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29 septiembre 2015 2 29 /09 /septiembre /2015 08:53
El mar interior

Philip Hoare pertenece a esa estirpe de escritores aventureros y eruditos que Inglaterra regala al mundo, desde T.E. Lawrence a Patrick Leigh Fermor, pasando por Lawrence Durrell o Robert Louis Stevenson. Cantante y musico punk en los setenta, comenzó a publicar libros en los noventa, biografías o analisis de autores como Noel Coward o Wilde, libros de historia o sobre lugares insólitos. Viajero impenitente y biólogo de vocación, Hoare despegó en su faceta de escritor de culto con el libro "Leviatán o la ballena", en el 2010, que mereció la crítica entusiasta de un buen grupo de exquisitos de la literatura y hace unos meses, también bajo el sello de "Ático de los libros", nos ofreció "El mar interior" donde insiste en un tipo de libro inclasificable que oscila entre los géneros de la autobiografía, el libro de viajes y aventuras o el ensayo científico. En este caso Philipp nos muestra su amorosa erudición sobre determinados animales, desde los marinos, ballenas y delfines o focas, hasta los pájaros, con una formidable descripción de los cuervos o referencias a escritores como Alfred Tennysson, fotógrafas míticas como Julia Margert Cameron o fascinantes antepasados del escritor, todos arrullados por los "gemidos del vagabundo mar" que es el auténtico protagonista de este libro peculiar y fascinante. Pero no es una admiración de erudito o científico, sino de hombre de acción. Hoare busca la comunión entre su cuerpo y el mar, continuamente, de forma cotidiana y alborozada. Si nos habla de las ballenas es porque ha buceado entre ellas, porque ha nadado entre delfines, porque busca continuamente el contacto con esos animales que admira y respeta, sin importarle el tiempo, ni la temperatura o el peligro. Sus ensoñaciones casi oníricas del mar, las costas, el agua cristalina, las olas furiosas siempre creándose a sí mismas, recuerdan un poco las paradojas de Chesterton y las arrobadas descripciones de otro Durrell, no Lawrence, sino su hermano Gerald, biólogo entusiasta que une a su amor por el mundo animal un humor sutil. Ese entusiasmo es que brilla con luz propia en las páginas de Hoare, que incluso nos asegura que "el mar nos da sustento y nos amenaza, pero también es nuestro lugar de origen" (pag.57) y nos recuerda las teorías de Callum Roberts, Desmond Morris y Elaine Morgan que sostienen que somos "simios acuáticos" y que estando formados por un 50% de agua, "todos tenemos nuestro mar interior" y estamos más dotados para la natación y el buceo que para las carreras o el volar. Sin solución de continuidad, ese amor acuático impregna las historias que se van desarrollando de forma aparentemente espontánea sobre inmersiones y viajes en las Azores, Sri Lanka o Nueva Zelanda, sin olvidar las aguas de su país. Y de vez en cuando, de forma inesperada, su foco de atención deja de ser marino para ocuparse, como dijimos, de los cuervos o del tilacín o Tigre de Tasmania, dejando entrever una dura y dolorida crítica a la actuación depredadora humana respecto a especies que se han extinguido o están en peligro de ello. Las observaciones y juicios de Hoare toman a menudo un sesgo poético o reflexivo de enorme calado. Aún me hace reflexionar el comentario metafísico con el que acaba uno de sus capítulos; "Nuestro primer temor es el abandono; nuestro último miedo también. Todos dejamos nuestro hogar para encontrarlo y corremos el riesgo de perdernos para siempre" (pag.67). Pero la enseñanza implícita en "El mar interior" no nos habla de pérdida sino de hallazgo. El de un hogar difícil y variable pero cuya belleza y pertenencia es indiscutible: el mundo en que vivimos, que exige respeto y ofrece gratificaciones vitales sin cesar. Amenizado con dibujos y fotografías, el libro de Hoare es un placer y un reto. No sólo nos informa y atrae nuestra curiosidad e interés, también nos alecciona y nos reclama amor y respeto a la naturaleza. A través de sus "mares" diversos, el suburbano, el del sur, el del vagabundo, el interior, Hoare despliega una prosa austera pero brillante y unos conocimientos enclopédicos pero mostrados con la gracia y el encanto de un prestidigitador, y lo hace de tal manera que uno comprende que se trata de un convencido, de un fanático amante de la vida natural y su defensa a ultranza. Y acaba: "Mi cuaderno de notas descansa en la mesita de noche de mi habitación. Allí está todo, invertido entre sus páginas: las postales y las hojas secas y los recibos que guardo, los pedazos de piel de ballena, los esbozos de plantas y animales desconocidos. En ausencia de todo lo demás, esto es mi hogar, mi vida entre espirales y tapas de cartón negro, el ancla que suelto en los mares por los que navego...Es hora de volver a casa "(pag 308).

FICHA

EL MAR INTERIOR.-Philip Hoare.-Traducción Joan Eloy Roca.-Ed. Ático de los Libros.333 pags .

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15 septiembre 2015 2 15 /09 /septiembre /2015 09:08
Whisna, el jardín de las luces

La pereza del reseñador de solapas de la editorial ha colocado alegremente al tal Kaplan ( en realidad un pseudónimo de origen cinematográfico, ver Hitchcock, de Juan José Flores) en la estela victoriana e imperial de Kipling. Mal hecho. No hay absolutamente nada de la vivaz y jugosa prosa del maestro ingles en esta fábula orientalista que bebe en las fuentes del budismo y se nutre más del amor a las metáforas espirituales de un Herman Hesse, por ejemplo. Tanto en "Sidharta" como en el "Juego de los abalorios" o en "Narciso y Goldmundo", el amigo Flores, que comparte nombre y apellido con un presidente de Ecuador, ha encontrado seguramente inspiración para su texto, adornándolo con pinceladas poéticas a lo Tagore.

Se trata de un "bildungroman", un relato de iniciación espiritual y de crecimiento personal en el que el misterio, los animales totémicos dotados de voz e inteligencia, la fuerza misteriosa que nos evoca los relatos de Don Juan de Castaneda, la evocación del mundo de los sueños y la realización, son ofrecidos de manera simple pero con vocación demasiado trascendente. Con unos diálogos de cierta pretenciosidad y tan naturales como un decorado teatral, estilo que suele utilizarse en este tipo de relatos. Un viaje iniciático que nos lleva a ese lugar secreto de la selva, un lugar "apacible, en este templo olvidado, en el amable jardín como de otro mundo que constituye su corazón mismo, parece ser posible la paz permanente entre los que se oponen, para suspender las leyes que fiera de aquí son casi inamovibles" (pág.106). Un viaje lleno de "enseñanzas", dificultades o obstáculos a superar. Para terminar el escaso centenar de páginas con un dictatum wagneriano: "Mantened el esplendor del jardin de las luces, y viva la llama de nuestros deseos, ahondad en el silencio del que toda vuestra sabiduría surge". Silencio, pues.

FICHA

Whisna, el jardín de las luces.-J.D. Kaplan.- Ed. Obelisco.-119 págs. 9 euros.

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13 septiembre 2015 7 13 /09 /septiembre /2015 08:29
MEMORIAS DE MARY WATSON

Deliciosa novela del académico francés Jean Dutourd (murió en 2011 a los 91 años) donde rescata a los personajes de Conan Doyle, Sherlock Holmes, el doctor Watson y la que acabaría siendo la esposa del doctor, Mary, para tejer con ellos la trama de su libro. La protagonista y narradora es Mary Morstan, que trabaja de señorita de compañía con una acaudalada dama, Mrs. Forrester (que había sido amante de Napoleón III) y que se codeaba con el "tout París" ,lo que le permitirá al ingenioso Dutourd meter a personajes reales como Oscar Wilde, los poetas Verlaine y Mallarmé que se codean con otro personaje de la saga Holmes, y no cualquiera, el profesor Moriarty.

La inteligente y observadora Mary nos describe con habilidad su vida, su horfandad prematura, sus años de internado y la desaparición misteriosa de su padre, el capitán Morstan, implicado en el robo de un gran tesoro hindú en Agra. Usando con maestría las técnicas de Conan Doyle, Dutourd nos describe las actividades de Holmes, los detalles del caso del tesoro hindú, sus reflexiones y la aparición de Watson del que la narradora, Mary, se enamora de inmediato, siendo correspondida con pasión contenida y modales victorianos. Los encuentros de los personajes ficticios con los reales están maravillosamente bien descritos y uno reconoce sin demasiada dificultad el ingenio y la ironía de Wilde.

Nuestro autor se permite ciertas licencias con las historias de los personajes de Doyle, como la infancia y juventud de Moriarty, Holmes y Watson, destacando como es justo la "maestría narrativa" del doctor y jugando en la última página con una broma genial: Wilde le propone a Watson que los libros que deberá escribir sobre Sherlock, los firme con pseudónimo: Arthur Gordon Doyle.

FICHA

MEMORIAS DE MARY WATSON.- Jean Dutourd.- Ed. Noguer. 252 págs.

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12 septiembre 2015 6 12 /09 /septiembre /2015 14:08
EN LUGAR SEGURO

Novela del escritor norteamericano Wallace Stegner (1909-1993), que entra por derecho propio en la categoría de excelencia o de "descubrimiento" de una voz lúcida y magistral en el territorio de la narrativa de ficción (al menos en lo que a este crítico concierne). Editado por "Libros del Asteroide" y con una lúcida advertencia para lectores del escritor Ricardo Menéndez Salmón, la novela, con una cuidada traducción de Fernando González, se inscribe dentro del género intimista y sentimental --llamaríamos mejor emocional-- del fuste de un Scott FitzGerald y con la estoica seriedad hacia sentimientos y emociones de Hemingway o Faulkner, la frescura y espontaneidad narrativa de Henry Miller o la fecundidad psicológica en la descripción de caracteres y relaciones entre sexos de un Henry James.

Fue publicada en inglés en 1987 y cuando su autor contaba con 78 años de edad lo cual es una clave necesaria para comprender la enorme madurez del análisis que se nos ofrece de la amistad entre dos jóvenes parejas que se extiende a través de decenas de años y muchas vicisitudes de todo signo que van afectando no sólo a las parejas y cada uno de sus miembros hasta las que van cambiando el destino de una nación joven y llena de vigor. Ya desde la frase inicial: "Voy flotando hacia arriba en medio de una confusión de sueños y memoria...", hasta la que cierra el libro, 378 págs. después de alucinada lectura, "Pero ahora veo la figura, como con polvo de oro a la luz de la luna, que avanza firme...se ve borrosa, la sombra se enreda entre sus pies, pero avanza sin pausas..." nos resume la rememoración literaria del pasado, como un Proust que nos narra la épica historia interior de cuatro personas cuyo reencuentro en la última madurez, dan sentido al título de la novela, ya que esa amistad repleta de sentimientos dentro de la polaridad de lo humano es sin duda el "lugar seguro" psicológico y vivencial que toda persona ansía y rara vez logra disfrutar.

Al contrario que Proust, la rememoración de Wallace sobre las vidas y relaciones entre una pareja rica del Este y una pareja pobre del oeste traspone -sin menoscabo- la línea de lo íntimo con el enfoque -muy norteamericano- de una vocación de servicio al progreso del país y de la sociedad, una vocación de cambio que se justifica en principio por los años en que comienza la narración, la época de la Depresión, y de mejora dentro del cuadro argumental, el escenario básico donde se desarrolla la novela, el medio ambiente académico universitario. En cierta forma es el enriquecimiento de un tópico literario que supo hacer arte la pluma de Chejov: la reunión de un grupo de personas en torno a la muerte de uno de los miembros del clan, Charity Lang. Bajo la firme y poética advocación del narrador, Larry Morgan, más de cuarenta años de esa vida son evocados y resumidos en esa reunión de personas que han sido tocadas por el amor y ahora se reencuentran en el territorio hermoso y nostálgico de la ternura y el respeto.

Gran novela, vive Dios.

FICHA

EN LUGAR SEGURO.- Wallace Stegner.- Libros del Asteroide. Trad. de Fernando González.- 378 págs.-21,95 euros.

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31 agosto 2015 1 31 /08 /agosto /2015 09:17
EL GOZO INTELECTUAL

Jorge Wagensberg es un epicúreo en el sentido prístino de la palabra (no en el difamante que le dieron Platon y los Padres de la Iglesia), lo cual quedó bien claro en las memorias que publicó recientemente y que reseñamos hace unos días. Por tanto no me sorprende que categorice de "gozo", a la altura -o bajuras según como se mire-- de los llamados placeres sensuales, el hecho magnífico que la búsqueda, arrobo, empleo y disfrute del conocimiento, de ese arte excelso que es buscar la esencia de los que Es en todos los campos y disciplinas que implican el saber. Para los que transitamos por ese infinito bosque del conocimiento, asumiendo de entrada que no sabemos nada, los modestos e ínfimos "eureka !!!" de "descubrir" la razón de algo ronda, sin lugar a dudas, por el jardín de una sensualidad no por distinta menos real y, a menudo, más gratificante incluso. Para todos los que formamos esa nada desfalleciente legión o hermandad, el ensayo de Wagensberg, es tierra conocida u anhelada..

Doctor en física, fundador del museo de la ciencia de la Fundación La Caixa rebautizado como "Cosmocaixa" de Barcelona, J.W. es, sin duda, un referente mundial --que nos perdone su divertida inmodestia juguetona-- en lo que a museos de la ciencia y ensayos de divulgación, en ambos se cruza la veta del pedagogo pertinaz que es, se refiere. Eso, sin minusvalorar su vertiente de contumaz viajero, lector atento y hombre de pluma entretenido y capaz...
Nos ofrece un análisis imaginativo y estructuralmente certero de lo que integra el gozo intelectual, el estímulo que nos lleva a buscar, la conversación --el diálogo socrático- y la comprensión, en un juego donde todo es "paideia", término griego que engloba la formación, la educación y el descubrimiento intelectual, a través de la pregunta como instrumento del saber. A partir de un comienzo exegético, J.W. entra como un caballo desbocado en la filosofía de la ciencia para ilustrar su concepto ilustrado de lo que debería ser la enseñanza, entre la diversión y el asombro, transitando por sendas de sentido común y pragmatismo pedagógico que debería tener una lectura poco menos que obligatoria en la clase política que, injustamente, detenta en España el poder en ese ámbito de la enseñanza. Otro gallo nos cantaría en este país que logra la hazaña de ir cambiando planes de estudio en progresión incesante hacia la ineficacia y la estupidez.

Divertida y justa la crítica que hace a la teoría del pensador Steiner sobre "la tristeza" del pensar,
duda e incertidumbre en el ejercicio de activar las neuronas y todo lo que implica de esfuerzo y a veces de saltos al vacío, pero irremediablemente necesario, esencial, para el desarrollo humano.
Luego el gozo de leer este libro es gratificado con 63 pintorescas historias, entre la boutade y el humor, la poesía y la profundidad, las experiencias personales y el ánimo, siempre juguetón de un científico dotado de sentido del humor y libertad, de humildad y una juguetona conciencia de la lucidez de su propia inteligencia. Una curiosidad activa, infatigable por todo lo que suena a ciencia, una curiosidad que, desde los presocráticos griegos, ha impulsado el sentido científico de la vida. Quizá un poco superficial y anecdótico a veces, el libro se lee con interés y diversión.

FICHA:

EL GOZO INTELECTUAL. Teoría y práctica sobre la inteligibilidad y la belleza", Jorge Wagensberg, Tusquets Editores, 258 páginas,

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29 agosto 2015 6 29 /08 /agosto /2015 15:23
PENSIÓN LEONARDO

Sensible novela sobre los avatares familiares e íntimos de una niña inteligente de doce años en la Barcelona, Poble Sec, de los años sesenta. Rosa Ribas, a la que conocía por su pertenencia al tándem formado por ella y Sabine Hoffman, cuyas dos novelas del género negro, Don de lenguas y El gran frío, son excelentes. A ellas hay que añadir una serie de novelas negras basadas en los casos de una inspectora hispano-alemana Cornelia Weber-Tejedor, que ha convertido al tándem femenino en un buen referente literario en el resto de Europa. La Ribas hace esta vez una incursión literaria en solitario. El resultado me ha conmovido, por la presencia de personajes bastante complejos e interesantes, lejos de los planos estereotipos habituales en este tipo de novelas vivenciales, sobre todo cuando la narradora es una adolescente.

Los misterios, contradicciones, problemas, descubrimientos, secretos, ocultaciones, alegrías básicas, inocencias y pequeñas -o grandes- maldades que jalonan el camino iniciático de las personas en su niñez , adolescencia y primera juventud (sobre todo si, como en este caso, se trata de una niña particularmente sensible, observadora e inteligente) se elevan a la enésima potencia cuando el medio ambiente del protagonista coincide con un tiempo de desconsuelo, miedo, fracaso, miseria y angustia, como aún en los sesenta, fueron aquellos años en Cataluña para aquellos que "perdieron la guerra".

La pensión que regentan los padres de Lali, la protagonista, en la calle Magallanes del Poble Sec es un muestrario auténtico del desarraigo, el desafío y la pertinaz lucha por un futuro mejor de un heterogéneo grupo continuamente cambiante de hombres que llegan a Barcelona, procedentes de pueblos de toda España, con sus sueños y sus frustraciones a cuestas. Se nota el hálito personal, de vivencia íntima --aunque la autora no deja de repetir que no se trata de una novela autobiográfica--, que destilan las páginas de "Pensión Leonardo", un cierto tono a autenticidad. Bien documentada en la época que se desarrolla --virtud que parece ser sello de la casa Ribas-Hoffman-- con los roncos claro oscuros de una situación política y policial que los jóvenes de hoy mismo deben considerar poco menos que inventados.

Nota bene: Logrado el efecto coral de las mutilaciones físicas de los personajes del padre (tuerto), el camarero Peret (manco) o Luciano el encargado del bar (cojo) considerados como un símbolo del resultado de aquella guerra bárbara e incivil que extiende sus negras alas por en espacio novelesco de la Pensión.

FICHA

PENSIÓN LEONARDO.- Rosa Ribas.-Ed. Siruela.- 350 págs.

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26 agosto 2015 3 26 /08 /agosto /2015 13:08
En un metro de bosque

Hace unos años me sorprendió la banal pero sugestiva invención literaria del escritor norteamericano Paul Auster que imaginó en su novela-película "Smoking" un personaje que se dedicó durante años a fotografiar cada día la esquina neoyorquina donde estaba enclavado su negocio de venta de tabaco. ¿Qué diría usted de un hombre se sienta cada día durante un año en la misma piedra del mismo bosque, no sólo en lo más crudo del crudo invierno, en la primavera y el otoño ventosos y lluviosos o en la canícula con calores a menudo excesivos, observando con ojos perspicaces de naturalista, en ocasiones con ojos de poeta, en otras con mirada inquisitiva de periodista de sucesos, una especie de Sherlock Holmes con lupa incluida, si dejar de observar un metro cuadrado de bosque, siempre el mismo? Sin asomo de patología alguna, una labor científica tan acreditada en la historia de la ciencia, como que precisamente ella nació de esa mirada de los antiguos griegos o caldeos o babilonios o egipcios.

El biólogo norteamericano David George Haskell ha escrito sus experiencias de un año de observación (sin intervención personal alguna en el ámbito observado) asistiendo a acontecimientos increíbles. Un año entre cantos y trinos de pájaros, observando la caída de las hojas y el surgir de plantas, hierbes y brotes arbóreos, siguiendo el trayecto de las hormigas y las libélulas. En un metro cuadrado de bosque está el mundo entero, como decía el poema de William Blake (ver un mundo en un grano de arena y el infinito en la palma de la mano), lo que convierte a este libro en un regalo original, apasionante e instructivo. Para un caminante como yo, me ha estimulado a cambiar mi mirada durante mis paseos y excursiones. Y el resultado es fascinante y provocativo, incluso espiritual y algo místico (desde el punto de vista taoísta o zen).

No hay nada de particular en esa localización precisa de un metro cuadrado de bosque. La ha elegido porque está al pie de la roca sobre la que el hombre se sienta a observar, o se arrodilla o se tiende cuan largo es para ver mejor lo que sucede. Y suceden muchas cosas, increíblemente variadas y algunas dramáticas y otras cómicas. Lleva una lupa de bolsillo, un cuaderno y un lápiz. Se mantiene todo al margen que le es posible y llama a ese lugar su mandala ( se trata de una tradición budista en la que se construye es un círculo de arena en el que está contenido simbólicamente el universo. Los monjes le dan forma, trazando dibujos abstractos con arenas de diferentes colores, con un centro al que confluyen todas las formas y que parece girar incesantemente sobre sí mismo. Haskell no es un monje sino un profesor de biología en una universidad de Tennessee, que busca una forma semejante de meditación científica al estilo de los maestros taoístas o del gran poeta del retiro mundano,Thoreau. Aplica un método de observación empírica al estilo de Heráclito o Demócrito, ciñéndose a los límites de un metro cuadrado de bosque, donde se desarrolla la vida orgánica del suelo, desde los insectos, las hojas de los árboles, pájaros, gusanos, líquenes, ardillas, la luz del sol, las sombras, el viento, la lluvia, la nieve. Y todo ello sin olvidarse de narrarnos el impacto emocional que ese hábito científico y filosófico va produciendo en él mismo. Entre diario íntimo y ensayo divulgativo. Como una guía práctica y cuaderno de ejercicios espirituales en donde se llega a la glorificación de lo obvio, de lo invisible que es aquello que siempre tenemos delante y no sabemos ver ni calibrar.

Microorganismos infatigables van transformando en abono durante el otoño y el invierno las plantas y las hojas que crecieron durante la primavera y los excrementos y los cadáveres de todos los animales que se nutrieron de ellas. Los ejemplos de la fertilidad, crueldad inconsciente e imaginación tortuosa de los animales diminutos que observa nuestro meditador científico, recuerdan la fuente de funciones tan horripilantes como el depredador que se introduce en un organismo vivo para creer y luego, tras matar a su huésped, alimentarse con otros seres vivos (¿recuerdan "El octavo pasajero", el Alien de tantas películas de horror?). Y junto a ese horror, la maravilla de la naturaleza al alcance de la lupa y la sensibilidad poética de Haskell.

Sencillamente imprescindible.

FICHA

En un metro de bosque. Un año observando la naturaleza | Autor: David George Haskell.- Trad Guillem Usandizaga.-Editorial: Turner | Colección: Noema. Páginas: 372 | Precio: 21,90 euros

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24 agosto 2015 1 24 /08 /agosto /2015 08:26
COMEDIA CON FANTASMAS

Marcos Ordóñez es, además de un crítico teatral excelente --es punto de referencia para todos cuantos amamos el teatro-- un escritor bien dotado cuyas novelas y narraciones más o menos autobiográficas, han ido colocando jalones de excelencia en el el gusto y las bibliotecas de cuantos , ya hace muchos años, le descubrimos.

El libro que hoy nos ocupa no es nuevo, ya tuvo sus días de estreno hace años, pero sigue siendo prodigiosamente divertido e interesante, no sólo para los que amamos el arte de Talía sino para los lectores comunes que acuden a él atraídos por el título. Creo que Marcos comparte con otro grande del teatro, este ubicado en el lado interior del escenario, Fernando Fernán Gómez, esa fascinación por los cómicos,por sus historias, sus desvelos, sus miserias y sus grandezas.

Marcos nos invita a un muy particular viaje por el tiempo. No hay nostalgia ni escarnio, ni burla ni ironía en esta mirada hacia aquellos años que rondaron por delante y por detrás nuestra guerra in-civil. Marcos hace faena de historiador y la hace con gracia y soltura. Todo el libro es un homenaje a los hombres de teatro, a los cómicos, a los escritores y directores de escena, en una época de la que Marcos solo tiene referencias documentales y quizá personales de algunos de sus protagonistas (nuestro autor nació en 1957) . Hay algo de su admirado Edgard Neville en esta novela a veces disparatada, siempre juguetona y una pizca melancólica, aunque más irónica que sentimental, más guasona que sarcástica.

Pepín Mendieta, el narrador, es el Virgilio que nos acompaña en este viaje a una "Divina comedia" en la que el cariño de Ordóñez por las criaturas de la farándula acaba por hacernos partícipes, con un guiño comprensivo, de un mundo "que ya no existe". La carrera de Mendieta, desde sus inicios con el Gran Teatro del Mundo, la Compañía de Ernesto Pombal, hasta convertirse en el "Rey de la Comedia", es la de tantos otros actores que han vivido realmente en nuestro desdichado país. Pero lo que interesa aquí es la descripción del mundillo en el que vive, los personajes que le rodean y el lento pero decidido declinar de la importancia del teatro en esta sociedad (hasta su renacimiento pasados los 80). Esos hombres y mujeres llenos de pesadumbre y entusiasmo por las bambalinas, cosa difícil de entender, son los fantasmas de los que nos habla el título, empezando con Ernesto Pombal, una de las figuras más interesantes del libro, creado a imagen y semejanza, al parecer, de un actor y director real de la época.

Una novela deliciosa e ilustrativa de un teatro español que ya no existe.

FICHA

COMEDIA CON FANTASMAS.-Marcos Ordóñez.-Libros del Asteroide, 424 págs. 19,95 euros

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21 agosto 2015 5 21 /08 /agosto /2015 08:26
Una temporada para silbar

Reconozco que me encantan los relatos que narran ritos de iniciación, esa difícil época vital llena de estímulos, desafíos, desengaños, temores y sentimientos que van dejando huella en nuestros recuerdos más preciados o los más dolorosos: me refiero al rito de paso de la niñez a la juventud. Uno de los escritores que más me han encantado --arrastrado a su lectura hasta el final, sería más adecuado decir-- es un virtual desconocido para mí, el norteamericano Ivan Doig que muríó an abril de este año meses antes de cumplir los 76. Pertenecía a una familia de gran jeros y colonos de origen escocés y su novelística se enriquece constantemente con los paisajes, personas y formas de vivir de su tierra natal, en la agreste Montana estadounidense. Creo que estea misma editorial ha publicado otra novela "Verano en English Creek" del mismo autor y también se han publicado, en otras editoriales supongo, Me voy con vosotros para siempre, Allá lejos y tiempo atrás, La selva, y La gloria de mi padre.

"Una temporada para silbar" saca a colación la existencia en uno de esos lugares de granjas cercanas y aisladas, tierras de labor y una sola escuela desvencijada que apenas cumple su labor condicoonada por la lejanía de los hogares (los niños deben ir a caballo a la escuela), la dura meteorología y la desconfianza de los campesinos hacia la cultura y los libros. El novelista, de una envidiable habilidad para describir personajes rudos pero entrañables o francamente cómicos u odiosos, nos narra la vida de una familia de granjeros de Montana a principios del siglo XX. El padre, Oliver, viudo y los tres hijos Paul, de 13 años (de una despierta inteligencia), y sus hermanos pequeños Damon y Toby. Las continuas y exigentes labores de mantenimiento de la granja y los campos no le hace descuidar el atender a sus hijos y a la casa, por lo que el tema de la cocina se convierte en un problema que sufren todos con resignación. Así que deciden contestar a un anuncio en el que se ofrece un ama de llaves que afirma no saber cocinar, "pero que tampoco muerde" y es capaz de llevar adelante una casa con todo lo que requiere. La anunciante acepta el empleo que le ofrecen y pide el dinero suficiente para poder trasladarse a Montana ya que vive en el otro estremo del gigantesco país. Aquí entra la decidida y hermosa Rose, que se declara viuda reciente, y su hermano. Dos figuras que revolucionarán la región, una en el ámbito de la familia de Oliver y sus hijos y, el otro, Morris, un atildado y culto dandy lo hará con el resto del pequeño mundo de la zona pues pasará a ejercer --de una forma inolvidable--el papel de maestro de escuela y de mentor del joven Paul.

Humor a raudales y ternura sin concesiones al sentimentalismo, todo tan rudo, sincero y algo brutal como la existencia de todos ellos, la trama mantiene al lector pegado al libro, siempre interesado, a veces intrigado, otras conmovido y otras aterrado. Las descripciones de las clases que da Morris forman una estructura paralela con la vida doméstica de los hijos de Oliver, a cual más divertida. Un solo profesor para alumnos de diferentes edades crea una dinámica fascinante que contiene momentos tan espectaculraes en emoción y habilidad narrativa como la celebración del paso del cometa Halley o la visita del inspector escolar que podría cerrrar la escuela si algo sale mal.

El narrador es Paul ya anciano que rememora el curso 1910 en aquella escuela y nos hace una descripción escrupulosa y atenta, con momentos de gran ternura y con apuntes de una poesía natural de gran belleza, en la que la nostalgia es como una bocanada de aire fresco sobre unos tiempos bastante heroicos, difíciles pero dotados de enormes valores. En toda la novela se van percibiendo los ecos de las novelas de Mark Twain (al que el autor rinde un homenaje recordando que murió el año del paso del cometa, 1910, y que había nacido 75 años antes cuando el Halley hacía otra visita, fiel a sus citas longevas) y del canto a la naturaleza de Thoreau. Francamente recomendable.

FICHA

UNA TEMPORADA PARA SILBAR.-Ivan Doig.- Trad. de Juan Tafur. Libros del Asteroide.- 349 págs.

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17 agosto 2015 1 17 /08 /agosto /2015 09:08
El cuento de un tonel

Hablar de Jonathan Swift es hablar de "Los viajes de Gulliver", de ese malentendido literario y cultural que durante siglos ha recluido el demoledor y divertido libro en los estantes de libros para niños, es hablar del maestro de la sátira, del ingenio, del estilo sarcástico, irónico, cáustico, profundamente culto y razonable, del adjetivo incisivo, del razonamiento mordaz, de la censura llenade humor, del libelo hiriente o la diatriba desternillantes, de las moralejas desazonantes y las metáforas brillantes, de la intransigencia hacia la estupidez, la falta de honestidad, la injusticia, la beatería y la hipocresía. Hablamos de una obra capital, mejor de un autor capital y esencial del siglo XVIII que proyecta su paradójica validez hasta el siglo XXI y tal vez más allá,

Pues bien, "El cuento de un tonel" y su codicilo, "La batalla de los libros" son dos `parábolas, dos alegorías feroces contra las instituciones del saber, política y religión, y por otro, una crítica inmisericorde contra las supuestas bases de la modernidad. Con prólogo, traducción y notas de Cristóbal Serra, la excelente edición de l editor José J. de Olañeta, nos llega con todos los aditamentos de la edición original según se estilaba en aquellos tiempos, formado por interminables --que no innecesarios-- escritos de defensa del autor, dedicatoria del librero, carta del librero al lector y una irónica dedicatoria del autor a la posteridad. Prefacio, introducciones, las disgresiones que se suceden entre los capítulos de la narración propiamente dicha, una disertación sobre la locura, -- uno de los capítulos más acerbos y demoledores de la obra, superutilizado como cita--, la conclusión y, por fin, la siguiente obra, "La batalla de los libros". De todo este complejo "corpus" literario", lo primero que uno aprende es a no considerarlos "impertinentes" (su pertinencia es el humor ácido y corrosivo que desprende la pluma de Swift) y lo segundo es que el libro es indispensable y absurdamente actual.

Desde el principio el Cuento de un Tonel provoca al lector, incluso dudando sarcásticamente de las capacidades de éste, añadiendo que “el Ingenio es el Don más noble y provechoso de la Naturaleza humana, así también el Humor es el más agradable, por lo tanto, quienes no seentreguen a ninguno, estarán expuestos a los Azotes de ambos”. Desde la ironía y la sátira, Swift trata de dejar a un lado el Clasicismo del siglo XVII y dar paso a la Ilustración en el XVIII. Con gran sarcasmo Swift da a entender que lo insigne en el individuo moderno radica en apagar las luces de lo antiguo (mientras él mismo muestra su interés y arrobo por las Sátiras de Horacio, la falsa Historia verídica de Luciano, de Erasmo, sin olvidar a Rabelais, Montaigne o Cervantes).

Esta obra fue compuesta entre 1694 y 1697 y publicada en 1704. La parte narrativa es una alegoría sobre tres hermanos: Peter, Martin y Jack, que representan cada una de las ramas de la religión cristiana en Occidente. El primer hermano, Peter (por San Pedro) prefigura a la iglesia católica. Jack (por Calvino, pero también por Jack de Leyden) representa a la iglesia protestante y sus ramas, baptistas, presbiterianos, cuáqueros, mennonitas, y las iglesias carismáticas. El tercer hermano, Martin, el mediano, obtiene su nombre de Martín Lutero), y representa la 'vía media' de la Iglesia de Inglaterra. Los hermanos han heredado tres magníficas capas (símbolos de la práctica religiosa) de parte de su padre ( Dios), y conservan su testamento (la Biblia) para guiarse. "Por mucho que el testamento represente la Biblia y las capas la práctica de la cristiandad, la alegoría tiende a ser una apología por la negación de la Iglesia de Inglaterra a alterar su práctica en concordancia con las demandas puritanas y su continua resistencia a alinearse con la Iglesia Católica". Se trata de una parodia gigantesca sobre la vida religiosa y las Iglesias institucionalizadas, su corrupción y su alejamiento de los principios éticos que deberían informar la práctica en las religiones establecidas, en donde Swift no deja títere con cabeza y su afán ridiculizador alcanza cotas hiperbólicas.

En cuanto a "La batlla de los libros", la preocupación alegórica del autor resta potencia vitriólica a su pluma y deja fluir una poco habitual pedantería. Aún así el "Relato completo y verídico de la batalla librada el viernes último entre los libros antiguos y los libros modernos en le Biblioteaca de Saint-James", merece una lectura atenta, aunque estorben la innumerables citas eruditas del autor. Es una toma de partido de Swift a favor de sir William Temple en un debate público sobre la disputa entre el saber antiguo y el moderno. La replica de sir W.W. Wotton, en contra de los autores clásicos provoca esa "Batalla" que Swift escribió para criticar la postura de Wotton y, en el fondo, la existencia de la polémica.

FICHA

EL CUENTO DE UN TÓNEL.- Jonathan Swift.- Trad. notas y prólogo de Cristóbal Serra.- José J. de Olañeta editor. 201 págs.-19 euros.

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