Overblog
Seguir este blog Administration + Create my blog
27 marzo 2018 2 27 /03 /marzo /2018 08:42

He aquí un libro bastante interesante para las personas que se sienten atraídas por la vida espiritual y sus diversos senderos que, como todo el mundo sabe, acaban siendo un sólo Camino con diferentes aspectos que son más superficiales que profundos. El hinduismo es todo un mundo de sugerencias y posibilidades, me temo que muy poco conocido o parcialmente conocido. El libro de Swami Satyananda Saraswati, un barcelonés que ha vivido más de treinta años en la India y es un experto en la Advaita Vedanta, el shivaísmo de Cachemira y el Yoga en su acepción más filosófica, resulta para este crítico un descubrimiento, a pesar de estar algo versado en esta tradición espiritual y metafísica de tantos meandros, complejidades y venerables tradiciones. Lo cierto es que gracias a este autor, relativamente joven, he comprobado, una vez más, que sólo sé que no sé nada.

Podría ser una de las tradiciones más antiguas e imperecederas del planeta, con intuiciones espirituales que paradójicamente tienen una enorme validez actual (en algunos casos acercándose mucho a concepciones científicas del universo y la realidad propias del siglo XXI): desde el reconocimiento de la energía esencial  (shakti) que mueve al Universo y sus criaturas y todo cuanto existe, hasta la sacralidad de todo cuanto somos y cuanto nos rodea (que convierte a la propia vida en el camino hacia lo absoluto).

Me ha encantado saber que desde 1966 el Tribunal Supremo de la India formalizó judicialmente las creencias de los practicantes del hinduismo, asi como de los cinco preceptos que les guían y las cinco prácticas religiosas. Lo curioso es que no hay dogma, ni libros únicos (aunque se considera los Vedas como el fundamento del hinduismo y las Upanishads como fuentes textuales) ni mesías o profetas, ni cultos obligatorios o caminos exclusivos, sino tolerancia con las otras religiones.

El libro nos habla también de los textos tradicionales o Smiritis, un amplio corpus recordado y trasmitido por los rishis o sabios que repite los mensajes védicos con un lenguaje mas cercano al pueblo. Para mentes más cultivadas existen convenientemente estructurados seis sistemas filosóficos, los "shad darshana" que configuran las distintas escuelas hinduistas. También hay dos series de "marga" o caminos de auto realización:  uno, integrado en el mundo y la vida cotidiana, enfatizando los deberes familiares y sociales, y, el segundo, el camino de la ascesis y la renuncia, con una práctica permanente de la meditación y la contemplación.

Como nos dice el autor en su epílogo: "el adepto hindú sacraliza la vida por medio del apoyo que la tradición le ofrece, ya sean los diversos rituales, los mantras, el estudio de los textos sagrados, la práctica del yoga, la devoción y la meditación profunda y, especialmente,  el reconocimiento de la realidad de la energía profunda personal o atman, fuente de toda vida, que está en ti y se une a Brahman, eterno y omnisciente.

FICHA

EL HINDUISMO.- Swami Satyananda Saraswati.- Fragmenta editorial.-163 págs. ISBN:9788415518044

 

 

 

 

 

 

Compartir este post
Repost0
24 marzo 2018 6 24 /03 /marzo /2018 08:59

No parece ser casual que el autor de estos dos libros que hoy comentamos sea un practicante de esgrima entre otras cosas más "relacionadas" con la filosofía como la ingeniería y el empresariado. Considerando esos tres ámbitos en conjunto, lo primero que salta a la vista es que Luis Soravilla es un heterodoxo existencial dado al floreo (dícese de ir de flor en flor, entre conceptos e ideas) a la estocada directa y sin circunloquios (aplicada a poner en marcha las cosquillas intelectuales del lector) y a montar estructuras ingenieriles mentales sobre los peligrosos y traicioneros pantanos filosóficos, para que el personal de a pie pueda circular enterándose de por dónde pasa.

El hecho es que este crítico, el abajo firmante, que lleva cuarenta años dedicándose de una manera u otra a la filosofía, no ha parado de sonreir (y a veces, elevando la sonrisa al cubo de la carcajada) al pasar por las páginas irreverentes, algo gamberras y a menudo desorbitadamente cachondas de estos dos libros en los que se analiza la historia de la filosofía-y, sobre todo, de los filósofos, desde los griegos (o chinos) hasta los más abstrusos y sesudos pensadores de nuestros días, con un  gracejo  y desparpajo (quizá algo pasado de vueltas en ocasiones) que debería enojar a, por ejemplo, Platón y desternillarse a, por ejemplo, Epicuro y aplaudir entusiasmado a cualquiera de la Escuela del perro (es decir a los cínicos, empezando por Antistenes o su más brillante discípulo Diógenes) y en nuestro tiempo a Russell y a Wittgenstein, este último si estaba de buenas. Al que, si viviera, no le haría ninguna gracia la lectura de esta obra y seguramente se querellaría contra Soravilla, es el eximio Heidegger y la gran masa de seguidores del pensador filonazi, que tenía la desfachatez de mantener relaciones con la filósofa judía Arendt sin ver ninguna falta de coherencia en ello. Tampoco era precisa, creo yo, la filípica contra cierto grosero personaje militar que tuvo sus más y sus menos contra el ínclito Unamuno en cierta ocasión muy señalada. Lo cierto es que el tipo no merece ni siquiera una mención como esa en una Historia de la Filosofía, aunque sea "torcida", sino en un tratado de psicopatología histórica.

Acostumbrado a los tomos de Hirschberger o Frederick Copleston sobre Historia de la Filosofía, a los tratados excelentes de Martha Nussbaum, Russell, Pierre Hadot o Giorgio Colli e incluso a los concebidos con cierta ligereza y sentido del humor como los clásicos de Luciano de Crescenzo o Indro Montanelli (y toda una serie de manuales casi de autoayuda que inauguró el "Más Platón y menos Prozac" pasando por los deliciosos "Lo que le diría Sócrates a Woody Allen" de Juan Antonio Rivera o "Desayuno con Sócrates" de Rowland Smith) , la magnífica idea de Soravilla y los osados editores de "Principal de los Libros" me ha sorprendido por su audacia y su desinhibido sentido del humor: es como si Los Morancos, Chiquito de la Calzada, Eugenio, Martes y Trece y Tip y Coll  se hubiesen aliado para formar entre todos la voz de la Musa de Luis Soravilla. Por tanto el ingenio, la información veraz y la agudeza expresiva se dan la mano con una cierta obscenidad, la escatología de un trazo grueso de humor popular y la  combativa irreverencia que nunca es atrabiliaria, aunque a veces sea caprichosa o innecesaria.

Soravilla monta chistes, comparaciones ridículas y comentarios jocosos y delirantes sobre la mayoría de las ortodoxias religiosas, filosóficas o políticas. Las relaciones metafóricas entre la estructura de la Iglesia católica y la empresa Ikea o las glosas sobre el tema de la venta de las indulgencias y Lutero o las diferencias entre dominicos y franciscanos, el cisma Papal y otras lindezas en torno a la escolástica, me recuerdan los mejores momentos de ciertas conversaciones entre profesores de filosofía a las que asistí, todos pasados de tragos y fumatas allá por los noventa.

Ya en el primer tomo, que va de "Tales a Llull, y un poco más allá", el autor nos advierte: "Siempre imaginé al filósofo...como un tío plasta...sentado en una piedra...murmurando entre dientes...y diciendo frases incomprensibles, ajeno a los problemas del mundo....he descubierto que en parte si eran así...pero en una parte aún mayor eran locos, perturbados, sinvergüenzas, bebedores, folladores empedernidos, traicioneros, coñones o hasta fabricantes de armas". Bueno, como ven, el que avisa no es traidor. Don Luis se va a desmelenar, respetando, eso sí, a "grosso modo", la obra y las líneas generales de la filosofía de cada uno de ellos, aunque siempre desde una postura traviesa, a veces obscena y casi siempre divertidísima.

Empédocles, Tales de Mileto, Anaximandro, Pitágoras de Samos (el de las habas), Heráclito, tan "Oscuro" como claro y meridiano es su comentador Soravilla, Demócrito (el del "velcro" atómico), la era de Pericles y los sofistas, Protágoras, el feo pero molón Sócrates, Platón con el que nuestro autor relaciona a Ikea,  "un pijo divino de la muerte", y Aristóteles para cerrar época. Después vendrían los cínicos, estoicos, epicúreos y las escuelas postehelénicas de fuerte sabor romano. Roma le da ocasión a Soravilla de montarse una juerga donde cabe de todo. Lástima que Mel Brooks ya no está para hacer películas, menudas ideas cogería de este libro. Los capítulos dedicados a Jesús  y al cristianismo no son aptos para menores y creyentes en general. Entre ellos y la Edad Media con San Agustin , la Escolástica  y el nacimiento de las Universidades como invitados principales, Soravilla se saca de la manga una serie de capitulillos dedicados a la filosofía china, tal vez lo más flojito de este manual de sonrisas.

En los dos tomos de esta impagable historia torcida de la filosofía (realmente es superfluo pretender "enderezarla") hay verdades como catedrales que todos hemos pensado alguna vez, pero que pocos hemos osado decir en público o mucho menos publicar. Como Soravilla siempre he pensado que "El Príncipe de Maquiavelo sufre la misma (mala) suerte que  "El arte de la guerra" de Tsun Tzú, que es la de ser citado sin haber sido leido, sin venir a cuento y sin haber comprendido un pijo de lo que realmente están diciendo" (pág.97, tomo II). O "Los genios mueren pero la estupidez persiste" cuando habla de la quema de los libros de Hobbes en la plaza pública. O, "El siglo de las Luces engrendró a más de un iluminado, palabra que nació entonces (siglo XVIII) para definir a uno que anda por ahí creyendo poseer una verdad indiscutible, pero incapaz de explicar por qué es verdad. Hoy en pleno siglo XXI, los iluminados están más vivos que nunca" (pag.202, II). O, "Hegel no fue un filósofo, fue un despropósito. Su filosofía no tiene ni pies ni cabeza...fue y sigue siendo un cantamañanas...si embargo su influencia en la Filosofía occidental es enorme" Y añade, "Si Kant parece incomprensible...Hegel es incomprensible. Del todo. No se entiende una mierda lo que dice". (Nuestro autor, al fin de su libro responsabiliza al pobre Hegel del presunto mal futuro que tiene la Filosofía).

Luego siguen divertidas lindezas sobre Nietszche, Kant, Schopenhauer, Freud  (la nota del padre de psicoanálisis exonerando a los nazis de tratarle mal y terminando con un "Recomiendo la Gestapo a cualquiera" es deliciosa), Russell, el ambiente de Cambridge, Popper, Wittgenstein y un final de fiesta de rechupete que titula "¿Qué será de la filosofía? ¿Qué será de nosotros?" Y tras un surrealista programa de radio sobre qué es filosofía,  Soravilla tercia en el asunto y se pone serio: "Es absolutamente necesaria una mirada crítica, un cuestionamiento constante, una seria reflexión sobre las cosas que hacemos (en la vida, en la sociedad, en la ciencia, en la política...) sin saber muy bien porqué." Y como decía Nietzche:  "Hay que enseñar a los alumnos a pensar". ¿Ustedes se imaginan la que se puede armar  si se enseña a pensar al público, a exigir honestidad, razonabilidad, respeto con el prójimo y a convertir esas máximas morales en comportamiento?

Por tanto, y para acabar, que ya me voy pareciendo a Luis Soravilla, recomiendo encarecidamente estos dos libros (de nada, amigo) a estudiantes preuniversitarios, a profesores de Universidad (que sepan tomarse las cosas a broma) y a lectores curiosos sobre el futuro de nuestra cultura y sobre la necesidad de las Humanidades para llegar a ser una versión pasable de eso, de ser humano. Con alguna condición: no aceptar una visión mesiánica o trascendentalista de la filosofía, tener sentido del humor y tolerancia con los excesos burlescos. Detrás de las bromas y las burlas del autor hay un genuino amor al pensamiento, su libertad y su necesidad.  Sin duda, es un “philo-Sophós”, un amante de la sabiduría, escuela marxista (de Groucho). 

FICHA

HISTORIA TORCIDA DE LA FILOSOFÍA.- Luis Soravilla.- Prólogo de Javier Traité.- Dos tomos.- 19,90 € c/u.- Editorial Principal de los Libros.-403 págs. el primero y 436 págs. el segundo

 

No parece ser casual que el autor de estos dos libros que hoy comentamos sea un practicante de esgrima entre otras cosas más "relacionadas" con la filosofía como la ingeniería y el empresariado. Considerando esos tres ámbitos en conjunto, lo primero que salta a la vista es que Luis Soravilla es un heterodoxo existencial dado al floreo (dícese de ir de flor en flor, entre conceptos e ideas) a la estocada directa y sin circunloquios (aplicada a poner en marcha las cosquillas intelectuales del lector) y a montar estructuras ingenieriles mentales sobre los peligrosos y traicioneros pantanos filosóficos, para que el personal de a pie pueda circular enterándose de por dónde pasa.

El hecho es que este crítico, el abajo firmante, que lleva cuarenta años dedicándose de una manera u otra a la filosofía, no ha parado de sonreir (y a veces, elevando la sonrisa al cubo de la carcajada) al pasar por las páginas irreverentes, algo gamberras y a menudo desorbitadamente cachondas de estos dos libros en los que se analiza la historia de la filosofía-y, sobre todo, de los filósofos, desde los griegos (o chinos) hasta los más abstrusos y sesudos pensadores de nuestros días, con un  gracejo  y desparpajo (quizá algo pasado de vueltas en ocasiones) que debería enojar a, por ejemplo, Platón y desternillarse a, por ejemplo, Epicuro y aplaudir entusiasmado a cualquiera de la Escuela del perro (es decir a los cínicos, empezando por Antistenes o su más brillante discípulo Diógenes) y en nuestro tiempo a Russell y a Wittgenstein, este último si estaba de buenas. Al que, si viviera, no le haría ninguna gracia la lectura de esta obra y seguramente se querellaría contra Soravilla, es el eximio Heidegger y la gran masa de seguidores del pensador filonazi, que tenía la desfachatez de mantener relaciones con la filósofa judía Arendt sin ver ninguna falta de coherencia en ello. Tampoco era precisa, creo yo, la filípica contra cierto grosero personaje militar que tuvo sus más y sus menos contra el ínclito Unamuno en cierta ocasión muy señalada. Lo cierto es que el tipo no merece ni siquiera una mención como esa en una Historia de la Filosofía, aunque sea "torcida", sino en un tratado de psicopatología histórica.

Acostumbrado a los tomos de Hirschberger o Frederick Copleston sobre Historia de la Filosofía, a los tratados excelentes de Martha Nussbaum, Russell, Pierre Hadot o Giorgio Colli e incluso a los concebidos con cierta ligereza y sentido del humor como los clásicos de Luciano de Crescenzo o Indro Montanelli (y toda una serie de manuales casi de autoayuda que inauguró el "Más Platón y menos Prozac" pasando por los deliciosos "Lo que le diría Sócrates a Woody Allen" de Juan Antonio Rivera o "Desayuno con Sócrates" de Rowland Smith) , la magnífica idea de Soravilla y los osados editores de "Principal de los Libros" me ha sorprendido por su audacia y su desinhibido sentido del humor: es como si Los Morancos, Chiquito de la Calzada, Eugenio, Martes y Trece y Tip y Coll  se hubiesen aliado para formar entre todos la voz de la Musa de Luis Soravilla. Por tanto el ingenio, la información veraz y la agudeza expresiva se dan la mano con una cierta obscenidad, la escatología de un trazo grueso de humor popular y la  combativa irreverencia que nunca es atrabiliaria, aunque a veces sea caprichosa o innecesaria.

Soravilla monta chistes, comparaciones ridículas y comentarios jocosos y delirantes sobre la mayoría de las ortodoxias religiosas, filosóficas o políticas. Las relaciones metafóricas entre la estructura de la Iglesia católica y la empresa Ikea o las glosas sobre el tema de la venta de las indulgencias y Lutero o las diferencias entre dominicos y franciscanos, el cisma Papal y otras lindezas en torno a la escolástica, me recuerdan los mejores momentos de ciertas conversaciones entre profesores de filosofía a las que asistí, todos pasados de tragos y fumatas allá por los noventa.

Ya en el primer tomo, que va de "Tales a Llull, y un poco más allá"

En los dos tomos de esta impagable historia torcida de la filosofía (realmente es superfluo pretender "enderezarla") hay verdades como catedrales que todos hemos pensado alguna vez, pero que pocos hemos osado decir en público o mucho menos publicar. Como Soravilla siempre he pensado que "El Príncipe de Maquiavelo sufre la misma (mala) suerte que  "El arte de la guerra" de Tsun Tzú, que es la de ser citado sin haber sido leido, sin venir a cuento y sin haber comprendido un pijo de lo que realmente están diciendo" (pág.97, tomo II). O "Los genios mueren pero la estupidez persiste" cuando habla de la quema de los libros de Hobbes en la plaza pública. O, "El siglo de las Luces engrendró a más de un iluminado, palabra que nació entonces (siglo XVIII) para definir a uno que anda por ahí creyendo poseer una verdad indiscutible, pero incapaz de explicar por qué es verdad. Hoy en pleno siglo XXI, los iluminados están más vivos que nunca" (pag.202, II). O, "Hegel no fue un filósofo, fue un despropósito. Su filosofía no tiene ni pies ni cabeza...fue y sigue siendo un cantamañanas...si embargo su influencia en la Filosofía occidental es enorme" Y añade, "Si Kant parece imcomprensible...Hegel es incomprensible. Del todo. No se entiende una mierda lo que dice". (Nuestro autor, al fin de su libro responsabiliza al pobre Hegel del presunto mal futuro que tiene la Filosofía).

Luego siguen divertidas lindezas sobre Nietzche, Kant, Schopenhauer, Freud  (la nota del padre de psicoanálisis exonerando a los nazis de tratarle mal y terminando con un "Recomiendo la Gestapo a cualquiera" es deliciosa), Russell, el ambiente de Cambridge, Popper, Wittgenstein y un final de fiesta de rechupete que titula "¿Qué será de la filosofía? ¿Qué será de nosotros?" Y tras un surrealista programa de radio sobre qué es filosofía,  Soravilla tercia en el asunto y se pone serio: "Es absolutamente necesaria una mirada crítica, un cuestionamiento constante, una seria reflexión sobre las cosas que hacemos (en la vida, en la sociedad, en la ciencia, en la política...) sin saber muy bien porqué." Y como decía Nietzche:  "Hay que enseñar a los alumnos a pensar". ¿Ustedes se imaginan la que se puede armar  si se enseña a pensar al público, a exigir honestidad, razonabilidad, respeto con el prójimo y a convertir esas máximas morales en comportamiento?

Por tanto, y para acabar, que ya me voy pareciendo a Luis Soravilla, recomiendo encarecidamente estos dos libros (de nada, amigo) a estudiantes preuniversitarios, a profesores de Universidad y a lectores curiosos sobre el futuro de nuestra cultura y sobre la necesidad de las Humanidades para llegar a ser una versión pasable de eso, de ser humano. Con alguna condición: no aceptar una visión mesiánica o trascendentalista de la filosofía, tener sentido del humor y tolerancia con los excesos burlescos. Detrás de las bromas y las burlas del autor hay un genuino amor al pensamiento, su libertad y su necesidad.  Sin duda, es un philo-Sophós, un amante de la sabiduria. 

FICHA

HISTORIA TORCIDA DE LA FILOSOFÍA.- Luis Soravilla.- Prólogo de Javier Traité.- Dos tomos.- 19,90 € c/u.- Editorial Principal de los Libros.-403 págs.

Compartir este post
Repost0
21 marzo 2018 3 21 /03 /marzo /2018 08:57

Más cercana a Iris Murdoch o incluso a Doris Lesing  que a Virginia Woolf, quizá por razones cronológicas y socio  históricas, la novelista (17 novelas, más relatos cortos, guiones, obras de teatro y ensayos) Margaret Drabble (nacida en Inglaterra a finales de los años 30) se une a la pujante y combativa grey de féminas escritoras, a la que aporta un estilo irónico, perspicaz, con grandes dosis de humor y unos toques de lirismo, unas dotes de observación y de sarcasmo atemperado con la compasión, al mundo literario femenino de nuestros tiempos.

Precisamente ahora Impedimenta edita para solaz y divertimento de los lectores de todos los sexos la colección completa de los cuentos o relatos cortos de la Drabble en los que nos muestra a través del mismo número de mujeres, directa o indirectamente, las dificultades y problemas, los momentos de completud, las miserias y las grandezas de la condición femenina en un aquí y ahora que todos -o algunos- y todas (la mayoría) reconocemos.

No todos los relatos- escritos entre 1966 y el 2000-  ostentan el mismo nivel, aunque la media se sitúa a un nivel insólitamente alto. El tono combativo y reivindicativo es más notable en los relatos escritos entre los sesenta y los ochenta, después se atempera aunque sin dejar cierto sarcasmo del que ya hemos hablado (como si asistiéramos a un proceso madurativo paralelo entre la escritora y sus personajes). Precisamente en el relato que da título al volumen, se reconoce perfectamente una situación no muy lejana en la que la mujer triunfa en el medio laboral casi sin quererlo, recibe el rechazo del marido y se afana en cubrirlo todo, los hijos, el hogar, su trabajo, con la sonrisa puesta y el deterioro súbito de una enfermedad ninguneado hasta el final.

Drabble estaba "condenada" a ser escritora, siendo hija de padre novelista, su madre profesora y  su hermana, también novelista e historiadora (A.S. Byat, nada menos, autora de "Posesión" y "El cuarteto de Frederica"). En sus historias hay una notable  indagación psicológica y social de mujeres pertenecientes a todos los estratos sociales y culturales (aunque predominan las de clase media alta), esposas, amantes, viudas. Durante las vivencias e estas mujeres sorprende la admisión inteligente de las propias contradicciones de algunas, la agudeza de otras y la paciencia irónica de la mayoría en sus relaciones con los hombres. En "Las cuevas de Dios", una mujer que ha recibido el Nobel por sus investigaciones sobre el "gen de la vanidad" trata de pasar inadvertida y busca el anonimato y la soledad pero emprende como sin darse cuenta de sus propios motivos un periplo inmenso para reencontrarse con un hombre, su exmarido, al que cree haber renunciado.

El primero de los relatos "La Torre de Hasan", de una sinceridad y una sobriedad extremas recuerda mucho el "Chesil Beach" de Ian McEwan, aunque con un final , a diferencia del citado, luminoso, casi una epifanía para uno de los dos personajes del relato (precisamente un joven). También en el resto los temas son recurrentes, todo tiempo de sentimientos, el amor, la soledad, la tristeza o la desesperación o el humor más surrealista como en el relato "La residencia de la viuda", en el nos habla, por ejemplo, de "esa mirada franca, pero perpleja, propia de los caballeros rurales ingleses de finales del siglo XX asfixiados por las deudas".

Magníficos también los relatos "Una victoria pírrica", "Amantes fieles" o "Cruzando los Alpes". Quizá el más flojo , a mi parecer, sea precisamente el último del libro, "Rumbo al oeste", que empieza de una manera Melvilliana, "No me tenéis que imaginar hablándoos en primera persona. O hablo como Mary Mogg y es su historia la que contaré. Imaginad que soy Mary Mogg, una profesora que ya pasó el ecuador de la vida y se acerca lentamente a la jubilación". Luego la cosa no logra mantener el nivel de atención.

 Un dato histórico y honorífico: Drabble fue nombrada dama comendadora de la Orden del Imperio Británico en 1980. La Universidad de Cambridge le otorgó un doctorado honorario en 2006. En 2008, fue ascendida a Dama Comandante de la Orden del Imperio Británico.

En resumen: una excelente colección de relatos cortos femeninos que muestran de una forma real y a veces enternecedora las complejidades de la manera de ser de las mujeres de nuestros tiempos.

 

 

FICHA

"Un día en la vida de una mujer sonriente".- Margaret Drabble.- Impedimenta.- tRAD. Miguel Ros González.- pÁGS. 285.- ISBN: 9788416542796

Compartir este post
Repost0
17 marzo 2018 6 17 /03 /marzo /2018 10:53

Como nos informa del excelente prefacio escrito por M. Sibata y traducido por Francesc Gutiérrez, el Tratado de las cinco ruedas nos permite conocer uno de los grandes clásicos de la cultura japonesa. Para los practicantes de las artes marciales, el libro de Miyamoto Musashi (1584-1645), escrito en el siglo XVI es uno de los textos fundamentales del bushido, el camino del guerrero. En él radica la esencia espiritual y psicológica de las artes marciales y de la estrategia fundamental que respetando el principio de evitar en lo posible la violencia, se estructuran como una guía para el arte de vivir y actuar. No es raro encontrar en la mesa de los grandes ejecutivos de las agresivas empresas japonesas un ejemplar de este tratado mítico, que conserva una inmarchitable actualidad (como será evidente si el lector entra en sus páginas.

El bushido, como saben todos los aficionados es la llamada Vía de los samuráis. Su autor, Musashi era un excelente esgrimista y un guerrero activo que vivió en una de las épocas más agitadas del Japón medieval. Desde los trece años, comenzó su vida guerrera con una sucesión de combates que le convirtieron en uno de los campeones de la época. Con un giro vital muy  japonés, en la madurez se inclinó hacia la vida espiritual practicando la caligrafía, la pintura, la talla de estatuillas de Buddha, la ceremonia del té y la poesía. A los sesenta años escribió el Tratado de las cinco ruedas  a modo de resumen de su vida y experiencias, y dos años más tarde falleció.

Con el Kojiki sintoísta, los "Diálogos del sueño" budista y este tratado (todos publicados por José J. de Olañeta) se completa el trío de obras fundamentales que sustentan el espíritu japonés. En este pequeño volumen en tamaño y grande en importancia se nos informa de la vida de Musashi y su popularidad (el D'Artagnan de Dumas es una remedo ficticio de la figura japonesa real, llevada a numerosas novelas incluso en esta época). El título menciona la rueda como símbolo de la existencia que preconiza el Buda y refleja a los cinco elementos  (tierra, agua, fuego, viento y vacío), que representan la naturaleza entera. Sin embargo Musashi aconsejaba  "Hay que venerar al Buda y a las divinidades, pero no contar con ellos".

Su conjunto de reglas morales, prácticas y espirituales que escribió unos días antes de morir (pág.31) es un conjunto que sorprende por su inteligencia, estoicismo y autocontrol. Uno ve brillar en ellas muchas de las claves de la filosofía griega adaptadas a la forma de vida de los samuráis japoneses. Desde el "evitar los placeres del cuerpo", "ser imparcial en todo", "no quejarse nunca", "no ser codicioso", "no experimentar rencor nunca ni sobre los demás ni sobre uno mismo", "No tener preferencias ni buscar la comodidad", "no a las riquezas o a la codicia", "no abandonar nunca la VIa".

Librito apropiado para estudiantes de filosofía, hombres de negocio y ejecutivos, personas religiosas  o espirituales, luchadores de todo tipo, militares y artistas...abstenerse superficiales, triviales e ignorantes comodones.

FICHA

TRATADO DE LAS CINCO RUEDAS.- Miyamoto Musashi.-Trad. Frances Gutiérrez.-107 págs. José J.Olañeta editor. 9788497160025

Compartir este post
Repost0
15 marzo 2018 4 15 /03 /marzo /2018 09:59

Stephen Batchelor  es un erudito y practicante budista (él parece rechazar el apelativo de "maestro" algo que dice mucho en su favor) y está personalmente empeñado en demostrar que la práctica del budismo no es cosa de monjes absortos en la soledad y la meditación, sino una disciplina que puede compaginar perfectamente con nuestra época y la dinámica imparable de la sociedad postmoderna. Y no sólo eso, sino que se puede convertir en una práctica que nos ayude a sobrellevar el exceso de estrés que acarrea la vida trepidante del siglo XXI en las sociedades avanzadas. Para ello nos sugiere una visión filosófica, contemplativa y ética del budismo, adecuada a los quehaceres  cotidianos  que nos exige la sociedad y la cultura de nuestra época.

No se trata pues de ajustarnos a un concepto del "dharma" o de la enseñanza y percepción budista de la vida, como una religión estructurada y exigente, ritualista y limitada por unas coordenadas de comportamiento y actitudes más o menos rígidas. Batchelor nos sugiere un paseo conceptual por el budismo, no como un planteamiento dogmático de tipo metafísico o una propuesta mística de casi imposible realización, sino como una práctica sencilla y clara de carácter ético y fundamentalmente práctico y útil. La enseñanza básica que se desprende del clarificador libro de Batchelor, excelentemente traducido por Fernando Mora, es que el budismo debe ser considerado como una cultura del despertar en constante evolución. Y esa evolución dinámica le confiere la capacidad de presentar siempre y en todo momento histórico unas características que se amoldan a la cultura vigente en cada país, en una interacción creativa constante con los modos sociales y culturales en lo que se inserta.

Esa capacidad de "reinventarse" a tenor de las demandas ambientales, de amoldarse, (que no deja de ser una de las definiciones vigentes de la psicología cognitiva del término, "inteligencia"), es lo que da al budismo su eterno aspecto vital e inmarchitable. Quizá la esencia de la actitud honesta y heterodoxa de Batchelor sobre el budismo se refleje en una frase espigada al principio del libro (pág. 36) cuando dice: "Me inquieta...que los conversos occidentales al budismo, con unos antecedentes y una educación similares a la mía, adopten de forma acrítica creencias -como el karma o el renacimiento- que los budistas tradicionales dan por sentadas. Cualquier modalidad de budismo por la que abogue estará obligada a llevar la impronta de un enfoque escépticos y terrenal del dharma". Y más adelante añade: "No concibo un budismo que aspire a desterrar todo vestigio de religiosidad, que pretenda llegar a un dharma que sea poco más que un conjunto de técnicas de autoayuda que nos permitan operar con más serenidad o eficacia como agentes o clientes del consumismo capitalista".

Me recuerda la postura filosófica de Batchelor a la de la escuela clásica griega de Pirrón. Esa suspensión de juicio que era el sello distintivo de la filosofía escéptica. Como dice el autor, "suspender el juicio contradice el modo en que estamos condicionados a pensar y hablar". Partiendo de ese escepticismo Batchelor nos lleva eruditamente hasta los inicios del budismo, desde la legendaria figura de Mahanama el converso (primo de Gotama), pasando por el propio Buda y su cuádruple tarea basada en las tres preguntas clave  sobre el deleite de la vida, la tragedia de la vida y la emancipación de la vida. Después se cuestionará la figura o el símbolo del Buda Gotama ("¿no es más o menos real que el Quijote o Leopoldo Blom?-del Ulises de Joyce),  la esencia de la verdad en los textos budistas ("no es la noble verdad del sufrimiento lo que tenemos que entender, sino el sufrimiento en sí") . La vida de Sunakkhatta, el traidor a la figura de Gotama, trata de humanizar la figura el Buda que usa a Sunakkhatta como contrapunto retórico  de lo que no está enseñando. Quizá los capítulos más directos sobre los aspectos formales del budismo secular que nos propone Batchelor sea el 9 (Lo sublime cotidiano), cuando nos dice: "La meditación consiste en aceptar lo que le sucede a este organismo mientras contacta con su entorno en cada momento...el cultivo continuo de una sensibilidad, de una manera de atender a todos los aspectos de nuestra experiencia en el contexto de un marco de objetivos y valores éticos" (pág. 363). Y también el 11 (Una cultura del despertar) donde nos formula los diez puntos que definen  el tipo de espacio budista que preconiza. (pág. 497). Y, por fin, el epílogo, en el que el autor nos cuenta que a través de Megástenes que acompañaba a Alejandro en su conquista de la India, se estableció el vínculo filosófico que llevaría a la filosofía clásica griega al conocimiento e influencia de muchos de los preceptos budistas (un ejemplo sería sobre el escepticismo, quizá en el cinismo o el estoicismo helénico).

FICHA

DESPUÉS DEL BUDISMO.- Stephen Batchelor.- trad. Fernando Mora. Ed. Kairós.-553 págs.-20 euros.- ISBN 9788499885742

 

 

Compartir este post
Repost0
12 marzo 2018 1 12 /03 /marzo /2018 15:58

Edgard Allan Poe  es un gran maestro de la narrativa fantástica, de terror y de misterio. Un verdadero precursor de unos géneros literarios que tienen un importante peso en la literatura mundial. Empezando por la novela detectivesca (Arthur Conan Doyle, creador del inmortal Sherlock Holmes confesó más de una vez su deuda con Poe) este desdichado escritor roza la perfección en sus narraciones. El volumen que Alma pone en circulación, con una buena encuadernación, tipografía clara y una portada llamativa, adolece de un defecto (como los otros dos libros de esta editorial que he leído últimamente, Twain y Lovecraft ) fácilmente subsanable: la inclusión de unas páginas donde se presente y de noticia crítica del autor. Se me dirá que para eso está Internet. Es comprensible pero no suficiente. Hasta yo mismo me brindo a los de Alma para ofrecer unas páginas adecuadas de cada autor. ¿creen que eso encarecería estos libros? Lo dudo. Y el lector siempre lo agradecerá.

Pero, en fin, pasemos a comentar esta joya. Que lo es, no hay ninguna duda, incluso uno de los poetas e intelectuales más brillantes del siglo XIX francés, Charles Baudelaire, el autor de las gloriosas "Las flores del mal", le dedicó un trabajo de análisis literario de verdadera enjundia. Fue uno de los primeros en denunciar la "inmortal infamia" de un tal Rufus Griswold, albacea y traidor de su supuesto amigo Edgard Allan Poe, al que difamó de tal manera que logró convertir al pobre Poe en pasto de sensacionalismo y trató de hundir su obra (lo que logró durante algunos años) lo mismo que su persona. "He llegado al convencimiento de que Poe y su patria no estaban a la misma altura", se queja Baudelaire. El análisis de la vida y la obra del norteamericano que escribe el poeta francés, debería añadirse como prólogo genial a este libro.

Como prueba de su calidad, les voy a citar un extenso párrafo de ese estudio: "...lo que le permite conquistar la admiración de los lectores pensantes...es su amor a la belleza, su conocimiento de las condiciones armónicas de la belleza, su poesía profunda y dolorida muy bien trabajada, transparente y perfecta como una alhaja de cristal; su admirable estilo, puro y extravagante, tupido como las mallas de una armadura, complaciente y minucioso, en el que la más leve de las intenciones sirve para empujar suavemente al lector hacia el objetivo deseado y finalmente sobre todo por ese genio tan peculiar, por ese temperamento único que le permitió pintar y explicar de una manera impecable, impresionante, terrible, la excepción en el orden moral...Analiza lo que hay de más fugitivo, sopesa lo imponderable y describe, de esa manera minuciosa y científica cuyos efectos son terribles, todo lo imaginario que flota en torno al hombre nervioso y que le conduce a la perdición".

No les voy a decir más  de la obra y la vida de Poe, uno de los autores más "recurridos" como cantera literaria, poética, artística o cinematográfica. Como dijo otro escritor del mismo calibre, Conan Doyle (por su Sherlock Holmes), "Si todos lo que han aprovechado para sus obras escenas, situaciones o imágenes de Poe llevaran un simple ladrillo a su tumba, hoy tendría un monumento funerario mayor que la gran pirámide de Egipto".

En estas "Narraciones extraordinarias" que hoy comentamos, el lector encontrará maravillas literarias como "La caída de la Casa Usher", "Los asesinatos de la calle Morgue", "El escarabajo de oro" (que contiene un reto matemático que puede resolver el propio lector con un conocimiento básico de matemáticas), "La barrica de amontillado", "El pozo y el péndulo", "La máscara de la muerte roja", "Conversación con una momia", "La carta robada", "El caso del señor Valdemar", "El gato negro"...y otras 22 narraciones más. ¿Por qué cito estas en especial? Todas ellas tienen una o varias versiones cinematográficas y han inspirado medio centenar más. También se añaden cuatro poemas, entre ellos dos de la importancia de "El cuervo" y "Annabel Lee". De verdad, no se la pierdan.

FICHA

NARRACIONES EXTRAORDINARIAS.- Edgard ALLAN POE.- ilustraciones de John COULHART.- TRad. No consta.- Ed. Alma. Clásicos ilustrados.556 págs. ISBN 9788415618690

Compartir este post
Repost0
9 marzo 2018 5 09 /03 /marzo /2018 10:03

Leon Gozlan (1803-1866), es el autor de esta obrita que nos acerca al gran Balzac (1799 - 1850), desde un mirador privilegiado: el de la convivencia que este hombre (por cierto, dotado de un estilo narrativo de primera) disfrutó (o no) durante muchos años con el soberbio autor, como uno de sus amigos más íntimos. Gozlan (1803-1866) es autor de más de veinte novelas (entre ellas algunas muy conocidas hace años como "Arístides Froissart" y "El médico de Pecck"), libros de ensayo y obras dramáticas y obtuvo la Legión de honor en 1846, un año después que su biografiado, Honoré de Balzac (1799 - 1850).

El autor de varias obras maestras de la literatura, desde Eugenia Grandet al Padre Goriot, o Las ilusiones perdidas, eslabones todos de su "Comedia Humana", monumental intento inacabado de mostrar  la vida francesa a través de centenares de personajes con los que pretendió realizar un fresco gigantesco de su época,  en el que refleja las pasiones, la mediocridad, los intereses,  las pasiones de los hombres y las mujeres de su tiempo. Con sus enormes dotes de observación, su estilo irónico y minucioso, la mordacidad de su talante, Balzac (desmesurado en todos los aspectos de su vida, su obra y su persona) debía haber sido un ejemplar humano interesante, hiperbólico y, supongo, agotador. La visión que nos ofrece León Gozlan  de su Balzac “en zapatillas” es todo menos vaga e indefinida. Y es que el escritor se desborda de cualquier biografía que trata de limitar sus contornos. La de Gozlan no es propiamente una biografía sino una serie de momentos, chismes, eventos, conversaciones, encuentros y hostilidades, apuros y cotidianidades,  sucesivos y aleatorios que tratan de dibujar una figura inabarcable.

Balzac ocupó exactamente la primera mitad del siglo XIX, un periodo comparativamente muy breve si tenemos en cuenta el gigantesco corpus de su obra completa. Aún así, a pesar del éxito y de algunas épocas en las que ganó dinero a espuertas, Balzac vivió a salto de mata, endeudado por cantidades tan enormes como sus ganancias esporádicas, buscando el éxito y el reconocimiento social de una forma a menudo patética e inexplicable en un hombre de tanta valía.  Poniendo en marcha negocios surrealistas y absurdos, arruinándose, surgiendo de sus cenizas como un ave fénix de la literatura forzada. Se describía a sí mismo como un galeote, noche tras noche escribiendo amarrado al buró, durmiendo de día, sostenido por la mezcla particular de café que preparaba él mismo. Su sentido innato de la economía productiva, sólo en el sentido creativo, no en el financiero, le llevó a inventar "el reciclado" de personajes que abarcaba toda sus obras de ficción y que trataba de reunirlos bajo el título genérico de "La Comedia Humana".

La edición con la que he trabajado  fue un hallazgo descubierto en el Mercado dominical del libro en la calle Urgel de Barcelona. Está publicada por la Editorial Lara  a principios de los años cuarenta y, oh sorpresa, traducida por mi entrañable y añorado compañero de "La Vanguardia" José Casán Herrera  (en unos años en los que yo aún no había nacido). Sé que se puede encontrar una edición posterior de Editorial Planeta (emporio editorial que nació de la Editorial Lara)  por pocos euros. Y vale la pena leer este librito escrupulosamente bien escrito, en el que Leon Gozlan cumple con aquél aserto escéptico y mordaz que asegura que la mejor manera de conocer los defectos ocultos de una personalidad es preguntar sobre ella a un íntimo de ella, una vez desaparecida. Entre protestas de amistad y paciencia, Gozlan nos va brindando un retrato, seguramente bastante real, de una persona cuyas limitaciones sociales, payasadas, ingenuidades, excesos y abusos, son contemplados con condescendencia y "comprensión" por uno de sus mejores amigos, entre protestas y declaraciones de admiración por el trabajo que realiza. Aún así, el librito no tiene pérdida. Cualquier amante de la narrativa balzaquiana no se puede perder esta joyita.

Como escribe el propio Gozlan en su introducción: "...queremos conocer las casas que habitaba, su modo de ser y actuar en un mundo cuyo fango pisó antes de que sobre él se extendiera el resplandor de su fama; sus gustos, ya fuesen extraños, normales, vulgares o incluso ridículos; sus caprichos y sus grandes o pequeñas flaquezas"... y ya en la obra nos habla de su "desinterés" como arista: "...en el instante mismo que se le ocurría una idea, esta idea se transformaba en operación financiera", de sus pretensiones arquitectónicas diseñando una casa en la que se olvidó de poner escaleras, de su ingenuo y codicioso "cuento de la lechera" en torno a una gigantesca árbol comprado al Ayuntamiento, de su desinterés por cualquier otro escritor que no fuera él, incluido Victor Hugo, de sus intentos de montar una revista literaria o de sus fracasos en el Teatro, todo traducido en locas esperanzas económicas que  fracasaban sin remedio, o la descripción de la persona misma y sus "pasos torpes y rápidos a un tiempo que era característico  de sus andares de elefante"...rodeándolo todo de un "compañerismo" profesional laudatorio y paciente como si hablara de las travesuras de un niño. Recordando la frase de Balzac: "en todo hombre de genio  hay un niño". Y en todo "amigo de novelista" hay una irreprimible sed de mostrar  lo infundado que es el éxito de su amigo desaparecido. Y más cuando ha sido un genio que no valoraba a nadie más que a él mismo.

FICHA

BALZAC EN ZAPATILLAS.-Leon Gozlan.- Trad. José Casan.- Editorial Lara. 269 págs.

 

 

Compartir este post
Repost0
7 marzo 2018 3 07 /03 /marzo /2018 18:45

 

Roser Amills es del tipo de narradora que parece haber sido amamantada por los dioses más populares, los manes hogareños, que alimentan a muchas mujeres -y hombres-  con una cálida y reconfortante prosa algo sentimental. Un discurso que parece impregnado de (buenos) sentimientos, no muy preciso y anclado en los gustos emocionales de buena parte de nuestra sociedad. Un prosa de estilo sencillo, factual y poco especulativo pero que deja una sensación agradable en el lector sin pretensiones, que se emociona cuando descubre que Walter Benjamin tiene "una niebla gigante en las pupilas" - en el momento decisivo sentimentalmente en que los protagonistas se conocen- o que tenía "manos torpes de intelectual europeo".

Roser Amills, en su legítima actitud de defensa feminista ha escogido la historia sentimental, tortuosa y frustrada, condenada al desastre (no sólo por la personalidad divergente de los protagonistas, sino por el momento histórico convulso en que ambos viven) y de ahí lo de "amor de dirección única") entre la directora de teatro "vanguardista", la letona Asja Lecis y uno de los intelectuales más profundos de la filosofía, la sociología y el análisis crítico de la primera mitad del siglo XX, el alemán Walter Benjamin, cuya tumba visité hace poco como homenaje a su memoria en el cementerio bellísimo de Portbou.  Evidentemente la historia de esos amores contrariados están novelados, más o menos es el producto de ficción de la romántica sensibilidad imaginativa de la autora sobre  una serie de hechos documentados persistentemente. Teniendo en cuenta este detalle esencial, Roser ha hilvanado una historia romántica al servicio de la figura exaltada y brillante de Asja. Benjamin es parte del entramado humano de esta ficción, sin ahondar en su figura, su pensamiento, sus contradicciones y su valor intelectual. El presunto desaire que Scholem y Adorno hicieron a la figura de Asja y su importancia en la vida y obra de Benjamin, me parece un poco exagerado y poco realista: es como si se protestara de que Platón casi ignora la figura de la mujer de Sócrates, Xantipa, y dedica casi toda su obra a glosar a su maestro. Y la comparación con Yoko Ono y su supuesta labor de separar a  los Beatles como reflejo especular de " lo que creen"  los amigos de Walter sobre la influencia de  Asja sobre él...digamos que es pintoresco. Sería muy interesante que Roser hiciera algo parecido a esta novela -me refiero al tratamiento, no al argumento- con la relación trágica entre Mariano José de Larra y su amante Dolores Armijo, que acabó con el suicidio "romántico" del primero..  

Pero bueno, tanto la trayectoria personal como sentimental de Asja Lacis, están emocionadamente descritas por Amills, que incide especialmente en las contradicciones y convicciones sexuales y sentimentales de la interesante artista. Sin dejar de apuntar detalles sobre la azarosa existencia de esta joven intelectual sometida a los vaivenes peligrosos del comunismo en la Unión Soviética, su estancia en los gulags de la época, la dictatorial amenaza de la KGB y la manipulación política que Stalin convirtió en una de los más atroces regímenes de terror puro y simple.

FICHA

ASJA. AMOR DE DIRECCIÓN ÚNICA.- Roser Amills.- Ed. Comanegra. 304 págs. 18 euros.
ISBN: 9788417188023
 

 

 

 

 

 

Compartir este post
Repost0
4 marzo 2018 7 04 /03 /marzo /2018 10:51

       

Un joven amigo viene a verme. Está nervioso y con una expresión triste y ensimismada en el rostro. "Sólo sobrevivo. El trabajo es brutal y no le encuentro sabor a la vida. Todo se reduce a lo más simple y banal: el trabajo sin gusto, cansancio físico y una tristeza sin fondo". Hablamos sobre otras dimensiones del ser humano. La diferencia entre el ser y el tener (y el "tener que..."). "No veo salida a mi vida", me contesta. Le recomiendo un viejo libro de Thich Nhat Hanh, un monje vietnamita, una especie de hombre espiritual con fuertes dosis de poeta y de erudito, agudezas de psicólogo e intuiciones de consejero social. Sus obras son conocidas en todo el mundo y tiene una inmensa red de seguidores, manteniendo no obstante una humildad y sencillez en el trato y una vida estoica, generosa y desinteresada hacia los demás. Una de las bases psicofísicas de su enseñanza es la aplicación diaria de la atención, hasta convertirla en una atención constante y plena al aquí y el ahora. En los años sesenta, durante su estancia en París, escribió el libro “Vietnam, el loto de un mar de fuego” , donde abogaba por la paz definitiva en su país y causó un revuelo mundial aunque también el rechazo de las autoridades vietnamitas (de los dos bandos). El presente ensayo es uno de los más antiguos de este monje y  ha sido reeditado en numerosas ocasiones. Tiene la forma de un ramillete de cartas dirigidas a amigos del monje. El estilo epistolar es sumamente sencillo, preciso y alegre. Y las enseñanzas que se desprenden son comprensibles y fáciles de entender e implementar.

La "atención mental alerta"  es una de las claves que sugiero a mi amigo y le muestro en el pequeño libro del monje vietnamita las técnicas y sistemas que nos acercan a ese ideal que enriquece la vida interior y dota a la mente de herramientas para lograr lucidez, fuerza y potencia en nuestras actividades vitales. Empezando por valorar la vida vulgar y cotidiana hasta un punto en que todo acaba convirtiéndose en un descubrimiento pleno de posibilidades. El aplicar el "método de atención"  a cada acto o evento al que atiendes, incluso los más banales, como lavar los platos, por ejemplo, empiezas a descubrir algo sorprendente y maravilloso: la riqueza inagotable del momento único en el que vives que da color y sabor a todo lo que tocas, miras o haces. Para ello, tienes que vigilar también tu respiración, calmarla cuando se agita, hacer respiraciones profundas cuando debes afrontar algo que te inquieta, ser consciente de ella en los momentos en que tu mente "se va por las nubes" y volver al momento presente.

Thich nos dice "Deja todo de lado excepto tu propia respiración y entonces deja que surja la  media sonrisa". Y repite el ejemplo de fregar los platos como espejo de cualquier otra actividad que emprendemos y que no nos parece agradable o instructiva: mientras se friegan los platos uno debe estar solamente fregando los platos, lo cual quiere decir que mientras se hace eso uno debe estar completamente atento al hecho de que se está fregando". Y añade: "Si mientras lavamos los platos, estamos pensando en otras cosas que nos gustaría estar haciendo...estamos malgastando la acción y no estamos realmente vivos mientras lo estamos haciendo, somos incapaces de apreciar el milagro de la vida...de hecho estamos absortos en el futuro (lo que "hay que hacer") y seremos incapaces de vivir ni un solo momento de nuestra vida". Aplíquese el ejemplo a cualquier otra actividad que no nos gusta y que solemos hacer con el "piloto automático" puesto y con creciente mal humor. Como él dice: "trabajar solo es una parte de la vida y el trabajo es vida solo si se realiza con atención".

Nuestro autor nos enseña a encontrar tiempo para practicar la atención mental (sin práctica constante no se logra nada) y técnicas simples y sencillas para la toma de conciencia DE LA RESPIRACIÓN Y LA PRÁCTICA DE LA ATENCIÓN MENTAL (que nos libra del descuido y la dispersión y hace posible el milagro de aprender a vivir cada minuto de nuestra vida. Y asegura: "Si uno está o no vivo depende de si está o no atento." Como corolario, Thich añade los "Treinta ejercicios para practicar la atención mental". No comento más, léanlo y si quieren descubrir que es posible tener una vida plena, PRACTIQUEN.

FICHA

CÓMO LOGRAR EL MILAGRO DE VIVIR DESPIERTO.- Thich Nhat Hanh.-Nº de páginas: 128 págs.Editorial: JAGUAR.- ISBN: 9788415116622

Compartir este post
Repost0
3 marzo 2018 6 03 /03 /marzo /2018 10:05

Que un naturalista de campo y un escritor poeta se unan para patearse unos lugares con encanto puede ser, y de hecho lo es en esta ocasión, una oportunidad para disfrutar por anticipado de la "magia" de algunos lugares de nuestra tierra aragonesa y para sembrar semillas de excursiones en la agenda deportivo-cultural que tantos tenemos abierta como una forma de vida placentera, de la "vida buena" que preconizaban los antiguos filósofos y que, siempre, está relacionada con el amor y el respeto a la Naturaleza (a la que pertenecemos de una forma mucho más esencial de lo que la mayoría de las personas cree). Y no hace falta ser un poeta (como el admirado Antón Castro, gallego de profundas vetas aragonesas) ni tampoco un naturalista como Viñuales (mi envidiado-en positivo- autor de libros semejantes a los que comencé a escribir hace muchos años y nunca me decidí a publicar), para sentirse subyugado por los paseos que nos propone esta pareja de amigos.

En total son treinta los lugares propuestos, enriquecidos con sendas excursiones bien delineadas para senderistas de grado medio o incluso principiantes o poco duchos en caminatas. Nueve lugares en Zaragoza, trece en Huesca y ocho en Teruel. En cada uno de ellos los autores se han esforzado en encontrar el "punto mágico" o misterioso que avalan las leyendas de la localidad de que se trate. Y no sólo se ocupa de lugares más o menos remotos o de una manifiesta ruralidad, también recurre a poblaciones y ciudades en algunos de cuyos parajes se nos muestran esa pizca picante de leyenda o misterio que aliña el libro como Daroca, Teruel o Zaragoza) . Y además, Cuevas en los Monegros,  ruta de piedras mágicas de la Carrodilla, algo de Pirineos o el Moncayo (monte rodeado de leyendas como sabe todo buen aragonés), el dragón de Bronchales  astuto degustador de los pechos femeninos lactantes), Belchite y sus psicofonías, el santuario de la Estrella, la Basa de la Mora de Chistau, la cueva del Tesoro de Alcaine o la afrodisíaca piedra del Sapo de Alcalé de la Selva,  y muchos más lugares con encanto bien fotografiados y cartografiados por Viñuales.

En el terreno  de las leyendas antropomórficas o de monstruos, uno queda doblemente encantado  con el siluro fantástico de Maidevera, la oscura Doña Blanca de Albarracín, la niña de las nieves de Benasque o el hombre-choto de la peña Canciás  o el gigante de Arguís (en las que la pluma certera y algo lírica de Castro deja su impronta particular), sin olvidar a los tópicos fantasmas de caserones y castillos que forman parte del acervo legendario de los pueblos.

En resumen, además de ser un libro hermoso, es una invitación en toda regla a nuestros sentidos, sensibilidad e inteligencia y una sugerencia para caminar por sus senderos, enriqueciéndose al mismo tiempo. 

FICHA

Aragón, excursiones a lugares mágicos.- Antón Castro y Eduardo Viñuales.- Sua Edzioak.- 175 págs.ISBN 9788482166575

 

 

 

 

 

 

Compartir este post
Repost0

Présentation

  • : El blog de diariodemimochila.over-blog.es
  • : Ventana abierta al mundo de la cultura en general, de los libros en particular, mas un poco de filosofía, otra pizca de psicología y psicoanálisis, unas notas de cine o teatro y, para desengrasar, rutas senderistas y subidas montañeras.
  • Contacto

Recherche

Liens