neurociencias y las conexiones con las fuerzas energéticas primordiales hasta llegar al "todos somos Todo", somos una parte esencialmente relacionada y perteneciente al Universo, las preguntas no han cesado y sólo unas pocas reciben una respuesta científicamente válida. Pues bien, El universo en tu mano  da muchas --no todas, eso sería imposible aquí y ahora- respuestas. Y lo que es igual de importante, porque arremete contra las falsas verdades sobre el universo y la física que llevamos siglos repitiéndonos, y algunos tópicos igualmente falsos que se visten con el ropaje cuántico.

El hallazgo de este libro es su lenguaje y su recurso a la imaginación del lector de una manera eficaz y fascinante. Un uso fastuoso de metáforas, imágenes brillantes y conceptos profundos explicados con la sencillez y eficacia que utiliza un buen maestro con un niño de cinco años. Conseguir que imagines el aspecto de un agujero negro, el estallido de una estrella, la formación de satélites y planetas. Y añade a esto que Galfard tiene un saludable y chispeante sentido del humor que nos invita incluso a surfear sobre un asteroide para ver la dinámica cósmica de los objetos en el espacio, desde el big bang hasta el estallido del sol en su colapso final arrasando con todo el sistema a su cargo, incluido un absurdo planeta rojo con todo su interior licuado por el calor, el nuestro, que antaño fue azul.

Galfard nos permite entender la teoría de la relatividad con una metáfora brillantemente cotidiana y banal, se comporta como el autoestopista galáctico de Douglas Adams, te reduce de tamaño para que veas el comportamiento de los electrones y logra que te plantees seriamente desterrar los conceptos aprendidos y usuales que mantenías -si acaso lo hacías- sobre el tiempo y el espacio y la sorprendente relación entre ellos. ¿Enrevesado? Quizá un poco, dada la ambición del intento de explicación totalizador. Sin embargo no requiere un esfuerzo enorme ni tampoco una formación técnica específica. Es un ensayo divulgativo y muy inteligente. Con él podemos cerrar el círculo entre el microcosmos del cerebro y la mente humanas y el macrocosmos del universo en el que vivimos y del que formamos parte de una forma más íntima y esencial de lo que creemos. Galfard no nos ofrece sólo información selecta, nos ofrece algo más: entendimiento. Esa  complejidad  organizada  de  la  que  se  nutre  nuestro  cerebro llamada conocimiento. Y se trata de los conocimientos más profundos y fundamentales de nuestro tiempo. Narrados con un humor a menudo surrealista: explicar física del cosmos acompañando a un jarrón de porcelana que querríamos destruir.

FICHAS

LA CONQUISTA DEL CEREBRO.- Daniel Tammet.-Trad. Ismael Attrache.- Blackie Books.-2018.-19,90 euros.- ISBN 9788416290604

EL UNIVERSO EN TU MANO.-Christophe Galfard. Traducción de Pablo Álvarez Ellacuria. Blackie Books. Barcelona, 2016. 453 páginas. 23 euros.- ISBN 9788416290628

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28 julio 2018 6 28 /07 /julio /2018 08:08

Nuevo libro del neurocientífico, filósofo y psicólogo Antonio Damasio, que ya me deslumbró con su "El error de Descartes" y con "En busca de Spinoza". En estos libros Damasio va presentando una tesis personal en la que reivindica el papel de los sentimientos y las emociones no solo en los comportamientos y actitudes del hombre, sino en el mundo psíquico en el que, salvo patologías de distinto grado, debería reinar el mundo de la Razón, la Lógica, el Logos entronizado por la filosofía griega, Descartes y Kant, entre otros. Los sentimientos, para Damasio, son el  origen de la cultura humana y la simiente desde la que se desarrolla nuestra mente y su estrecha relación con el resto del organismo.

En "El extraño orden de las cosas" Damasio propone la homeostasis como elemento equilibrador el cuerpo humano y la homeostasia como el conjunto de sutiles, admirables y complejas operaciones que nuestro organismo va ejecutando a lo largo de su desarrollo y en cada momento, tanto en respuesta a estímulos interno como externos en una permanente estrategia no sólo para seguir existiendo sino para prevalecer en un medio natural con el que estamos inevitablemente conectados. En esa estructura general homeoestática, las emociones y los sentimientos también juegan un papel que Damasio va analizando en detalle desde la función de las bacterias a las de las encimas, las neuronas, todo tipo de células y la complejo e increíble  relación que éstas tienen entre sí, los órganos y las funciones de esa maravilla natural que es el cuerpo humano.

Damasio articula en su amplio relato fenomenológico, desde lo biológico a lo cerebral, el papel renovador y estimulante que generan los sentimientos creados por las experiencias subjetivas de las circunstancias y estados vitales de la persona en su organismo holístico. Después amplía el foco de su visión descriptiva para hablarnos de la función de la cultura en la formación y desarrollo de nuestra propia mente, a través de la observación, el pensamiento y la acción del sujeto. Los seres humanos importamos a nuestra mente las imágenes percibidas por nuestros 5 sentidos: olfato, visión, tacto, audición y paladar, y a partir de esas imágenes que nuestra mente recibe del exterior, almacena en la memoria y les da un sentido, o crea sus propias narraciones a partir de estas imágenes y de nuestra experiencia vivida, que almacena también en la memoria, permitiéndole más tarde recordar (y manipular casi siempre de una forma inconsciente). Después interviene la oralidad, cuando contamos y nos contamos la historia, acto que hace evolucionar la mente y mantener activas sus neuronas (de ahí la tendencia de los ancianos a contar los hechos que almacena en la memoria, en los que intervienen tanto la memoria como la imaginación del individuo).

En la historia antropológica del hombre y su evolución, cuenta de manera esencial estas actividades socio-culturales que obedecen a una necesidad humana de compartir experiencias y aprender de ellas, generando actividades paralelas como los rituales, las artes, la música y la danza, el teatro y mas adelante la literatura, el cine, etc. En ese historial evolutivo los sentimientos y las emociones forman el armazón básico de la evolución de la inteligencia humana.

La mente cultural en acción.Después de conocer nuestro cuerpo biológico, el funcionamiento del cerebro y las interrelaciones cuerpo-cerebro reportando nuestro pasado hasta 2017, justificando por qué somos como somos. El autor hace un breve análisis sobre el hombre cultural social, el mundo que nos rodea. Damasio tiene una visión optimista, fundada en la biología y las neurociencias sobre el futuro de la raza y es de destacar la respuesta que da a la suposición, para él errónea,  de algunos escritores científicos que desconfían del progreso futuro del hombre puesto que los consideran algoritmos y como tal programables: “Decir que los organismos vivos son algoritmos es, por lo menos engañoso, y en términos estrictos es falso. Los algoritmos son fórmulas, recetas, enumeraciones de pasos en la construcción de un resultado particular. Los organismos vivos, incluyendo los organismos humanos, se construyen según algoritmos y usan algoritmos para operar su maquinaria genética. Sin embargo, no son ellos mismos algoritmos. Los organismos vivos son consecuencia de la interacción de algoritmos y exhiben propiedades que pueden o no haber sido especificadas por los algoritmos que les orientan la construcción. El más importante a retener es que los organismos vivos son conjuntos de tejidos, órganos y sistemas en los que cada célula componente es una entidad viva, vulnerable, compuesta por proteínas, lípidos y azucares. No son líneas de código; son cosas palpables".

Como él mismo escribe: "Este libro trata de un interés y de una idea. Hace mucho tiempo que me intriga el afecto humano (el mundo de las emociones y de los sentimientos) y he pasado muchos años investigándolo: por qué y cómo nos emocionamos, sentimos, usamos los sentimientos para construir nuestro yo; cómo los sentimientos ayudan a nuestras mejores intenciones o las socavan; por qué y cómo el cerebro interactúa con el cuerpo para sostener dichas funciones".

Se trata, sin duda, de un libro complejo pero esclarecedor y estimulante. De su honestidad y probidad intelectual dan una muestra las palabras con las que cierra su libro: "No tenemos ninguna explicación científica  satisfactoria sobre los orígenes y el significado del universo; carecemos de teoría alguna de todo lo que nos concierne. Esto nos recuerda de manera serena lo modestos y provisionales que son nuestros esfuerzos y la enorme apertura de miras que necesitamos para enfrentarnos a lo que desconocemos".

Por eso Damasio, científico serio y responsable, rechaza la visión apocalíptica de historiadores y filósofos versados en el mundo de la IA y la robótica que..."imaginan que el progreso científico y tecnológico degradará la condición del ser humano y de la humanidad; pronostican la aparición de super organismos y predicen que ni los sentimientos ni la concia tendrán un lugar en los organismos futuros". Y mas adelante (pág. 314) realiza una análisis demoledor sobre la situación actual a pesar de la espectacularidad de nuestras innovaciones, progresos científicos y reflexiones fundamentadas para concluir "nuestra capacidad para comprender nuestro lugar en el universo sigue siendo no solo incompleta sino también inadecuada y lo mismo le ocurre a nuestra capacidad para controlar la naturaleza". Y tras rechazar a la razón desnuda como elemento básico como estrategia de gestión de nuestro futuro, propone: "promover una asociación productiva entre sentimientos y razón, poniendo énfasis en las emociones estimulantes y suprimiendo las negativas. Y rechazaría la idea absurda de que la mente humana es equivalente a las creaciones de la inteligencia artificial".

Un libro imprescindible que debería ser de lectura obligatoria en las Universidades.

FICHA

EL EXTRAÑO ORDEN DE LAS COSAS.- Antonio Damasio. Trad. Joandomenec Ros.- Ed. Destino.- 415 págs.-21,50 euros.- ISBN 9788423353415

 

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26 julio 2018 4 26 /07 /julio /2018 08:46

El objetivo es ambicioso. Y más para una primera novela. Annabel Abbs, una joven inglesa con una familia estable, se atreve a hablarnos y dejar navegar su imaginación por personajes como Jung, Becket o James Joyce, padre de su protagonista, Lucia Joyce. Lo cierto es que no lo hace mal, logra pasar el listón mínimo que convierte una primera obra en una promesa evidente. Con detalles  de una osadía irreverente como la descripción que Lucia hace de Jung al empezar el tratamiento, "un suizo gordo con reloj de bolsillo que cobra por hora, como las vulgares prostitutas"

La estructura narrativa de la novela se basa en ese continuo recordar de la propia vida que hace Lucia Joyce, en 1934, con 27 años y ya irreparablemente dañada psíquicamente, a  Carl Jung, uno de los discípulos "rebeldes" de Freud (que aún vivía en esos años), que la admite como paciente deslumbrado por la fama del padre. Las características más o menos sádicas y masoquistas de la relación entre Joyce y Lucía, unida a su tempestuosa y fracasada vida sentimental con otros hombres, entre ellos Samuel Becket (la descripción de esta relación no acaba de resultar verosímil), la rivalidad artística que la bailarina establecía hacia su propio padre y el odio y la inseguridad que su madre, una mujer primaria y elemental, le provocaba, establecían en conjunto un cuadro patológico que "debería" atraer muchísimo a Jung (aunque las intervenciones terapéuticas y comentarios del suizo no se ajustan mucho a lo que se conoce de la teoría psicoanalítica junguiana, no en vano tal terapia es ficticia).

No es son embargo las cuestiones analíticas las que interesan al desarrollo narrativo que imprime Annabel Abbs a su novela y por tanto no constituye un defecto de fondo. Tampoco es una biografía más o menos académica como la de Carol Loeb (Lucía Joyce. To Dance in the Wake,) sino más bien  la historia de una mujer joven y bastante desequilibrada con un fuerte impulso y vocación artística hacia la danza,  que trata de recomponer su existencia entendiendo las oscuras causas que se lo impiden, todas relacionadas con efectos y sentimientos dolorosamente traicionados. 

La vida extenuante y destruida por desarreglos psicóticos de Lucía Joyce queda compensada en esta novela por una visión más compasiva y defensiva de la autora hacia su protagonista, basándose en la biografía de Loeb Shloss  y testimonios epistolares de familiares y amigos de Lucía (no muchos debido a la destrucción en 1988 de la mayoría de las cartas personales de Joyce o de Lucía que existían por el sobrino de la propia Lucía, único heredero de la familia Joyce, Stephen. Así pues Abbs echa mano de su imaginación y trata de reconstruir un episodio, la psicoterapia, y con ella el relato de la vida de Lucía. Con esta novela se nos plantean reflexiones sobre los grandes creadores y sus relaciones familiares, principalmente con los hijos y el precio que estos pagan por la fama y el trabajo de sus padres. Y, tan interesante como esto, la relación ambivalente y sin límites definidos que en muchos grandes genios artísticos existe entre su inteligencia y la locura.

El diálogo ficticio con Jung sigue una correlación de episodios mas o menos hilvanados cronológicamente que van mostrando las grietas psicológicas y los motivos que las amplían en los eventos que Lucía va narrando, desde los primeros problemas amorosos, los rechazos, las crisis en las relaciones con Babbo, su padre, y su madre, la enorme presión que Joyce ejerce sobre la autoestima de Lucía, la falta de libertad de la muchacha que es un obstáculo insuperable para su desarrollo como persona y su éxito como bailarina, para lo que estaba especialmente dotada.

Abbs describe con viveza el ambiente del París de los años de entreguerras, las vanguardias artísticas, Joyce encumbrado por el Ulises y medio enloquecido por el esfuerzo de escribir la difícil y enigmática "Finnegans Wake" y su ceguera casi inminente...un ambiente  nocivo y malsano para una mujer joven y creativa, en una época en la que pocas mujeres conseguían llegar a ser tratadas en régimen de igualdad y de justicia por sus méritos artísticos o profesionales. Cegada y oscurecida por la fama de su padre, la influencia negativa de éste, su falta de comprensión y desinterés hacia la vocación de su hija, y la falta de compensaciones sentimentales por otra, sin contar la dureza de la figura de la madre, llevarían a Lucía a la  locura.

 

Annabel Abbs es licenciada en Literatura Inglesa por la Universidad de East Anglia. Vive entre Londres y Sussex con su marido, sus cuatro hijos y su viejo perro. Esta, su primera novela, recibió el premio Impress para escritores noveles en 2015.

FICHA

LA HIJA DE JOYCE.- Annabel Abbs.- Traducido por Amelia Pérez de Villar Herranz. Galaxia Gutenberg, 2017. 360 páginas. 22,50 euros.

 

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